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Ocho (+3) lecciones de escritura del final de Stranger Things

® Artículo propiedad de Diana P. Morales. Todos los derechos reservados.

El desenlace es una parte crucial de la escritura: es lo que marcará la última impresión que tendrán tus lectores (o espectadores) sobre tu historia, lo que hará que su ánimo caiga en picado y se olviden de ella para siempre, o, por el contrario, les enamorará y les hará querer volver a leer tu historia una y otra vez, y recomendarla a sus amigos o en sus redes sociales.

Te lo juegas todo.

Y -te lo digo desde ya- no es nada fácil de trabajar. Hay muchísimos elementos a tener en cuenta a la hora de cerrar tramas, los arcos de evolución, y finalizar la historia: los tópicos, los temas, los detalles y el foreshadowing, repeticiones…

Por eso, ante el final de una de las series más famosas de los últimos años, he pensado hacer un análisis no (solo) como fan  sino centrándome en todas las técnicas que han usado para crear ese final, y aprender de ellas.

Así que aquí voy a analizar lo mejor de ese desenlace… y también lo mejorable. Advierto que está lleno de espoilers y que  no va a ser corto porque voy a analizar muchísimos aspectos, así que, si tienes 15 minutos, vamos allá:

Ocho (+3) lecciones de escritura del final de Stranger Things

1. ES BUENO ROMPER TÓPICOS

En un mundo (literario y televisivo) en el que muchas historias son calcos de otras, romper con tópicos -si se hace bien- siempre es algo bueno. Es así como avanza la literatura (y, si me apuras, hasta la historia del mundo).

Cuando en la película Alien (del año 1979 nada menos) iban muriendo tripulantes de la nave a manos del monstruo y te dabas cuenta de que la heroína iba a ser una mujer (la teniente Ripley, una de las primeras heroínas de la historia), fue alucinante.

Romper un tópico hace que un desenlace sorprenda, destaque de la masa y se nos quede grabado en la memoria.

Hay varios tópicos que se rompen en Stranger things, tanto a lo largo de la serie, como de su final:

  • Las madres juegan un papel esencial en la trama: en la mayoría de las historias juveniles son esos jóvenes, solos, quienes salvan el mundo, lo cual es algo muy irreal (incluso en fantasía). En esta historia, desde el inicio hay personajes adultos ayudando y, en especial, Joyce (la madre de Will, el chico secuestrado en «el mundo del revés») y Hopper (padre «adoptivo» de Eleven/Once). En esta última temporada cobra importancia también Karen, la madre de Mike y Nancy, otros de los protagonistas, que llega a enfrentarse a un demagorgon armada con su botella de vino o «hace la colada» con unos cuantos monstruos. Momentazo.
  • La chica «guapa» decide quedarse soltera: Nancy lleva toda la serie dudando entre dos chicos que le gustan, Steve (más pijo y -aparentemente- frívolo y simple) y Jonathan (el típico chico introvertido y callado con mucho mundo interior). Al final, los directores, los Duffer Brothers, deciden que rompa su relación con Jonathan pero no para volver con Steve; se queda soltera. Ha habido muchas personas a quienes no le ha gustado, así que aprovecho para decir que romper tópicos siempre es un riesgo. Habrá quien lo odie y quien lo ame, así que aquí hay que pensar muy bien en lo que tú quieres decir con la historia.
  • Los personajes LGTB no mueren o terminan infelices o victimizados:  desde que han empezado a aparecer personajes LGTB en literatura, cine y TV (tras siglos, de exclusión forzada, porque son más de un 20% de la sociedad y hasta finales de los 90 casi no se les veía en ningún libro o peli), era un tópico muy recurrente que el chico gay acababa muerto (no hace tanto ocurrió en la serie The good doctor) o infeliz. Pero los Duffer van más allá aún, porque no solo Robin y Will terminan felices, sino que, de hecho, Will es uno de los héroes de la historia -incluso con sus propios «súperpoderes» y esto es algo bastante nuevo y mucho menos visto. Todo un acierto: los momentos que por fin ha pasado a defenderse -y atacar- han sido de los más celebrados de esta última temporada.
  • Los personajes masculinos se abren a sus sentimientos: y -añado- gracias a ello, salvan vidas y vencen al malo. No es el Hopper cabreado el que, quizá, la convence a Eleven/Once y a Kali de cambiar sus planes, sino el que abre su corazón y le dice que no puede perderla (esto pasa varias veces en la serie). Jonathan y Steve superan sus diferencias por medio del diálogo y la aceptación (y eso consigue un grupo unido para la lucha final) y Steve y Dustin se abren el corazón por completo. Dustin llora diciéndole a Steve que no quiere perderle y así evita que cometa una locura; y cuando Steve le pide perdón, su vínculo se hace más fuerte para formar uno de los dúos imprescindibles en el enfrentamiento.
  • La mujer madura vive una de las historias de amor más bonitas y con final feliz: por último, me quedo con este detalle, significativo para las espectadoras mayores de 40 años, que somos muchas. Joyce es una mujer ya de 50 años que tiene una de las historias de amor más bonitas y que ¡termina bien! Clásicamente, las mujeres de más de 40, 45 años ya no tienen historias de amor en literatura o cine, o terminan mal (sí, te estoy mirando a ti, Love Actually)

Termino con un tópico que NO han roto:

  • La mujer con muchos poderes termina mal: o se hace malvada, o muere o acaba completamente sola: es un tópico que se repite mucho en este tipo de historias: Fénix Oscura de los X-Men, Cuatro en Umbrella Academy resultaba ser la causante del fin del mundo, y, más recientemente, Wanda Maximoff (la Bruja Escarlata de los Vengadores). Es algo que NO le pasa a los superhéroes masculinos, por muy poderosos que sean; la mayoría de las veces terminan fenomenal, victoriosos, completamente felices.

Aunque es verdad que es muy cuestionable que Eleven muera al final (hablo de ello más adelante), incluso si ha sobrevivido tiene que renunciar a todo, familia y amigos. Es decir, consigue librar al mundo del mal, pero el mundo que gana no es para ella. Ocurre así con algunos otras historias épicas (Frodo es el que más se viene a la cabeza, en El señor de los anillos), pero, aun así, da rabia, porque es el destino de la mayoría de las mujeres megapoderosas en fantasía. Podría haber sido diferente también aquí.

® Artículo propiedad de Diana P. Morales. Todos los derechos reservados.

2. LOS DETALLES QUE SE RECOGEN AL FINAL ENRIQUECEN MUCHO LA HISTORIA: FORESHADOWING

Me encanta el recurso del foreshadowing: sembrar detalles a mitad de la trama para, al final, recogerlos. Resulta muy emocionante, y delicioso para las personas que leen/ven la historia.

El formato más clásico de foreshadowing es aquel en el que dejas pistas que pueden preparar acontecimientos del final (por ejemplo, Kali hace invisibles a los niños delante de Vecna al inicio del último capítulo y eso nos sirve para recordarnos que ella tiene ese poder y luego lo puede usar con Once/Eleven en la escena de su -supuesta- muerte).

Pero hay otro formato que implica lo que en televisión y cine se llaman «fan service«: detallitos que se recogen para que las lectoras/es DISFRUTEN al verlos, recordados o cumplidos. Son homenajes a personajes o a situaciones. Pongo unos ejemplos para que me entendáis mejor:

  • La cita en el cine de Lucas y Max: En los últimos episodios de la temporada 4, antes de ser «abducida» por Vecna, Max dibujaba a Lucas una propuesta de cita, en la que se veía a ambos en el cine. Ese dibujo colgaba en la pared de la habitación del hospital cuando ella estaba en coma, durante los primeros episodios de la quinta temporada. En el epílogo del último episodio, vemos a Lucas y Max en el cine, cumpliendo esa cita.
  • Cena en Elmo’s ¡por fin!: Al final de la tercera temporada, Joyce y Hopper decidieron tener una cita en el restaurante italiano Elmo’s, a la que no llegaron a ir por el secuestro de él. Robin le promete varias veces a su novia, durante la quinta temporada, llevarla a comer a Elmo’s, pero nunca lo cumple. Por fin, en el epílogo final, Joyce y Hopper van a Elmo’s (y allí él se le declara).
  • Las chicas que les «rechazan» en la segunda temporada ahora les invitan a una fiesta: Un círculo se cierra tras la ceremonia de graduación del instituto de Hawkins. Las chicas «populares» que rechazaban a los chicos en la temporada dos, al final les invitan a una fiesta. Sin embargo, ellos lo rechazan (eso tiene que ver con uno de los temas profundos de la serie, que comento más abajo).
  • En la ceremonia de Graduación, Dustin hace lo que Eddie dijo que iba a hacer: En uno de los primeros episodios de la cuarta temporada, Eddie Munson (personajazo donde los haya) le decía a Dustin y a los chicos de su grupo de rol «Hellfire Club»: «Cuando me gradúe por fin, le haré una peineta al director, le diré todo lo que pienso y le tiraré el birrete a la cara». Dustin, cuando lee el discurso de esa ceremonia, y con la camiseta de Hellfire Club, hace exactamente eso, como homenaje a su amigo. Muy emocionante.

Usar este recurso en el desenlace nos deja la sensación de que la historia ha sido trabajada con mucho mimo y ¡siempre triunfa!

® Artículo propiedad de Diana P. Morales. Todos los derechos reservados.

3. MUCHO CUIDADO CON LAS EXPECTATIVAS QUE GENERAMOS: HAY QUE CUMPLIRLAS

Una de las principales críticas de muchos fans al final de la serie es que «la lucha final con el malo (Vecna/Azotamentes) duró poco». Ese enfrentamiento final implicó a una quincena de personajes, dos personajes malvados terroríficos, uno de ellos en una nueva forma monstruosa y duró una hora.

¿Cuál ha podido ser el problema, entonces, para que la gente se llevase esa impresión?

Las expectativas. 

Todo escritor/a es un creador/a de expectativas, en cualquier género narrativo. Cuando una persona lee (o ve) nuestra historia va creándose una ilusión de lo que va a pasar: «seguro que Nancy y Steve acaban juntos», «Seguro que se muere Hopper», «Seguro que va a haber una lucha final apoteósica».

Es parte de lo que mantiene al lector/espectador enganchado a nuestra historia: saber si esas expectativas que tienen se van a hacer realidad, o no.

¡Ojo! Esas expectativas no surgen de la nada: surgen de los datos que nosotras, como autoras/es, les hemos dado. Somos nosotras/os quienes creamos esas expectativas y quienes tenemos que saber manejarlas… porque no hay peor cosa que estar esperando algo increíble (o un misterio brutal) al final de una historia y que no se cumpla.

A mí, personalmente, me ocurrió con el final de la película «Origen», de Christopher Nolan. Me esperaba mucho (¡mucho!) más de la explicación final de todos esos «sueños dentro de un sueño», y fue una decepción tan grande que no he vuelto a ver la película una segunda vez.

Hay que tener en cuenta que, aunque la lucha durase casi una hora, las/os fans de Stranger Things habían visto ya:

  • Una lucha con 5 demagorgons en el final de la temporada 4.
  • El ejército atacando en el final de la temporada 4 y matando muchísima gente
  • Lucha con los «dema-perros» en el penúltimo capítulo de la quinta temporada
  • Abducciones mentales por parte de Vecna y el azotamentes en la segunda, tercera, cuarta y quinta temporadas

Es normal que entonces la gente piense que la lucha final va a incluir MUCHOS DE ESOS ELEMENTOS. En especial, han echado en falta a los demagorgons -y lo entiendo; visualmente habría sido muy impactante.

Quizá ha sido por cuestiones ajenas a la escritura de la historia (falta de presupuesto, falta de tiempo… no sabemos). O quizá los directores pensaron que nuestra panda de héroes no podría salir victoriosa si todos esos enemigos atacaban a la vez. En fin… Quienes han trabajado sus novelas conmigo, ya saben lo que yo suelo decir en estas situaciones: Siempre se puede hacer, solo hay que pensar el cómo.

Así que, en este caso, coincido con las críticas, me parece que en el enfrentamiento final había algunas debilidades:

  • La lucha final podría haber durado más (hay que tener en cuenta que el episodio final de la temporada 4, que era casi todo lucha, duraba dos horas y cuarto, y aquí tenemos un enfrentamiento que dura menos la mitad). Es normal pensar que la batalla del final de una serie va a ser, al menos, igual de larga que la del final de la temporada anterior. (Por cierto, para mí la temporada 4 es la mejor, sin duda ninguna. El episodio 4×07 es puro cine).
  • Podrían haber aparecido más monstruos (demagorgons, dema-dogs…) aunque el azotamentes en su nueva forma me pareció EXTRAORDINARIO, se echó en falta que los malos también lucharan con todo a su alcance. En ese sentido, pudo verse como una victoria «fácil» para las/os protagonistas y eso les resta mérito -y, sobre todo, resta emoción al desenlace.
  • El azotamentes pudo haber… azotado mentes: ¿No? Se supone que este ser se mete en las cabezas y les engaña etc. Se echó en falta que -como mínimo- lo intentara.

Y para mí faltó un gran elemento, imprescindible en casi todos los finales (de todos los géneros, ojo):

  • Se echó en falta «sensación de peligro»: no llegó a haber un momento real en el que pensáramos «todo está perdido». Esto se podría haber creado en mitad de la lucha final, y se podría haber acentuado fácilmente: bastaba con que alguno de los personajes principales (o varios) resultara HERIDO.

Fíjate que ni siquiera digo muertos (hay gente que echó en falta más muertes; yo no, una era suficiente). Pero lo que le quita esa sensación de peligro es que salen todos ILESOS; ni un arañazo, prácticamente.

Si comparamos con la batalla final de «El señor de los Anillos»  (el ataque a Minas Tirith):

  • Los malos van CON TODO: cientos de miles de orcos, catapultas, ogros, los nueve nazgules… y cuando parece que están ya todos medio vencidos, llegan los olifantes y los barcos del sur. ¡Participan todos los enemigos posibles!
  • Hay una única muerte de un personaje secundario: Theoden, el rey de Rohan (equivalente a Kali en Stranger things). Por aquí bien. PERO…
  • Varios personajes secundarios son heridos, algunos gravemente, como Eowyn (tras matar al rey de los nazgules, una de mis escenas favoritas del libro y de la peli) y el hobbit Merry que, en el libro, se queda convaleciente y no participa en el viaje a la puerta de Mordor.

Es que acabo de volver a ver las películas (y, en mi juventud, me leí los libros once veces) así que tengo muy fresca esta historia para poder hacer la comparativa, jeje.

Efectivamente, solo con añadir un par de heridos graves nos deja la sensación de que el peligro ha sido más grande y, por tanto, el final más emocionante.

Hay también un elemento gracias al cual, para mí, la lucha final no ha sido una completa decepción; hablaré de ello en mi lista de correo la semana que viene.

® Artículo propiedad de Diana P. Morales. Todos los derechos reservados.

4. EL EPÍLOGO ES NECESARIO: ES PARTE DE LA TRAMA PRINCIPAL TAMBIÉN.

Ha habido algunas críticas también a la extensión (una hora) del «epílogo» del último episodio,esa parte tras la «muerte» de Once/Eleven, en la que se nos indica «18 meses después».

En este caso, no comparto esas críticas y explico por qué.

Ese epílogo, ese «mostrar cómo quedan los personajes tras el final de la historia», es parte esencial de una trama, de todas las tramas. Si has estudiado conmigo, recordarás que antes del conficto principal de la historia tenemos el «mundo habitual» de los personajes; y, después del clímax, el «nuevo mundo habitual».

Además, funciona como un necesario anticlímax a todas las emociones del último punto de giro de la historia (y, cuando hay escenas de acción o muy emotivas -como en este caso- también para que baje la adrenalina de las lectoras/es).

Así, en el epílogo de Stranger things podemos ver un par de parejas felices (Joyce y Hopper, Lucas y Max), la graduación de los chicos en el instituto (y el final de la infancia que, como explico más adelante, es esencial), cómo el grupo de Nancy, Robin, Jonathan y Steve entran ya en la vida adulta, cómo está la ciudad de Hawkins… etc.

¿Es largo, toda una hora «solo» para eso?

A mí me parece que no.

Hay que tener en cuenta que es el epílogo de una serie entera, con cinco temporadas, con capítulos de 70-90 mins en la temporada cuatro y cinco (algunos de dos horas). Y no solo eso: hay una decena de personajes principales: Eleven, Mike, Dustin, Lucas, Will, Max, Hopper, Joyce, Nancy y Jonathan. Por no hablar de un plantel grande de secundarios como Murray, Nancy, Derek, la señora Byers, o la maravillosa Erica, algunos de los cuales aparecen también en el epílogo.

Creo que esa sensación de que el epílogo «es demasiado largo» puede venir al compararlo con la batalla final (que sí que pudo resultar demasiado corta).

Y quizá no ayudó el hecho de que, con toda esa extensión faltaran algunas explicaciones finales: personajes de los que no se habla -como Vicky, la novia de Robin- o preguntas que quedan en el aire, como: ¿qué pasó cuando los militares les detuvieron a su salida del mundo del revés, cómo se libraron de ellos?

Y, aunque una puede darse a sí misma la explicación (era un proyecto secreto, terminado el mundo del revés mejor no remover más el asunto y dejar que cada uno siga con sus vidas), quizá no hubiera estado mal dejar caer un par de pinceladas.

Diferente es la polémica sobre el famoso «final abierto» de Eleven/Once  y aquí voy con ella:

® Artículo propiedad de Diana P. Morales. Todos los derechos reservados.

5. LOS DESENLACES ABIERTOS SON UN RIESGO… Y QUIZÁ UNA OPORTUNIDAD

Según la teoría clásica sobre los desenlaces, los tenemos de tres tipos: cerrados, abiertos y circulares. Dejando de lado estos últimos (cuyo máximo exponente es el final de Pulp Fiction), los cerrados -como ya sabrás- son los más usuales.

Probablemente todas las historias que se te vienen a la mente ahora mismo tienen desenlaces cerrados. Estos son aquellos en los que sabemos exactamente si el personaje protagonista logra su objetivo (o no lo logra) y cuál es su destino final. No hace falta ni poner ejemplos.

Los desenlaces abiertos son otra cosa. No, no me refiero a aquellos en los que la trama resulta inconclusa y aparece un «continuará», o cuando sabemos que habrá un segundo libro, o una nueva temporada de la serie. Me refiero a finales de verdad, donde la trama principal se cierra (a la manera clásica), pero algunos elementos importantes quedan -a posta- sin resolver; a veces, en medio de la ambigüedad.

Este es el caso exacto de Stranger Things: sí, los malos han sido derrotados. Sí, el mundo ha sido salvado. Pero la protagonista, ¿está viva o muerta?

En realidad, hay muchísimas pistas que dejan claro por cuál de las dos opciones se inclinan los productores de la serie (y si estás pensando en que Eleven está viva… eso justo quería decir yo, jeje). Las contaré en mi lista de correo la semana que viene, si tienes curiosidad (al final del artículo hay un enlace para apuntarte).

Sin embargo, lo importante que podemos aprender de esto es que dejar un desenlace abierto es un RIESGO MUY GRANDE… y quizá, también, una OPORTUNIDAD.

Por un lado, va a ocurrir todo lo que estamos viendo: una parte de los/as fans se sienten engañados. «¿Dónde está mi final? Es una tomadura de pelo. Cinco temporadas esperando, ¿para esto?«. Hay que tener mucho estómago para soportar una cantidad de odio así (yo no podría, lo confieso).

Pero, por otro lado, en un mundo donde las redes sociales son prácticamente nuestra segunda casa, este final ambiguo y este enfado del «fandom»… hace que el desenlace se haga muy viral. «¡Es horrible!», dice una. «¡No, es maravilloso!», dice otro. Artículos, comentarios, discusiones en foros como Reddit y en redes.

Y, por último, mucha más gente tiene ganas de ver la serie, y el desenlace, para enterarse del por qué de la polémica. Es decir, puede ser incluso ¡una táctica de marketing!

Pero hay una última opción, que es por la que más opto yo: este desenlace abierto, también…. puede ser UN JUEGO. Un juego con las y los fans. Me explico.

Recordemos que toda la historia está protagonizada por jugadores de Dragones y Mazmorras (y es un homenaje precioso a los maravillosos juegos de rol). Yo tengo la teoría de que los Hermanos Duffer sabían que, una vez expuesta la teoría de que Once puede seguir viva, han dejado una serie de pistas para que las/os fans se pongan A BUSCARLAS, a jugar a averiguar cuál es la verdad.

Como os digo, hablaré sobre esas pistas en un email a mi lista de correo la semana próxima.

® Artículo propiedad de Diana P. Morales. Todos los derechos reservados.

6. LA TÉCNICA DEL ESPEJO OBRA MARAVILLAS. ESCENA FINAL, ESPEJO DE LA INICIAL

En escritura, hay una técnica que consiste en repetir una escena -o situación- en diferentes momentos de la historia. Es una repetición buscada, claro, en la que, aunque sucedan cosas similares, normalmente el contexto o los personajes han cambiado y funciona de maravilla.

Un ejemplo (para la generación X) es la escena del desayuno en la película «Regreso al futuro»: antes del viaje al pasado de Marty, vemos a su familia disfuncional, muy dejada físicamente, sus hermanos sin trabajo, sus padres infelices… pero al regreso de su aventura, todo lo que Marty ha hecho en el pasado ha cambiado ese presente. Así, cuando se levanta -deseando volver a su mundo «normal»- se repite la escena del desayuno, pero esta vez Marty se encuentra una casa preciosa y toda su familia dándose los «buenos días», sonrientes, felices, deseando ir a sus trabajos; sus padres enamorados, etc.

El shock es mucho mayor cuando vemos ese cambio en una escena idéntica a la inicial.

Stranger things hace lo mismo: en la última escena vemos a la pandilla (ahora con Max) jugando al rol… exactamente igual que en la primera escena de la serie.  Incluso la madre de Mike les llama en un momento dado para que vayan a cenar. De hecho -si no estoy equivocada- creo que incluso están acabando esa misma partida que iniciaron.

Es un círculo que se cierra de forma preciosa: comienzan y terminan jugando al mismo juego.

Eso sí, ya no son los mismos. De hecho, a diferencia de aquella primera partida, aquí ganan. Y, además, entre lágrimas dejan sus cuadernos de juego, uno tras otro, mientras la siguiente generación (Holly, Derek y otras niñas y niños) bajan a jugar.

Y ahí entramos en uno de los aspectos más importantes (y cuidados) del final de Stranger things:

® Artículo propiedad de Diana P. Morales. Todos los derechos reservados.

7. SÉ FIEL A TUS TEMAS, ESO SIEMPRE TE GANA PUNTOS.

¿De qué trata, realmente, tu historia?

Más allá de la trama superficial (quién hace qué, quién besa a quién, quién gana a quién) los temas profundos que discurren por debajo de tu historia le dan PROFUNDIDAD y hace que se GRABE EN EL CORAZÓN DE TU PÚBLICO PARA SIEMPRE.

Esto siempre -¡siempre!- lo han tenido claro los Hermanos Duffer. La suya era una historia con unos temas muy claros que jamás han abandonado y que han creado un público fiel (quizá no el que a primera vista parece, y luego lo explico).

Entre los temas claves de la serie están:

  • Los inadaptados y frikis: esto queda claro desde el minuto uno en que vemos a los protas jugando al rol. Stranger things es una historia donde quienes salvan al mundo son las/os frikis e inadaptados, que generalmente -y más en aquella época- provocaban rechazo.

Y no solo la pandilla principal, sino muchos otros personajes: no es casualidad que Hopper sea un tipo alcoholizado con depresión, o que Joyce sea madre soltera (si aún provoca algún estigma hoy, entonces mucho más) o que Will sea homosexual (cuando desaparece en el primer episodio, Joyce le dice a Hopper que algunos niños le llaman «mariquita»).

También Max es la típica chica «masculina» que no encajaba con los estándares femeninos (va en monopatín, juega con chicos). Robin, lesbiana (y con TDAH). Erica, la hermana de Lucas, directa y fulminante, Murray un friki conspiranoico, y luego está el profe de ciencias, otro friki que, cuando consigue abrir la puerta del ejército en el último episodio, lo hace diciendo «Mellon» (referencia a El Señor de los anillos).

No es casualidad tampoco que, cuando las chicas «populares» en el último episodio les invitan a una fiesta… ellos la rechacen.

Porque no, esta serie no va de cómo los inadaptados se convierten en populares y «se salvan»… (como en otras series o novelas) sino de cómo se salvan (y al mundo, de paso) sin dejar de ser ellos mismos.

  • El bullying: Algo que suele venir asociado a la inadaptación social es el bullying, que recorre la serie en casi todas sus temporadas. Vemos el rechazo a lo diferente en forma de acoso y violencia, ya desde la temporada uno, pero –sobre todo- en la temporada cuatro, con esa cacería a Eddie Munson y esa demonización del club de rol Hellfire Club. En aquella época, el rol estaba muy demonizado (yo recuerdo artículos en periódicos «serios» que defendían que el rol «provocaba esquizofrenia»). Y también el bullying es muy importante en la temporada cinco, en la que vemos cómo agreden brutalmente a Dustin.
  • La amistad: Aunque hay varias historias de amor muy importantes en la serie, sin duda lo esencial es la amistad. No es casualidad que toda la primera temporada hable sobre una pandilla de niños y cómo se hacen amigos de una niña, Eleven, que encuentran en el bosque y esconden en su casa (en plan ET). Y todos esos dúos inverosímiles que se transforman en amistades profundas, como Dustin y Steve, Robin y Steve, o Max y Eleven. No es casualidad que -a diferencia de muchas películas de Superhéroes- aquí siempre SIEMPRE vence el poder del grupo. Mención especial a la amistad masculina de los personajes, donde se comparten sentimientos de forma abierta y sana.
  • El trauma: Por si no lo habías notado, este es el gran tema que subyace debajo de la temporada cuatro y parte de la cinco. Los traumas que nos atormentan -y que no necesariamente surgen de situaciones extremas o violentas… (la animadora Chrissy, la primera víctima de la temporada cuatro, estaba traumatizada por los comentarios hirientes de su exigente madre). Esos traumas pesan como cadenas y son una gran debilidad. En la serie, porque el malvado Vecna los usa para entrar aterrorizar a los personajes; en la vida, porque nos condicionan, cerrándonos a personas o experiencias, o haciendo que nos autosaboteemos una y otra vez. ¿La solución de Stranger Things? Una de las más recomendadas por la ciencia: hablar de ellos. A falta de psicólogas, los personajes se recuperan gracias a sus acciones (ayudando a otros, como Hopper a Eleven) y hablando de lo que les atormenta o lo que temen (como Will cuando comparte su homosexualidad, o la confesión de Dustin a Steve de que no quiere perderle). Recuerda que los temas de una historia son también los valores que defiende.
  • La magia: Como en muchas historias donde los niños son protagonistas, los elementos aquí funcionan como una línea de separación entre la infancia y «los adultos». Solo los espíritus infantiles pueden verla -y usarla. No es casualidad que el único personaje que tiene «poderes» sea una niña (y niños todos) y que los niños sean los primeros en encontrarse con el elemento fantástico del «mundo del revés» y el «demagorgon». Del mismo modo, tampoco es casualidad que la primera adulta, Joyce -la madre de Will-  que cree que algo fantástico está pasando es tomada por loca. Es un tópico recurrente en literatura y cine que solo los niños (o adolescentes) y los «locos» son capaces de ver lo fantástico y, por tanto, de usarlo, o enfrentarse a ello.
  • El paso de la infancia a la madurez: Como muchas historias del cine americano (empezando por la preciosa película «Cuenta conmigo»), esta serie trata el tema de «coming of age»: hacerse mayor. Es algo que se va desarrollando a medida que avanza la serie, para mostrarse en toda su plenitud en la última temporada. Es ahí cuando Will le dice a su madre que ya no es un niño y que quiere defenderse solo. Es ahí cuando Eleven/Once le dice a Hopper que le quiere, pero que ella va a tomar su propia decisión y él tiene que confiar en que tomará la decisión correcta. Es ahí cuando Hopper acepta a Nancy como la otra líder del grupo.

Por supuesto, este tema queda reforzadísimo en el epílogo final, con la graduación del instituto (paso de la infancia y adolescencia a la primera adultez), el encuentro de los jóvenes Nancy, Robin, Jonathan y Steve, hablando de sus trabajos, o la escena final -ahora ves por qué era tan importante que la historia terminase así- de la escena de rol, con todos saliendo del sótano y dejando pasar a la nueva generación de niños.

¿Y el broche de oro del final de la infancia? La pérdida de la magia. Ya no existe mundo del revés, ni mostruos debajo de la cama… ni chica con súperpoderes. Viva o no, ha desaparecido de sus vidas y ellos dan paso al «razonable» mundo de los adultos.

® Artículo propiedad de Diana P. Morales. Todos los derechos reservados.

8. NO LE PUEDES GUSTAR A TODO EL MUNDO

Esta última lección es importantísima: es imposible, absolutamente imposible, gustarle a todo el mundo y los Hermanos Duffer lo saben. Hay que escoger un público al que dirigir tu historia e ir a por él con todo, como han hecho ellos.

No me extraña que parte del público más decepcionado con la historia sean los millenials más jóvenes y la generación Z, o sea, los nacidos en los años 90 o después.

Yo tengo la impresión de que, aunque parezca una serie juvenil, esta serie estaba dirigida -fundamentalmente- a las personas que conocimos la década de los 80, o sea, a la generación X y primeros millenials (nacidos en los 70-80).

Es a nosotras/as a quienes apela constantemente con la nostalgia y elementos de la época (los primeros ordenadores, los fax, los batidos, las bicicletas, el rol, la ropa, la música…). Con todos los homenajes (en los últimos episodios, a Jurassic Park, a Alien y la teniente Ripley, a El señor de los anillos, a Los goonies…), todos de libros o películas que vimos o leímos en los 80.

Y es a nosotras/os a quienes nos conmueve el mensaje último: el final de la infancia, de la magia, de las amistades en las que nos veíamos todos los días y que significaban más que nuestra propia vida. Somos nosotros y nosotras (personas ya de treinta y muchos o más)  quienes sabemos que Steve, Robin, Nancy y Jonathan no van a verse todos los meses como prometen: la vida adulta se meterá en medio. Es bonito y triste al mismo tiempo. Y se nos saltan las lágrimas; a nosotras, no a los más jóvenes.

Por supuesto, la serie está preparada también para gustar a veinteañeros, adolescentes e incluso a chavalas de 10-12 años, pero siempre -me parece a mí- como público de la segunda fila, y no de la primera.

En resumen, los Duffer han hecho una serie que les gusta A ELLOS MISMOS, y eso está bien, tenemos que seguir nuestro propio camino. Fíjate que hay millones de personas encantadas con el final y con la serie completa. Y que volveremos a verla, sin duda, con nuestros hijos (aunque a mí me quedan unos añitos aún, jeje) o solos.

La lección es: es imposible gustarle a todo el mundo Por eso… ESCRIBE SIEMPRE ALGO QUE TE GUSTE A TI. 

® Artículo propiedad de Diana P. Morales. Todos los derechos reservados.

¡Atención! Como os comentaba a lo largo del artículo, tengo bastante más material.

En mi lista de correo la semana que viene enviaré:

  • Tres recursos más del desenlace, analizados al detalle en Stranger Things (el final de los arcos de evolución de los personajes, la congruencia, y el ritmo).
  • Contaré por qué para mí no ha sido una total decepción la batalla final -hay un elemento fundamental.
  • Explicaré la famosa teoría por la que las/os fans creen que Eleven/Once sigue viva, por si aún no te has enterado de todas las pistas que dejaron los productores de la serie en este capítulo.

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