Todo sobre la evolución de tu personaje de novela: tipos y etapas de su transformación, cómo provocar su crisis…

Dicen que la novela es, a diferencia del relato, la historia de cómo un personaje evoluciona. Si bien no es cierto para toda novela (las hay con personajes planos, como “El gran Gatsby”), sí lo es para la mayoría de ellas, lo mismo que para la mayoría de películas y series de tv.

Esto es así porque buscamos la VEROSIMILITUD de nuestras historias y cuando acompañamos durante mucho tiempo la vida de los personajes estos van a cambiar.

¿Acaso no nos sucede a las personas? Cuando nos ocurren muchas cosas, y más si son incidentes traumáticos (como lo son los conflictos de la mayoría de las novelas), cambiamos, evolucionamos, crecemos…  Sería casi imposible no hacerlo. Las circunstancias y la vida nos afectan.

En las historias de ficción nuestros personajes sufren un gran conflicto o tienen que superar un gran reto, y, además, muchos pequeños obstáculos a lo largo de la novela, por lo que es prácticamente inevitable  que no evolucionen a raíz de lo que les sucede.

En realidad, Sarah Connor está pensando aquí: “A mí déjame de arcos y transformaciones… Anda que no estaba yo tranquila de camarera”

Y aunque exista la posibilidad del personaje que no cambie, siempre suele ser más interesante un personaje que evoluciona con lo que le ocurre (personaje redondo), como Sarah Connor en Terminator, que un personaje plano, que siempre se mantiene igual frente a viendo y marea, como James Bond. Porque nos resulta más verosímil: empatizamos con su reacción ante las circunstancias que le van marcando su vida.

Justo por eso, parte de nuestra tarea como novelistas sería poner al personaje en dificultades para que este se transforme con ellas -y, de paso, para mantener en tensión a la persona que leerá nuestra historia.

Coge a tus personajes, los pones en peligro y así descubres quiénes son realmente – Joss Whedon, guionista y director de cine y tv.

En este completo post sobre la evolución de tu personaje protagonista de novela voy a hablar de:

  • -Ejemplos de arcos de transformación.
  • -La verdadera esencia del cambio en un personaje
  • -Las 8 etapas de la transformación
  • -4 formas de crear una gran crisis en tu personaje

Tener claro hacia dónde va a evolucionar tu protagonista de novela es muy importante: en mis talleres de novela muchas veces, a los escritores brújula le comento que puedes no tener claro el argumento al 100% y todo lo que va a pasar (algo que a los escritores/as mapa nos pondría de los nervios 😉 ) pero sí sería muy bueno que sepas cómo va a evolucionar tu personaje, hacia dónde quieres que se dirija.

Porque a raíz de ahí puedes diseñar los obstáculos y retos que va a encontrarse -los que necesite para lograr esa evolución- y tienes una mínima guía de por dónde va a ir tu novela. Si tienes claro esto y, además, sabes qué quieres decir con tu historia   no supondrá mucho problema no tener claro todo lo que va a suceder para que avances con seguridad en la escritura de tu novela.

Pero, ¿qué supone exactamente la evolución de un personaje? Vamos a ver algunos ejemplos concretos.

 

TIPOS DE ARCOS DE TRANSFORMACIÓN

Para empezar a bajar a tierra todo lo que comentaba antes no hay mejor que ver algunos ejemplos de cómo puede evolucionar un personaje: usaré personajes (literarios o de cine y tv), que pueden además servir de inspiración para vuestros personajes.

Una notita primera para comentar que aunque muchos personajes tienen una evolución de crecimiento personal (el personaje es más feliz y competente al final de la historia), también hay personajes que sufren involuciones (el personaje gira al lado oscuro y suele tener un final trágico), y otros que solo sufren un cambio de perspectiva respecto a algo o alguien (cambios más sutiles y que vemos frecuentemente en personajes secundarios).

Vamos ya con algunos tipos de arcos de transformación:

Arco de transformación de cambio de aptitud/ adaptación al medio:

Tu personaje se encuentra en un nuevo entorno y debe adaptarse, desarrollando nuevas aptitudes para sobrevivir; si no lo hace, podría perecer o fracasar. Algunos ejemplos serían las evoluciones de estos personajes:

  • Mark Watney de la novela El marciano (Película Marte). En este caso está en juego su vida y debe aprender a sobrevivir en ese medio hostil -que abandonado en mitad del planeta Marte-, pero no es necesario que sea así.
  • Otro ejemplo sería Ender, de El juego de Ender: en este caso debe aprender a sobrevivir en una academia militar, su vida no está en juego.
  • Sansa Stark de la saga Juego de Tronos (Canción de hielo y fuego). La chica ingenua del primer libro debe aguzar su ingenio para aprender a moverse en las arenas movedizas de la política y la estrategia y así sobrevivir a su estancia en la corte y, más tarde, a su matrimonio con Ramsey Bolton.

Arco de transformación de crecimiento personal:

Tu personaje evoluciona rasgos de su carácter que le hacían no ser completamente feliz, o no lograr lo que quería –pero, a diferencia del arco de transformación anterior, sus circunstancias no cambian esencialmente de las del inicio de la historia.

  • Christopher Boone, de El curioso incidente del perro a medianoche. Un chico no neurotípico (en el especto autista) a propuesta de una de sus profesoras, decide salir de sus rutinas e indagar sobre el vecindario y descubrirá mucho sobre sí mismo y sobre su familia.
  • Bruna Husky, de Lágrimas en la lluvia, de Rosa Montero. Una detective replicante, en un oscuro futuro, se encarga de un peligroso caso con el que, finalmente, tendrá que aprender a confiar más en los demás y abrir su corazón.

Arco de transformación de cambio de valores:

Ay, Jaime, cuánto me gusta tu… generosidad.

Tu personaje siempre parte de unos valores que son importantes para él/ella, pero, a raíz de lo que le va ocurriendo, estos pueden variar, haciendo que sus objetivos, alianzas, e incluso carácter, cambie.

  • Jaime Lannister, saga Juego de Tronos (Canción de hielo y fuego), cambia sus valores iniciales, que serían lealtad y familia, a otros dirigidos a un bien mayor: honestidad, generosidad.
  • Fitzwilliam Darcy, de Orgullo y prejuicio, deja de lado sus valores de orgullo y clase al enamorarse de Elizabeth y los cambia por compasión y generosidad.

Arco de transformación de visión del mundo (y objetivo en la vida)

En este caso, tu personaje partiría de una determinada visión del mundo (que generalmente suele ser muy positiva o muy negativa) y, al cambiar esa visión, cambia necesariamente su objetivo o su rol en la vida.

  • Ebenezer  Scrooge, de Cuento de Navidad, de Charles Dickens, comienza con una visión del mundo que es algo así como “sálvese quien pueda”, cada uno a lo suyo. Tras la visita de los tres fantasmas de la Navidad, su visión del mundo se enriquece y ve lo positivo en tener personas cerca a quien amar.
    ¡Qué bonito es el mundo! ¿Verdad, Faramir?

    No solo cambia -como en el caso anterior- sus valores, sino toda la concepción de cómo funciona la vida. Su cambio es incluso más radical.

  • Eowyn, de El señor de los Anillos– Comienza con la idea de que el mundo es un lugar hostil, en el que se siente atrapada y víctima de las circunstancias. Cuando termina, cambia su rol de víctima a salvadora (o campeona, la versión “sana” de este papel del triángulo dramático de Karpman): Yo determino mi realidad -al menos en parte: soy fuerte y la que ayuda a los demás soy yo.

Arco de transformación de cambio de perspectiva

Como comentaba, este arco suele ser muy habitual en personajes secundarios. Es el típico de un personaje que al principio no concuerda con el/la protagonista y al final sí, por ejemplo. Pero no exclusivamente.

“Pagar a un diseñador de Hollywood para que te saque en el cartel con esta cara. Win”

Son personajes que suelen terminar igual que empezaron (no más felices ni infelices, ya que no sería un cambio de crecimiento, aunque a veces se entremezclan).

  • Han Solo, personaje de La Guerra de las Galaxias: sigue siendo tan truhan y egoísta al inicio como al final de la película (de hecho, en realidad al final vuelve para ayudar a su amigo Luke, no por idealismo): pero su visión sobre la Fuerza ha cambiado (al inicio cree que son historias para asustar a los niños y está más convencido) y también sobre la rebelión (ya que se topa cara a cara con el Imperio, algo que siempre había evitado).
  • Walt Kowalski, película Gran Torino, de Clint Eastwood: el personaje es un señor mayor cascarrabias, egoísta y racista, que, a resultas conocer mejor a sus nuevos vecinos chinos, cambia su perspectiva sobre el tema racial y decide ayudarles, pues son extorsionados por una banda callejera. Y sigue siendo igual de cascarrabias.

Arco de transformación de cambio de perspectiva -hacia los demás

En este caso lo que veríamos sería cómo evoluciona el personaje en su trato a las demás personas, aunque internamente puede seguir conservando los mismos valores.

  • Emma, de la novela homónima de Jane Austen. Parte de la típica sensación de superioridad de la personalidad ayudadora: Yo estoy bien, los demás no lo están, necesitan mi ayuda para ser felices. Al final de la historia, se dará cuenta de que los demás tienen su propio camino que seguir y que ella no debe involucrarse más allá de lo que le permitan.

*Nota: muchas veces no hay una línea clara que diferencie un tipo de arco de transformación de otro, y se pueden mezclar o unir varios de estos. Son solo ejemplos para que veáis las diferentes posibilidades. 

Arco de transformación de involución (hacia la tragedia)

You know who I am

Este es el que tiene diferencias más grandes con todos los demás, ya que en este caso su cambio de valores, de perspectiva o de crecimiento, etc. gira hacia motivaciones egoístas, oscuras o depresivas. El personaje termina, decididamente, mucho peor y más infeliz de lo que empezaba, incluso con desenlaces trágicos como soledad, enfermedad o muerte.

  • Walter White en la serie Breaking bad, tiene una de las involuciones más destacadas de la tv, cada vez más ambicioso y más egoísta (ya lo anunciaba el título). En el triángulo dramático, pasaría de víctima a perseguidor (creando él víctimas para resarcirse de su pasado y sobrevivir).

 

LA VERDADERA (Y ÚNICA) ESENCIA DEL CAMBIO DEL PERSONAJE

Hago un paréntesis porque no podemos avanzar ni comprender totalmente el resto de materiales de este artículo sin detenernos a analizar cuál esa la ESENCIA del verdadero cambio en un personaje.

Todos estos personajes, ya sea que cambien sus valores, crezcan, involucionen, etc, a lo que finalmente se están enfrentando es a una crisis de identidad. No importa cómo el personaje es -o cree que es-, porque, en cuanto aparece el conflicto principal:

Tu personaje de novela deberá dejar de ser quien es y transformarse en quien necesita ser para superar su reto.

Léelo de nuevo: tu personaje, para poder solucionar su conflicto, deberá dejar de ser quien es (cuando surge su problema) y transformarse en quien necesita llegar a ser para poder solucionarlo.

Ningún problema importante puede ser resuelto en el nivel del pensamiento en el que se surgió -Albert Einstein.

Ya lo dice hasta Einstein: hay que pasar a otro nivel. Y tiene una explicación muy lógica.

Por su propia naturaleza, los conflictos o retos que llevan adelante una historia de ficción son aquellos que nuestro protagonista no puede superar con las habilidades, o la actitud que tiene al inicio.

Imagínate que al comienzo de La guerra de las galaxias, el problema principal que se le presentase a Luke Skywalker es que se le estropea un androide (que, de hecho, ocurre). Como es un problema que entra dentro de sus aptitudes o carácter, lo arreglaría  en cinco minutos y… ¡se acabaría la película!

Para tener historia, drama, tensión… los retos o problemas que dan inicio a tu novela van a ser SIEMPRE  problemas que superan a tus personajes.

Por eso siempre va a ser necesario que tus personajes abandonen algo esencial de su personalidad y evolucionen para convertirse en alguien diferente (una versión 2.0 de ellos mismos), alguien que puede resolver ese conflicto o conseguir ese objetivo. O al menos puede intentarlo.

Así:

  • Arya pierde su propia identidad, literalmente, para cumplir su objetivo.

    Luke Skywalker tendrá que dejar de ser un granjero ingenuo y soñador (y un poco quejica, reconozcámoslo), protegido por sus tíos, para destruir la Estrella de la Muerte. Tendrá que desarrollar su lado Jedi (luchador, desprendido, valiente, con fe)

  • Arya Stark deberá abandonar las ideas de justicia, compasión y orgullo de ser Stark, inculcadas por su padre. Deberá incluso abandonar su propia identidad si quiere cumplir su objetivo de vengar a su familia.
  • El Sr Darcy deberá abandonar su orgullo y sus remilgos si quiere casarse con Lizzy Bennet.

Tu personaje tiene una zona de confort, al inicio de la historia, en la que está cómodo, y una imagen de sí mismo/a en la que se reconoce.

Soy la heredera de los Stark, todo el mundo me adora y se desvive por complacerme“, podría haber pensado de sí misma Sansa Stark, antes de que todo cambiase. “Soy un miserable maestro de escuela incapaz de hacer nada importante“, diría Walter White, antes de decidir transformarse y transformar su vida. E incluso aunque no sea felices del todo con esa identidad -cosa que sucede muy a menudo-, al menos se sienten a salvo.

Pero resulta que se les presentan una nuevas circunstancias, o un nuevo objetivo, y siendo “guapa, encantadora y creída” Sansa no podría haber sobrevivido. Ni Walter siendo un “maestrillo incapaz de cambiar las cosas”. Si quieren superar ese reto, tienen que decidir evolucionar y dejar atrás quienes son.

Y no le resultará fácil, porque finalmente se trata de cambiar de su identidad: quien ese personaje es (o quien cree que es).

Tan difícil será para Eowyn dejar de ser víctima y “pobrecita” para convertirse en campeona, como para Darcy dejar de ser altivo y orgulloso y “bajarse los pantalones”, por así decir, ante una familia de clase inferior.

Incluso aunque finalmente ambos serán más felices, y conseguirán su objetivo, con su nuevo “yo” evolucionado, sigue siendo difícil.

Porque aunque esa zona de confort, su madriguera, fuese oscura y húmeda y desagradable, el personaje sabe que allí está a salvo, la conoce, conoce los esquemas de su mundo, se maneja en él, sobrevive. En cambio, si sale de su madriguera (si prueba cosas nuevas, si deja de ser quien siempre ha sido) fuera pueden esperarle maravillas, es cierto, pero es lo desconocido.

Y eso aterra.

* Nota: y si estás pensando que esto es lo mismo que nos sucede a las personas en la vida real… das en el clavo  😉 

No obstante, es el viaje que tendrá que emprender tu protagonista si quiere conseguir su objetivo. No hay otra opción. Veremos de qué pasta está hecho/a y si lo conseguirá. Como mínimo descubrirá muchas cosas sobre sí mismo/a que no conocía.

En medio del frío del invierno, descubrí al fin que dentro de mí hay un ser invencible. – Albert Camus

 

LAS 8 ETAPAS DE LA EVOLUCIÓN DE TU PERSONAJE DE NOVELA

Tenemos ya claro (más o menos) hacia dónde quieres que evolucione tu personaje. Pero claro, esa evolución no sucede de un capítulo al siguiente. Es necesario que vaya surgiendo de forma gradual, según le vayan sucediendo cosas diferentes a tu personaje.

Y, además, no todo el camino será avance… ni el mismo tipo de avance.

Vamos a hablar ahora de las 8 etapas de la transformación de tu personaje. Dejo primero un infográfico* y debajo voy explicando una a una con dos ejemplos.

*Nota: lo siento, pero me niego a traducir “infographic” por “infografía”, cuando está claro que este elemento visual es un “gráfico” y no una “grafía”. Pataletas de filóloga. 😉 

 

Etapas de la evolución del personaje:

1. Zona de confort (mundo habitual)

Al inicio, tu personaje se encuentra en su zona de confort, en el mundo habitual que ya conoce -le guste o le disguste. Tiene una serie de características de su personalidad, unos valores y una visión del mundo que son las que ha tenido durante mucho tiempo y que, tal vez no le hacen feliz, pero LE FUNCIONAN para ir tirando.

 

2. Conflicto principal:

De repente, aparece el conflicto principal de la historia. Se ponen en cuestión su vida o sus esquemas, ya que tu personaje quiere o necesita algo (su objetivo) que no puede conseguir con la personalidad y las habilidades que ahora tiene.

Ese objetivo puede ser huir, salvar su vida, enamorar a alguien, encontrar un tesoro, recuperar su trabajo, conseguir amigas en el instituto… La decisión –o necesidad- de lograr ese objetivo es lo que arranca el movimiento del personaje en la historia.

Nota: en la estructura de “El viaje del héroe” hay también una “llamada a la aventura” y un primer rechazo por parte del personaje, como se ve en el ejemplo de Luke Skywalker.

  • Darcy conoce a Elizabeth y se siente atraído por alguien de familia inferior de estatus.
  • Luke Skywalker descubre que su padre era Jedi y que la rebelión contra el Imperio le necesita. Sin embargo, él, que hasta ese momento soñaba con ser soldado rebelde, de repente tiene miedo de cambiar y rehúye la llamada a la aventura hasta que matan a sus tíos y no tiene más remedio que unirse (algo muy humano y habitual).

3-Retos crecientes, el personaje reacciona:

¡Atención! No enfrentes a tu personaje, de inicio, al reto más grande! O abandonará el camino y huirá, ya que aún no está preparado/a.

En esta tercera etapa (ya dentro del “nudo” de la historia) el personaje empieza a “reaccionar” a su nuevo reto o problema.

Aún sigue conservando la esencia de su personalidad, en este momento, hace lo que ha hecho siempre, responde como ha respondido siempre a un reto (y luego se verá que eso no le basta, porque este reto, como decíamos antes, le supera).

  • Darcy pasa más tiempo con Elizabeth, intenta impresionarla a su manera (como ha hecho antes con otras mujeres, se supone) pero Elizabeth no se deja impresionar, porque es muy inteligente e independiente y, además, tiene su “prejuicio” contra él (porque es rico).

4-Resistencia -y paso atrás.

En este momento, el personaje  no quiere cambiar por completo, le cuesta salir de su zona de confort. ¿Acaso no es suficiente con lo que he hecho ya para conseguirlo?

Lo que ocurre en esta fase es que se le presenta un nuevo problema que no logra salvar y decide (aunque sea por un instante) abandonar la persecución de su objetivo.

Esto es también muy realista: un personaje que no muestra cierta resistencia al cambio puede no resultar verosímil.

  • Darcy, ante el bochorno que causa la familia Bennet en la fiesta, decide que “es demasiado” y se va a Londres, huye (llevándose de paso a su amigo Bingley).

5- La gran revelación:

Tu personaje se da cuenta de que no se trata de avanzar un poco, sino que tiene que cambiar algo en la esencia de su personalidad para conseguir su objetivo. (Tiene que dejar de ser quien es, o quien cree que es)

A partir de ahora,  no está simplemente reaccionando, defendiéndose del conflicto, sino cargándose de energía mientras lo enfrenta y aprende de él.

Eso no quiere decir que lo consiga,ojo. Pero lo va a intentar con todas sus fuerzas, haciendo cosas que jamás ha hecho antes y que nunca se habría imaginado haciendo.

Esta revelación puede tener lugar a mitad de novela (Midpoint), o en la segunda mitad.

  • Darcy, al encontrarse con Lizzy en la casa de su tía, Lady Catherine, le declara su amor. “He luchado contra mi propio juicio”, le dice. Es decir, ha hecho algo insensato, algo que jamás habría pensado hacer. Ya sea ha dado cuenta de que, o se come su orgullo con patatas, o pierde a Lizzy. -Pero aún así no lo consigue. El personaje tendrá que completar y afianzar el cambio de su personalidad.

6. Evolución progresiva: 

El personaje da varios pasos adelante, enfrenta varios obstáculos más, envalentonado ante su nueva actitud.

  • Darcy se encuentra con Elizabeth cuando esta visita su casa acompañada de sus tíos: la invita a conocer a su hermana, muestra su orgullo hacia ella, le hace la pelota a sus tíos… Un montón de retos superados -de forma correcta esta vez, ya ha dejado atrás su orgullo y se siente cómodo con este nuevo yo, generoso, abiertamente enamorado, al que no le importa ya el qué dirán.

7. Clímax o prueba de fuego:

Y justo cuando todo parece ir estupendamente… llega la PRUEBA SUPREMA, en la que deberá demostrar todo lo que ha aprendido y en la que se enfrenta a su mayor miedo (y lo supera o no lo supera).

Esta prueba puede consistir en perder algo o a alguien, quedar en ridículo, morir, perder su libertad, no estar a la altura de las circunstancias… o incluso su mayor miedo puede ser perder el control de su nuevo yo –algo típico de las historias de súperheroes.

  • Justo cuando todo iba viento en popa, la familia Bennet sufre una humillación pública, porque Lidia, la pequeña, ha huido con Wickam, y con ello la familia quedará marcada. Darcy se enfrenta a su mayor miedo: unir el nombre de su familia a la de otra que no solo es de clase inferior, sino además víctima de burla pública.

8. Resolución:

El personaje supera su reto (y crece, para no volver a ser el mismo)… o no lo supera, y podemos tener entonces un final triste, incluso trágico si se trata de una evolución de involución.

Es interesante también que en algunas historias el personaje NO consigue su objetivo, pero ha tenido un crecimiento personal que le abrirá nuevas puertas interesantes (se me viene a la cabeza la película de Julia Roberts “La boda de mi mejor amigo”).

4 maneras de provocar LA GRAN CRISIS de tu personaje de novela

Digamos que has llegado hasta aquí y aún no tienes claro cuáles pueden ser los conflictos que provoquen esa gran crisis, ese cambio en tu personaje. Lógicamente, es algo que tendrá que estar relacionado con la trama de tu novela, pero dentro de tu trama seguro que hay miles de opciones. 

Bien, aquí te dejo cuatro opciones que te pueden ayudar:  

1. Los 3 conflictos facilones –que siempre resultan:

Offred (El cuento de la criada) pierde la dignidad: no solo no tiene libertad ni capacidad de decisión sobre su propio cuerpo.

Si enfrentas a tu personaje a una de estos tres problemas -bien como conflicto principal, o bien como clímax o prueba suprema-, seguro que le vas a provocar una gran crisis. Son problemas de los que más pueden asustar a un ser humano, y pueden provocar su evolución para evitarlo.

> Amenaza su supervivencia: si pones en riesgo su vida, ya sea porque podría morir, o por alguna enfermedad importante o incapacitante, vas a tener un gran conflicto seguro, que va a motivar al personaje a desarrollarse.

>Amenaza su dignidad: Ataca aquello que le hace ser humano, por ejemplo, su libertad, la capacidad de defenderse o de sobrevivir, su identidad…

> Enfréntale a una gran pérdida: tu personaje puede perder su trabajo, puede perder su pareja, o su familia, puede perder sus posesiones… o puede perderlo todo. Aún más fuerte, como clímax, si esa pérdida sucede como consecuencia de sus propios actos

2. Ataca sus valores

Puedes decidir cuáles son los valores del personaje cuando estés comenzando la historia y hacer que en algún momento vea que estos no tienen sentido. Puede ser tanto al inicio, en el conflicto de la historia  o en el clímax:

  • Darcy tendrá que comerse con patatas su orgullo si quiere casarse con Elizabeth Bennet.
  • Jaime Lannister se da cuenta de que su valor de LEALTAD a su familia está provocando muertes e incluso puede provocar el fin de la especie humana.

3. Ataca su competencia (lo que se le da bien)

Parte de lo que crea la identidad (o autoimagen) de un personaje es su competencia: esas cosas que se le dan bien. Si, de repente, ya no es capaz de hacerlas, o, aunque las sigue haciendo bien, ya no sirven para nada en una nueva situación, tienes una crisis asegurada.

Por ejemplo, el encanto de Sansa nada puede contra las intrigas de Cersei Lannister, que es inmune a él, o frente a la locura ególatra de Geoffrey, que solo se admira a sí mismo. Sansa queda completamente descolocada.

Puedes pensar también en un personaje que es profesor, un intelectual, y que, de repente se ve en mitad de un apocalipsis, donde todo aquello que le daba estatus, prestigio y le garantizaba la supervivencia, ya no sirve para nada. O ese mismo profesor podría ver cómo debe utilizar su sagrado arte de enseñar con malas intenciones (por ejemplo, bajo las órdenes de una dictadura).

Hola, soy una película de los 90 y necesitas gafas de sol para mirar mi cartel.

4. Haz que choquen sus motivaciones con su objetivo:

En otro artículo ya hablé de la importancia de las motivaciones de nuestros personajes. No todos los personajes hacen algo por la misma razón.

Por ejemplo, en la película “Como pez en el agua”, tres personajes se alían para cometer una gran estafa monetaria: pero mientras que uno lo hace por ambición, otro lo hace simplemente para demostrar que puede hacerlo, y la tercera (que, aunque no lo parece en la foto es nuestra cazavampiros Kate Beckinsale) lo hace para salvar un horfanato.

Si en el camino, alguno de ellos (como finalmente ocurre) ve que consiguiendo su objetivo (la estafa) no logra aquello que le motivaba (dinero, satisfacción, salvar el horfanato), sufrirá una gran crisis.

Estas tres últimas opciones son más sutiles y complejas que la primera (las 3 razones facilonas) pero justo por eso mismo pueden resultar mucho más interesantes.

 

¿Tus personajes de novela evolucionan? ¿Los ves reflejados en alguno de estos arcos, y sus fases? Compártelo en los comentarios y seguimos charlando  😉 


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