3 curiosas técnicas to Watch 7

9 agujeros más comunes en una novela

Los agujeros en una novela pueden provocar la estampida de tus lectores. Los agujeros demuestran descuido en la escritura (a no ser que escribas un folletín).

Cuando llevas 25 años como profesora de escritura creativa como yo, has tenido que leer muchas, muchas, MUCHAS novelas de personas participantes de tus talleres, o que te encargaban una revisión. Es decir, novelas que estaban en fase de creación y que necesitaban trabajo.

En mi caso, han podido ser más de mil novelas o comienzos de novelas (número que se multiplica si sumamos las novelas leídas por placer) y con los años he notado una serie de errores en la trama que son los que más suelen repetirse.

Los he llamado AGUJEROS, porque, si caemos en uno de ellos, lo más probable es que la persona que está leyendo tu novela deje de leer. Así de simple. Por lo tanto, sí, es importante conocerlos y saber evitarlos.

Para ejemplificar la trama, voy a ir inventándome la trama de una novela sobre la marcha, donde podemos ir viendo cómo la trama se va convirtiendo en un queso gruyère. Algunos de estos fallos también pueden lastrar, por supuesto, un relato, con lo que este artículo puede tener información interesante para cualquier persona que escriba narrativa.

1- Tu protagonista no tiene un problema

Supongamos que vamos a contar la historia de una treinteañera, Ana, que es investigadora  y va a ser la protagonista de nuestra novela.

¿Qué forma concreta puede tener este AGUJERO DE TRAMA?

  • Opción a) Ana tiene una vida maravillosa, es feliz, asertiva y con una familia sana y cariñosa. Se enamora y la otra persona también de ella. Quiere conseguir una plaza en Cambridge para estudiar un tipo de cáncer y la logra, y además consigue su objetivo y salva la vida de decenas de miles de personas. Como vida, una maravilla por la que firmaríamos cualquiera de nosotros; como trama de novela… un aburrimiento.  No me cansaré de repetir esta gran verdad de la escritura de ficción: tu personaje tiene que tener un problema o reto que superar, ya que saber si lo logrará o no es justo lo que emocionará a las personas que la leerán.
giphy 9 agujeros más comunes en una novela
Mi vida es maravillosa. No escribas una novela sobre mí.
  • Opción b) Ana tiene una vida maravillosa, es feliz, asertiva y con una familia sana y cariñosa. quiere conseguir un puesto de investigadora en Cambridge, así que se prepara para optar a una plaza. Es un examen difícil, tiene que estudiar mucho, encerrarse muchas tardes. Finalmente lo consigue.  En esta historia ya hay, al menos, un problema o un reto, PERO… ¿es un problema que puede sostener una novela entera? ¿Tiene interés? No. Porque es simplemente algo que ella puede superar con facilidad. Tiene la actitud, las habilidades y los recursos necesarios para superarlo, por lo que el conflicto en sí no genera interés. Como explicaba en este artículo sobre la evolución del personaje de novela, el reto siempre tiene que ser un problema que tu protagonista no logre resolver (de inicio). 
  • Opción c) Ana tiene una vida maravillosa, es feliz, asertiva y con una familia sana y cariñosa. De pronto, uno de sus compañeros de laboratorio, a quien ella casi no conocía, aparece muerto. Su mejor amiga se queda destrozada y ella ayuda a la policía a investigar. Consigue dos o tres pruebas clave, sigue su vida. Sí, en esta historia hay, definitivamente, un problema, y bastante gordo, que puede superar a alguien. Pero, ¿es un problema DE ANA? No. Es de otras personas. Ella se involucra en la trama, pero no parece que esta ni siquiera le toque un pelo de la cabeza. Cuidado, porque tu lector/a se interesa sobre todo por los problemas que afectan a tu protagonista, no a los demás. 

Todas estas opciones me las he ido encontrando muchísimas veces en los arranques de novela de mi Taller de Novela y Taller de Novela de fantasía o ciencia-ficción.

2-El conflicto tarda en llegar

Supongamos que, finalmente, encontramos un buen conflicto o problema para Ana, algo como: Ana tiene una vida maravillosa, como científica de laboratorio. De pronto, uno de sus compañeros de laboratorio aparece muerto y se inicia una investigación en la que todos, incluida ella, pueden ser sospechosos.

Ya ves que le hemos puesto un problemilla que -ahora sí- afecta a Ana. Otro de los agujeros de trama más habituales que me encuentro es que ese problema, ese asesinato TARDA MUCHO EN LLEGAR.

Y recuerda: hasta que no aparece EL PROBLEMA tu lector/a seguirá pasando páginas pensando «¿dónde está el inicio de la trama, cuándo empieza «lo bueno»? Porque es así, el problema es lo que buscamos para engancharnos a la historia.

Si lo que leemos al principio de la novela es un capítulo entero sobre la maravillosa familia de Ana. Otro sobre su día a día en el laboratorio, y sus alegres compañeros y compañeras de trabajo. Un tercero sobre cómo conoce a una persona que le parece atractiva y tiene una aventura de una noche. Y en el siguiente aún seguimos con su fantástica vida… Tu lector/a es posible que abandone tu libro a la de ya.

Dos soluciones simples:

La primera, por supuesto, que el problema aparezca lo antes posible. Tal vez en el segundo capítulo, máximo el tercero.

La segunda opción puede quedar muy profesional: puedes retrasar la aparición del conflicto principal si, en los primeros capítulos, nos das otros conflictos del personaje. Por ejemplo, podemos dejar la trama así:

Ana tiene una vida estresada, con un trabajo de investigación mal pagado con muchas horas extras. Aún así, decide que quiere sacarse una plaza para investigar en Cambridge, lo cual le resultará muy difícil. De pronto, uno de sus compañeros de laboratorio aparece muerto y se inicia una investigación en la que todos, incluida ella, pueden ser sospechosos.

Ya tenemos a Ana bien entretenida para muchos capítulos de la novela 

3-Tu protagonista lo tiene todo fácil

Tenemos a un personaje protagonista, cuya vida parece ya regada de problemas, y, en especial, uno principal: un asesinato del que podría ser hasta sospechosa, o cuyo asesino podría ser uno de sus compañeros/as. Y todo esto en un momento de estrés en el que quiere superar un difícil acceso a una codiciada plaza de trabajo. Suficiente para poner la vida de alguien patas arriba.

¿Cómo podríamos cagarla ahora (con perdón) en la trama de la novela? Bien, el siguiente agujero en el que me encuentro que caen muchas novelas es ponerle la situación fácil (de inicio) a la protagonista. Lo que resultaría de darle todas las cualidades, de entrada, que necesita para salir airosa del problema con mucha facilidad. Por ejemplo, hacer que:

  • -Ana sea una buena estudiante (-> no tendrá problema con la prueba para Cambridge)
  • -Lleva una vida modélica, sana, puntual, y buena trabajadora  (-> no parecerá sospechosa de inicio)
  • -Tiene una relación estupenda con su jefa y con el resto de compañeros  (-> nadie buscará pruebas contra ella)
  • -Es atractiva y guapa o directamente «la mujer más hermosa del mundo» -me lo he encontrado más de una vez en las novelas. (-> la gente y la policía tenderán a no sospechar de ella de inicio y sus compañeros a ayudarla. Recordemos que se lleva bien con todos)

¿Qué conseguimos con esto? ¿Ganamos interés e intriga o, por el contrario… lo REDUCIMOS? Efectivamente, el interés es menor, puesto que el problema le resultará menor (por cierto, es una de las razones por las que en mi taller de novela de fantasía y ciencia-ficción animo a evitar el síndrome del elegido).

En cambio, si en vez de ponérselo fácil se lo ponemos difícil de entrada, la intriga es mucho mayor y tendremos a nuestro lector/a enganchado: ¿conseguirá Ana salir de esta?

Podemos darle la vuelta a alguna de las cualidades anteriores de Ana, o A TODAS:

  • -Ana es  buena estudiante pero PERO SE PONE MUY NERVIOSA con las pruebas (-> lo pasará muy mal con la prueba para Cambridge)
  • -Lleva una vida DESORDENADA Y CAÓTICA, SALE MUCHO DE NOCHE, LLEGA TARDE AL TRABAJO  (-> parecerá sospechosa de inicio)
  • -Tiene PROBLEMAS CON UN COMPAÑERO Y UNA COMPAÑERA  (-> alguno tal vez buscará pruebas contra ella)
  • -Es un poco friki y nerd, no se preocupa demasiado por su aspecto (-> la gente y la policía no tenderán a creerla de inicio. Es rara y levanta sospechas)

¿No es un personaje y una historia que, de partida, puede resultar más interesante para intrigar al lector?

4- No hay obstáculos para el personaje

Una vez tenemos planteado el problema principal, es decir, el conflicto sobre la mesa, pasamos a la segunda parte de la estructura en tres actos: el nudo. El nudo es donde todo se complica, ya que es cuando aparecen los temidos obstáculos que hacen que nuestra protagonista las pase canutas para solucionar su problema.

Es decir, si es que hay obstáculos. Y lo ideal es que los haya (el nudo suele ser el 50% de la novela, más o menos). Porque si no los hay, el problema se soluciona enseguida y, además, nuestra protagonista no tiene opción a crecer y evolucionar (como explicaba en este otro artículo).

Entonces el siguiente agujero de trama sería que Ana no encuentre verdaderos obstáculos. Por ejemplo:

  • -Nadie sospecha de ella (mientras sospechan de otros personajes)
  • -No suspende ninguna de las pruebas para conseguir su plaza en Cambridge
  • -No lo pasa mal por la muerte de su compañero
  • -Su vida personal apenas se ve afectada por lo que está sucediendo.

¿Qué ocurre? Que, para nuestros lectores/as, la historia siempre va a ser más interesante cuanto más afecte a la vida de nuestro protagonista. Si apenas hay problemas, o casi no le afectan, la historia va a emocionar menos.

Entonces podemos hacer que sí se encuentre UN MONTÓN DE OBSTÁCULOS:

  • -LA POLICÍA sospecha de ella por la vida que lleva
  • -SUSPENDE UNA de las pruebas para conseguir su plaza en Cambridge
  • -LO PASA MAL por la muerte de su compañero
  • -Su PAREJA SE ROMPE por lo que está sucediendo y PIERDE A SU MEJOR AMIGA.
  • -Aparecen DIFERENTES PRUEBAS QUE LA INCRIMINAN.

Nuestra tarea no es quitarle problemas, sino BUSCÁRSELOS, para que el personaje se crezca con ellos y tu lector/a se emocione con la historia.

5-No vas subiendo la tensión

Tal como explicaba en este viejo artículo de mi blog, es esencial que los obstáculos vayan creando una gradación. Los más fáciles de superar, al inicio; los más difíciles, al final. Así el interés y la tensión van creciendo a medida que avanza la novela.

Imagina qué ocurriría si a Ana la acusan de asesinato en el 6 y luego, en el capítulo 12, suspende un examen, o se le pierde un zapato. ¿Qué emoción va  a sentir tu lector/a por esos dos pequeños problemas cuando mucho antes ya ha tenido el problema más grande de todos  (o casi), que la acusen de asesinato?

Siempre debemos intentar que los problemas vayan in crescendo.

6-No hay subtramas (en una novela).

En un relato, o una novela corta (muy corta) obviamente no hay más remedio que centrarse en la trama principal. No hay espacio para más. Pero la novela, ¡ah, la novela es otra cosa!

En la novela no solo nos adentramos en una trama: nos adentramos en un MUNDO COMPLETO, el mundo de tu protagonista. Puede ser similar al tuyo, tener lugar en tu misma época y país, pero siempre tendrá peculiaridades que lo diferencien: otro trabajo, otros problemas, otra familia, otras relaciones, otros objetivos. Y, por supuesto, puede ser un mundo que no tenga nada que ver con el tuyo: un país inventado, un mundo futuro, una ciudad ya desaparecida en la neblina de la historia.

Para enriquecer esa sensación y que la experiencia de tu lector/a sea más rica y completa, es esencial incluir SUBTRAMAS, que no son más que tramas que desarrollan la relación entre dos personajes, o una pequeña historia paralela. Puede ser (la típica) subtrama de amor, o una de amistad, o una subtrama de aprendizaje de otro personaje. Puede tener lugar entre dos personajes que no son tu protagonista.

O puede ser otra subtrama que venga a completar aspectos que van a ser importantes en tu trama principal. O que complementen. De momento solo tengo un artículo dedicado a ellas, pero prometo sumergirme más en profundidad, porque es un tema muy interesante. Y los beneficios son muy ricos.

Por ejemplo, en nuestra historia de Ana, podríamos tener tres subtramas:

  • -> La relación entre Ana y su jefa, que pase del rechazo de esta última, la colaboración entre ambas, el reconocimiento de Daniela de la calidad humana de Ana y su sacrificio final para evitar la muerte de la protagonista. 
  • ->Podríamos tener la subtrama en la Belén, la compañera de Ana, encuentra varias pistas que implican a la empresa y, ella que nunca ha estado muy convencida de su profesión, decide finalmente hacerse periodista, y se convierte en un modelo a seguir para Ana. 
  • -> Y podríamos tener una subtrama de amor entre el teniente Nicolás, Ana y la novia actual de esta, por ejemplo.

(Y sí, las subtramas también tienen planteamiento, nudo y desenlace)

7-No preparas lo que va a ocurrir.

Aquí voy a ser muy breve, porque esto lo explico con mucha tranquilidad y ejemplos en este otro artículo: cómo sembrar y recoger.

En una trama profesional, todo debe parecer preparado. Decía Chejov que si aparecía un clavo en la pared durante la primera escena, en la última el protagonista debía ahorcarse colgándose de ese clavo (sí, era un pelín oscuro el hombre).

Pero esa es la idea: ir dejando caer piezas de un puzle, para, más adelante, recogerlas y completar la imagen total. Lo contrario es sacarse conejos de la chistera y créeme, a tu lector/a no le gustan los trucos. Le gusta que le des las pistas, que se las pongas frente a las narices -sin que se dé cuenta- y, cuando menos se lo espere, le saques la moneda de detrás de una oreja. Pero ha tenido que ver esa moneda antes…

TRUCO: cuando sueltes una pista o dato importante que luego vas a recoger más tarde, hazlo tres veces (de esta forma tu lector/a lo recordará bien) y, justo después, incluye alguna escena impactante... de esa forma «ocultarás» un poco el impacto de la pista. Pero la has dado, ¿eh?

Ejemplos:

  • > Si queremos que al final de nuestra historia Ana y su novia inicien una relación con Nicolás, a lo largo del nudo tendríamos que ver que ambas están abiertas a una relación con un hombre, o han tenido parejas masculinas antes. (Eso sí, de pasada, para no destrozar la sorpresa final). 
  • > Si se va a descubrir que Ana y el asesinado, Esteban, se conocían más de lo que aparentaban, al inicio podemos ver cómo a ella se le escapa un dato personal sobre él («Tiene dos gatos»), para, al momento, desmentirse («Le vi una vez con una bolsa de comida para gatos»).

8-No sabes cómo cerrar la trama: deus ex machina

Uno de los momentos más difíciles de la trama es el desenlace. Bien lo sé: es donde flaquean muchas de las historias que leo en mis talleres, tanto relatos como novelas. Y no puedes permitirte un mal final.

Dos recomendaciones como mínimo:

>Si no se te ocurre el final, piensa en cómo quieres que se desarrolle tu personaje, y qué es lo más importante para ti de esta historia que estás escribiendo. Por qué «te llama», por qué te ha gustado escribirla, qué te dice y qué quieres decir tú con ella. Tienes aquí dos artículos muy completos sobre ambos temas (este y este) que te pueden ayudar a hallar el camino en la espesura de los posibles desenlaces.

>Pase lo que pase, intenta evitar recurrir a la facilidad de un deux ex machina, un elemento o personaje que aparece a última hora y, mágicamente, lo resuelve todo. En este artículo lo explico. Recuerda que en las buenas historias es TU PROTAGONISTA quien acaba sacando las castañas del fuego. Y que ponérselo fácil nunca es interesante.

9-Desenlace apresurado

Créeme que te entiendo. Cuando llevas mucho, mucho MUCHO tiempo escribiendo una novela, las ganas de terminar que tienes no están escritas. ¡Quieres llegar ya al final! ¡Como sea! Me ha sucedido a mí misma… y me está pasando incluso ahora con este artículo, con el que llevo varias horas enfrascada.

PERO los finales apresurados… se notan. Y, además, cuando has conseguido llevar a esa persona lectora de la mano desde el principio hasta el final de tus 100, 200 o 300 páginas, va a esperar un desenlace que esté a la altura del resto de la novela. Atención, porque buena parte de la impresión que tu novela va a dejar en esa persona depende de tu desenlace. Es lo último que va a leer, y es importante.

La ventaja que tienes con tu novela o relato -frente a mí y mi artículo- es que generalmente no tienes fecha límite, por lo que, incluso si lo terminas apresuradamente, siempre puedes volver a él, reescribirlo, darle más espacio.

Por lo general, convertir el último capítulo en dos suele ser una buena opción, por lo que suelo encontrarme. Da más tiempo a cerrar subtramas, a que las últimas escenas tengan sus pausas, y puedan emocionar más a tu lector/a.


RECUERDA QUE, SI QUIERES MEJORAR  TU ESCRITURA CONMIGO…

171003_135145_preview-232x300 9 agujeros más comunes en una novelapuedes apuntarte a mis TALLERES LITERARIOS POR INTERNET en Portaldelescritor  y empezar a escribir con mi apoyo y revisiones, en compañía de otros escritores.  En breve se inicia mi taller online “Comienza tu novela” y “Comienza tu novela de fantasía o ciencia-ficción“, así como mi Curso Avanzado de relato.

Y si tienes un libro ya terminado, puedo hacerte un informe de lectura y darte mis consejos. Escríbeme. Aquí puedes ver imágenes de mis talleres y las presentaciones de libros de mis alumnos y alumnas.

jpc 9 agujeros más comunes en una novela
1 9 agujeros más comunes en una novela
Copia-de-jpc-1 9 agujeros más comunes en una novela
jpc-2-1 9 agujeros más comunes en una novela
3 9 agujeros más comunes en una novela
2 9 agujeros más comunes en una novela
5 9 agujeros más comunes en una novela
7 9 agujeros más comunes en una novela
10 9 agujeros más comunes en una novela
6 9 agujeros más comunes en una novela
jpc-3 9 agujeros más comunes en una novela
11 9 agujeros más comunes en una novela
4 9 agujeros más comunes en una novela
Copia-de-jpc 9 agujeros más comunes en una novela
12 9 agujeros más comunes en una novela
jpc-4 9 agujeros más comunes en una novela
jpc-2 9 agujeros más comunes en una novela

Apúntate a mi lista de correo

Comentarios

  1. Marié

    Me ha encantado. Sabía que algo chirrían en mi novela y tú le has puesto nombre! Gracias!!!!

  2. Juan Antonio

    Me ha gustado mucho el artículo, creo que me va a resultar de mucha utilidad, y la historia de Ana acaba enganchando, aunque estaría bien saber quien es Julia que sale aquí y allá… 🙂
    saludos

  3. Learojas

    Me encantó. Estoy devorando este blog. Gracias por tanto contenido!

Escribe tu comentario