Sobrevivirás: inspiradores autores y autoras que escribieron y publicaron pese a todo

Hace tiempo que quería escribir este post. Porque sé que muchas veces nos desanimamos… Rechazos, malas críticas, bloqueos, o problemas personales nos bajan la moral y cuesta seguir escribiendo.

A veces cuesta mucho.

¿A quién no le ha sucedido? De alguna forma, lo conseguimos. O al menos yo lo consigo… pero justo por eso quería buscar toda una lista de ejemplos de autoras y autores que han sufrido de todo en su vida -de TODO- y aún así, siguieron escribiendo, mejorando y publicaron -y algunos hasta se hicieron ricos… ahí lo dejo 😉

Creo que es bonito tener este artículo del que poder tirar, como inspiración, para animarnos a seguir adelante aunque la vida se haya metido en medio y nos haya frenado un tiempo, o aunque esa vocecita que tenemos dentro se empeñe en desanimarnos. Aquí están estas autoras y autores para recordarnos que se puede.

Autoras y autores se han enfrentado a todo y siguieron escribiendo

Rechazos:

HERMAN MELVILLE:

Su obra maestra, Moby Dick, fue rechazada en numerosas editoriales. Una de ellas, Bentley & Son Publishing House, llegó a decirle: “¿Es necesario que aparezca una ballena en el libro?” :-O

Afortunadamente, Melville  no renunció a su ballena. La publicó tiempo después, en esa misma editorial, pagando él mismo la maquetación e imprenta. (Lo que hoy llamaríamos una coedición).

Louisa May Alcott

LOUISA MAY ALCOTT

La autora de “Mujercitas” recibió una carta de rechazo en la que le decían, escuetamente: “Mejor sigue dedicándote a la enseñanza”.

STEPHEN KING

Estaba alcoholizado cuando terminó la escritura de su primera novela, “Carrie”. Su mujer rescató la novela de la basura, él la había tirado tras recibir 30 rechazos.

PEARL S BUCK La primera novela de esta autora, “Viento del este, viento del oeste”, fue rechazada por todas las editoriales de Nueva York… excepto una. Acabó ganando el premio Pulitzer con su novela “La buena tierra”

GERTRUDE STEIN envió poemas durante 22 años a revistas y editoriales hasta que finalmente le publicaron sus trabajos. 

MARGARET ATWOOD: Se pasó años escribiendo novelas que no fueron publicadas, o lo fueron sin pena ni gloria. Hasta que al fin, a los  45 años, publicó “El cuento de la criada”, novela distópica por la que es mundialmente reconocida. Dice sobre el fracaso: “Vuelve a montarte en el caballo del que te has caído. Aprendes tanto de tus  fracasos como de tus éxitos

Problemas de salud:

Philip K. Dick, autor de ciencia-ficción

PHILIP K. DICK era esquizofrénico. Este autor de ciencia-ficción, conocido sobre todo por ser el autor de la novela en que se basa la película “Blade Runner”, llegó a asegurar que sus historias se las dictaban seres de otra dimensión.

JOHN MILTON Este poeta del siglo XVII se quedó ciego a mitad de su obra cumbre,”El paraíso perdido”, considerada una de las grandes obras de la literatura inglesa.

JORGE LUIS BORGES también se fue quedando ciego, y sus últimas obras fueron dictadas a su mujer, María Kodama.

EMILY DICKINSON Esta ilustre poeta padeció una enfermedad crónica, que entonces no estaba diagnosticada, y que hoy en día se conoce como enfermedad de Bright, con fallos renales.

JAMES JOYCE sufrió una fuerte gonorrea (cuya causa dejamos a vuestra imaginación) que le dejó secuelas de por vida, entre ellas, artrosis con fuertes dolores.

TOLSTOI sufrió depresión la mayor parte de su vida adulta. Consiguió sobrevivir a ella y escribir más de 20 obras, como “Guerra y paz” o “Anna Karènina”.

WILLIAM B. YEATS, este poeta irlandés se cree que era asperger. Una de las características de su síndrome era la prosopagnosia, es decir, no reconocía las caras, ni siquiera la de su propia hija. Una vez le dio una lección al poeta T. S. Elliot sobre sus propios poemas: no había reconocido que se trataba del mismo poeta.

Discriminación:

HERMANAS BRONTË: Como muchas otras autoras, las hermanas Brontë usaron seudónimos masculinos para  ser publicadas: ellas firmaron como Acton, Currer y Ellis Bell.

MARY SHELLEY Un claro ejemplo de la discriminación que podía sufrir una autora firmando con su nombre “Frankenstein”, en el siglo XIX.

Dijo la crítica: “El escritor de este libro es, entendemos, una mujer; esto es un agravante de lo que es el fallo principal de la novela. Aunque nuestra autora puede olvidar la dulzura de su sexo, nosotros no tenemos porque hacer lo mismo; y por lo tanto, descartaremos la novela sin más comentarios” The British Critic

Otras autoras con seudónimos masculinos son George Eliot (Mary Anne Evans), James Tiptree Jr (Alice Bradley Sheldon), Fernán Caballero (Cecilia Böhl de Faber)

Incluso más recientemente, muchas autoras siguen usando siglas en lugar de sus nombres completos, aconsejadas en muchos casos por las editoriales para vender más libros o ser tomadas más en serio: J. K. Rowling (Joanne Rowling), N. K. Jemisin (Nora Jemisin), J. D. Robb (Nora Roberts) etc.

Malas críticas:

VLADIMIR NABOKOV:

Lolita fue tachada de “nauseabunda” y rechaza en múltiples editoriales. No solo eso, sino que su edición fue prohibida en países enteros.

RUDYARD KIPLING 

 Al autor de “El libro de la selva” le dijeron que no sabía cómo utilizar la lengua inglesa.

EMILY BRONTË

Dijeron de su novela “Cumbres borrascosas”: Contiene todos los defectos de ‘Jane Eyre’, multiplicados por mil, con el único consuelo de que no la leerán muchos” (North British ReviewActualmente se considera una de las obras cumbre de la literatura anglosajona.

GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ

De su novela “100 años de soledad” comentaron:  “Esperemos que no genere cien años de novelas sobreescritas, demasiado largas y sobrevaloradas como esta”. (Jonathan Bate en el Sunday Telegraph)

J. R. R. TOLKIEN

Su novela “El señor de los anillos”, hoy considerada una piedra angular de la fantasía épica, fue destrozada por la crítica:

“Basura para adolescentes” (The Nation)

Tolkien confía demasiado sobre la importancia de su misión como conservacionista literario, tanto que resulta ser la muerte para la literatura misma” (New York Times)

Alcoholismo y adicciones:

MARIAN KEYES se hizo un nombre en la literatura chick-lit de los años 90, muy reconocida y famosa en ese género por libros como “El viaje de Rachel” , “Por lo pelos” o “Claire se queda sola”, que fue el libro que la llevó a la fama. 

Hemingway preparando un cóctel

Ya famosa, publicó sus memorias, en las que contaba su lucha con el alcoholismo y la depresión, temas recurrentes en muchas de sus novelas.

ERNEST HEMINGWAY Muy conocido es el alcoholismo de este autor, pero ahora los estudios afirman que probablemente sufría trastorno bipolar y  borderline.

STEPHEN KING

Pasó años alcoholizado y drogado. Tanto es así, que hay libros enteros que no recuerda ni siquiera haber escrito. Lo cuenta todo en su libro “Mientras escribo”.

Pobreza:

GEORGE ORWELL  Venía de una infancia muy pobre, viviendo en la calle y mendigando. De esa época le quedaron sus problemas respiratorios, sobrevivió a varias fuertes neumonías y a un balazo en el cuello (le dispararon cuando ejercía de reportero en la Guerra Civil española).

JOHN STEINBECK: Vivió la Gran Depresión, de la que escribió en “Las uvas de la ira”, entre otros libros, y estuvo subsistiendo del paro, de trabajos temporales, comiendo de su propio huerto, y, cuando eso no le daba, llegaba a robar comida en supermercados junto a su mujer para no pasar hambre.

Terminaría ganando el premio Nobel de literatura.

J. K. ROWLING tuvo la peor racha de siete años: su madre murió, se divorció de su marido, estaba en paro y con una hija pequeña. Quedó sumida casi en la pobreza extrema y, como consecuencia, sufrió depresión.

No sentía nada, y era incapaz de creer que volvería a ser feliz de nuevo. El color había desaparecido de mi vida. Pensé que quería escribir un libro. ¿Qué era lo peor que podía pasarme? ¿Que me rechazara una editorial? Ya ves, qué gran problema“.

Cuenta que empezó a escribir su saga “Harry Potter” en cafeterías, en las que aguantaba durante horas con una misma taza de té para no gastar luz y calefacción en su casa.

Otras desgracias: 

ANNE RICE:  su hija se murió con 5 años y entró en una fuerte depresión. Dice que la escritura fue su salvación. Escribió su primera novela, “Entrevista con un vampiro”, en cinco semanas.

Si estás muy triste o decepcionado, haz esto: escribe diciéndote a ti mismo/a que si no te gusta lo que escribes, lo tirarás. Pero escríbelo igualmente

MARK TWAIN perdió a tres de sus cuatro hijos, uno de ellos apenas un bebé. Se dice que por esa causa luchó toda su vida contra la depresión.

Falta de tiempo:

FRANZ KAFKA Trabajando en la compañía de seguros llegó a tener jornadas de doce horas que apenas le dejaban tiempo para escribir. Cuando fue promocionado a un puesto superior, tuvo más tiempo, y entonces empezaba a escribir a las 11 de la noche. Generalmente hasta la 1am o 2am, aunque llegaba a quedarse hasta las seis de la mañana escribiendo, durmiendo solo una o dos horas antes de ir a trabajar.

OCTAVIA BUTLER:

La primera gran autora de ciencia-ficción afroamericana, trabajó como vendedora, lavando platos en restaurantes, revisora de patatas fritas (!!!), y otros trabajos temporales para sobrevivir mientras escribía.

Se levantaba a las 3am para escribir antes de ir a trabajar.

Sufrió rechazos editoriales durante años, luchando además con su dislexia, y finalmente logró ser publicada para romper moldes en la ciencia-ficción americana.

Se animaba escribiéndose cartas a sí misma:  “Voy a ser una escritora best-seller. Cuando publique “Imago”, mis novelas estarán en la lista de los libros más vendidos. 

Esta es mi vida. Escribo novelas que se venden muy bien. 

Así sea. Encontraré la manera de que esto ocurra. Mis libros serán leídos por millones de personas. Compraré una casa en un vecindario bonito. Ayudaré a jóvenes autores afroamericanos a estudiar en Clarion o en otros talleres. Cuidaré de mi madre y de mí misma. Mis libros los leerán millones de personas. Así sea

Por si tienes curiosidad, efectivamente, sus libros han sido leídos por millones de personas, existe una “beca Octavia Butler” para que autores de ciencia-ficción afroamericanos acudan al Clarion y una de sus novelas, “Vástagos”, se estudia en numerosas universidades americanas. 10 años después de escribirse esa carta a sí misma, pudo comprar un bonita casa para ella y para su madre. 

¿A qué estás esperando? Coge tu libreta y empieza a escribirte bonitas cartas de ánimo. Sobrevivirás, publicarás y tus libros serán leídos por miles de personas. ¡A ello! 😉 

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Comentarios

  1. Ari Alfonso

    Yo comencé a escribir para mantenerme con vida, fueron los libros los que me impidieron quitarme la vida cuando muchas personas, deseaban que lo haga. Intento perserverar siempre a pesar de que existan días terribles ,donde creo que no podre continuar. Hace un tiempo empecé a planear una saga de fantasía, la cual sigue en proceso de creación ya que por mis responsabilidades y edad (casi 14) y por una complejidad como la de juego de tronos, no he podido terminar todo aun. Espero poder publicar cuando sea mayor, ya que mis padres no me apoyan, para demostrarle a la gente y a mi misma cuanto valgo.

    1. Hola, Ari: a ti no te lo parecerá, pero eres jovencísima y tienes toda una vida de oportunidades por delante, ya verás. Somos muchos a los que nuestros padres no apoyaban en nuestros sueños y aquí estamos. Cuando seas algo mayor verás que se puede, incluso sin su apoyo, y mejorarás en tu escritura tanto como para acabar esa saga y muchas otras.
      Mi consejo: lee mucho, lee buenas obras y no te desanimes, escribe con regularidad. Verás que todo va llegando. Lee este artículo mío con consejos a jóvenes escritores y mucho ánimo!! https://t.co/SBHQvDXDwH

  2. Juande

    Hola. El contenido del extenso artículo es triste, pero tan real en gran parte de lo expuesto que llega a dar ánimo, en serio.

    Y sin embargo, la realidad en los últimos años, o últimas dos o tres décadas, ni la comentas. El abuso cruel del mercaditis (con sus amaños) en el que se venden más nombres que libros de calidad, un mercado con estanterías en las grandes librerías repletas de libro basura que son libros de usar y tirar, producto del engaño de las grandes editoriales, etc., etc.
    Y mientras, en la calle un montón de gente que escribiendo bien no salen a la luz si no es pagándose sus primeras ediciones o de rebote por un libro llamativo en una movida temporal de masas en una web.
    Patético. Pero sí, ahí seguimos, aunque sea con migajas y aguantando que los grandes libros de lectura (verdadera lectura) son aún aquellos que se escribieron hace mucho… tanto como cuando no había este salvaje mercaditis….

    1. Hola, Juande: en realidad, no hablo de ello sencillamente porque no es el tema de este post. En otros sí lo he mencionado (te dejo enlaces al final). Aquí estoy hablando de cómo muchas veces nosotros mismos tenemos ganas de dejar de escribir por pequeñas excusas, y para animarnos viendo cómo otros siguieron haciéndolo pese a desgracias y problemas mucho mayores.

      Sobre lo que comentas. Fíjate en esta frase que se atribuye a Cicerón (siglo I A.C.): “Estos son malos tiempos. Los hijos han dejado de obedecer a sus padres y todo el mundo escribe libros.” Tendemos a pensar que todo lo malo sucede únicamente en nuestra época, pero en realidad es lo mismo que ha sucedido siempre -solo que quizá ahora somos más personas en el planeta y tenemos más constancia de ello gracias a las herramientas de información, como internet y las redes sociales.

      Siempre se ha publicado y comercializado mucha “basura” y grandes obras han sido ignoradas: díselo a Van Gogh, o a Marcel Proust, que tuvo que autoeditarse “En busca del tiempo perdido” porque no encontraba quién lo hiciera. En la Edad Media los relatos de caballería estaban muy “de moda” y ahora, salvo “Amadís de Gaula”, ni rastro queda de ellos. En cambio, “El Quijote”, que hacía burla de ellos, ha perdurado.

      En todas épocas cuecen habas.

      Y, además, tampoco hay que quedarse solo con lo negativo: esta época tiene cosas MUY buenas. Las autoediciones salen muy baratas, puedes incluso encargar 10 libros sólamente si quieres y no arriesgar nada. Y gracias a internet, a Amazon y a las redes sociales puedes llegar a muchísima más gente que hace, por ejemplo, 100 años. 😉 Un saludo.

      Los posts que te comentaba:
      https://dianapmorales.com/2015/11/blog/autoedicion-y-coedicion-es-una-buena-opcion-para-tu-libro-cuales-son-las-diferencias/

      https://dianapmorales.com/2017/04/blog/que-hacer-cuando-has-terminado-de-escribir-tu-libro/

  3. Nadia González

    Realmente te agradezco mucho este post. Sólo el año pasado me atreví a verbalizar que quiero escribir, en un taller de cuentacuentos; este año he concursado en dos eventos (asuntos de breve extensión), y aunque en lo que llevo de vida he leído bastante (a mi ritmo, que no es veloz), me faltaba la parte de la escritura, porque estaba bloqueada, no afrontaba temor al rechazo, al fracaso, y a cuantos rollos uno se pasa para no hacer las cosas, para no dar grandes e importantes pasos para uno. Nuevamente gracias, y un cálido abrazo desde Chile 🙂

    1. Me alegro muchísimo de que el post te haya animado, ese era el objetivo, y de que te hayas sumergido en el emocionante mundo de la escritura, superando tus miedos. un fuerte abrazo

  4. Pingback: SÍ, tu historia da para un libro (y todos podemos convertirnos en buenos escritores/as) – Diana P. Morales, consejos e inspiración para desarrollar tu talento.

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