¿Escribir en tiempo presente o pasado? Diferencias y ventajas de cada tiempo narrativo.

Esta es una de las dudas que a menudo me preguntan en mis talleres: ¿es mejor contar tu historia en presente o en pasado? Y ¿qué diferencia hay? He aprovechado que también me han hecho una pregunta por facebook sobre este tema para centrarme esta semana en los TIEMPOS NARRATIVOS.

Diferencias entre los tiempos narrativos

Como autores, cuando nos enfrentamos a una historia, tenemos que tomar una serie de decisiones al empezar a escribirla, una vez tenemos claro qué queremos contar. Son cuestiones que aparentemente no son tan importantes como el final del relato o la novela, pero, sin embargo, pueden marcar la narración entera: ¿Desde qué punto de vista contaré la historia, desde uno de los personajes, desde fuera, desde una voz que lo conoce todo? ¿Con qué tono habla esa voz: irónico, épico, melancólico, frío, cínico, lírico…?

Son cuestiones que tratamos a fondo en mis talleres literarios, y que tal vez resumiré algún día en un post. Y son trascendentales, porque la historia puede variar muchísimo en su narración. Otra de las decisiones que tenemos que tomar es en qué tiempo narrativo vamos a contar nuestra historia, y es la que vamos a tratar hoy aquí.

Estas son las principales opciones que tenemos: presente y pasado (o pasados). Y antes que nada, una aclaración: no hay un tiempo narrativo mejor ni peor que otro. Se trata de elecciones que pueden cambiar el tono y el ritmo de la historia que contamos, pero elegir un tiempo presente o pasado no es algo que matemáticamente vaya a ser un “error” para un libro. Es sólo una elección que nos puede dar ventajas y que tiene sus inconvenientes.

Escribir en tiempo narrativo presente: 

Cada vez es más común encontrarnos novelas narradas en tiempo presente, en las que la acción va sucediendo a la par que se cuenta. Es por ello por lo que a este tiempo narrativo se le llama narración simultánea.

Cuando narramos en este tiempo, los verbos de acción están, por supuesto, en presente, y los pensamientos van surgiendo al mismo tiempo que todo ocurre, en lo que se conoce como corriente de concienciaEscribir en presente es una opción relativamente moderna que en su momento (con la publicación de “El amante” de Marguerite Duras, “El extranjero” de Camus y el surgimiento de la corriente “Nouveau Roman”) resultó rompedora y chocante. Así comienza “El extranjero”:

“Hoy, mamá ha muerto. O tal vez ayer, no sé”.

Sin embargo, hoy en día es cada vez más común. Sobre todo en ciencia-ficción y en novela juvenil. Por ejemplo, en presente está escrita  “Divergente” de Veronica Roth.

Hay un espejo en mi casa. Está detrás de un panel corredizo en el pasillo del piso de arriba. Nuestra Facción me permite estar de pie delante de él en el segundo día del tercer mes, el día en que mi madre me corta el pelo.”

USO Y VENTAJAS: El presente es muy adecuado para dar una sensación de cercanía al lector, así como de inmediatez. El lector tiene (más aún) la sensación de que todo ocurre “ahora” y de que el final no está escrito. Puede ser, también, un tiempo muy ágil, pues no se presta tanto a detenerse en descripciones y reflexiones (aunque se puede, por supuesto).

INCONVENIENTES: A muchas personas les resulta muy difícil escribir en presente, en especial, los diálogos. Suele costar también hacer descripciones ya que, a priori, parece que no resulta “natural” que un personaje o narrador que cuenta todo segundo a segundo se detenga a describir. Y, sin embargo, se hace, por supuesto.

Aquí vemos una descripción en presente en “El amante”, de Marguerite Duras:

Llevo un vestido de seda natural, usado, casi transparente. Con anterioridad fue un vestido de mi madre, un día dejó de ponérselo porque lo consideraba demasiado claro, me lo dio. Es un vestido sin mangas, muy escotado. Tiene ese lustre que adquiere la seda natural con el uso. Recuerdo ese vestido. Creo que me sienta bien. Le puse un cinturón de cuero en la cintura, quizás un cinturón de mis hermanos.

ALERTA: lo que más parece costar al escribir en presente es mantener también en presente las acotaciones al diálogo. Sería algo así:

-¿Aún no ha llegado?-pregunto.

-No, aún no-dice Anita. No me mira, tiene los ojos clavados en una novela.

-Bueno-agrego, antes de irme-, avísame cuando llegue.

Tiempo narrativo pasado: narración ulterior

Es el tiempo narrativo más clásico, también llamado narración ulterior. La acción transcurre en pasado, como si todo hubiese sucedido hace tiempo. A veces es un personaje el que narra esta historia pasada, a veces una voz externa que no se corresponde con ningún personaje (narrador omnisciente u omnisciente del personaje), pero en cualquier caso esa voz lo narra como si fuera un hecho acaecido hace mucho tiempo.

Es el tiempo narrativo de la mayoría de las novelas clásicas… y actuales. Así comienza “Jane Eyre”, de Charlotte Brontë: 

“Aquel día fue imposible salir de paseo. Por la mañana jugamos durante una hora entre los matorrales, pero por la tarde el frío invernal trajo consigo unas nubes tan sombrías y una lluvia tan recia, que toda posibilidad de salir se disipó”

Toda la historia está contada en pasado.

VENTAJA: Al estar todos más acostumbrados a leer cuentos y novelas en pasado, suele resultar más sencillo para la mayoría de los escritores narrar en pasado. Resulta también muy natural, porque es como una amiga te contaría una historia que le ha sucedido: en pasado. Te da, además, mucha más manga ancha para hacer reflexiones o descripciones (que en presente suelen resultar más difíciles).

DESVENTAJA: Técnicamente, no es un tiempo TAN cercano ni TAN inmediato como el presente, aunque, en la práctica, cumple la misma labor. Cuando el lector lee una historia en pasado, incluso aunque esté en ese tiempo verbal, tiende a vivirla como si estuviese sucediendo en ese mismo momento.

ALERTA: Si una narración en tiempo pasado cuenta un flashback o recuerdo, este debe ir en pretérito anterior y pluscuamperfecto. Es decir, algo como:

Celia tenía miedo del agua. Recordaba aquella excursión, tiempo atrás, en la que sus padres la habían llevado al lago en el Norte. Ella había llorado mucho, y, cuando todo hubo terminado, jamás había querido regresar allí

TIEMPO NARRATIVO PASADO CONSCIENTE

Es una variación que me gustaría resaltar (el nombre se lo he puesto yo misma, porque no he encontrado nomenclatura en ninguna parte). Este tiempo narrativo sería aquel en el que el narrador narra desde el presente algo que sucedió tiempo atrás y toda la historia -o buena parte de la historia- sería un largo flashback.

¿Cuál es la diferencia con las novelas escritas en “pasado normal”? Pues, para empezar, que en este caso, el narrador sabe lo que va a ocurrir después, por ejemplo. Y puede jugar con eso, e incluso a veces te lo anuncia. Os dejo un magnífico ejemplo de este narrador:

“El día en que lo iban a matar, Santiago Nasar se levantó a las 5.30 de la mañana para esperar el buque en que llegaba el obispo”

Crónica de una muerte anunciada, Gabriel García Márquez.

Este tiempo narrativo pasado es común, pero no tanto. Da juego, pero también hay que tener en cuenta que puede eliminar parte de la intriga. Por ejemplo, si un personaje está recordando una historia, ya sabemos que, hasta ese momento, el personaje no muere. Así se inicia “Nunca me abandones”, de Kazuo Ishiguro, una preciosa novela de ciencia-ficción:

Mi nombre es Kathy H. Tengo 31 años y llevo más de once siendo una cuidadora. Suena a mucho tiempo, lo sé, ero lo cierto es que quieren que siga otros ocho meses, hasta finales de año. Ahora sé que el hecho de hacer sido cuidadora tanto tiempo no significa necesariamente que piensen que soy muy buena en mi trabajo“.

VENTAJAS: Puede dar muchísimo juego. Puede adelantar información, e incluso llegar a jugar con el lector, tal como sucede en “Expiación”, de Ian MacEwan. Bien trabajado, puede ser magnífico.

INCONVENIENTES: Hay que tener en cuenta siempre que el personaje que narra no es el mismo que el que actúa en la historia “pasada”, y estar atento todo el rato a jugar con las reflexiones actuales a los sucesos antiguos, así como tener cuidado con qué información se adelanta y cuál no. En suma: es mucho más complicado. Aunque la recompensa, si se hace bien, puede ser grande.

OTRA ALERTA DEL TIEMPO PASADO: sea del consciente o del pasado “normal”, recordad que si estamos narrando en pasado las acotaciones a los diálogos van en pasado. Hay personas que, tal vez por contagio del lenguaje periodístico, en los momentos de diálogo cambian automáticamente a presente y eso es un error. Lo correcto será:

-¿Ha llegado?-pregunté

-No, aún no-respondió Anita, sin levantar la mirada del libro. 

-Bueno-añadí, antes de salir-, avísame cuando llegue-dije finalmente.

Y una ALERTA MÁS: incluso si estamos en pasado, al transcribir directamente lo que piensa un personaje lo haríamos -al igual que el diálogo- en presente. Así:

“Caminaba cruzando las calles sin mirar a mi alrededor, obsesionado con el ascenso. ‘Tiene que ser mío, lo voy a conseguir‘, pensé. No se lo iban a dar al bruto de Sánchez, de eso estaba seguro”. 

Tiempo narrativo intercalado:

Recordad que a no ser que sepáis muy bien lo que estáis trabajando, lo normal es mantener el mismo tiempo narrativo durante toda la historia. Es decir, si decidimos contar la novela en pasado, toda la historia estaría en pasado. Y si es presente, lo mismo. Hay personas que se equivocan y van cabalgando de un tiempo narrativo a otro, tal vez porque se están forzando a escribir en un tiempo narrativo que no les resulta natural.

Eso sí: se puede mezclar pasado y presente de forma consciente y con un propósito. Sería el tiempo narrativo intercalado. Normalmente se trata de un narrador en presente que hace flashbacks y cuenta, en tiempo narrativo pasado, anécdotas o recuerdos del pasado. Así ocurre en “El amante”, de Duras, donde cambiamos todo el rato de presente a pasado.

Es típico de narraciones epistolares (cartas) o diarios, como “Las ventajas de ser un marginado”, de Stephen Chbosky, en el que se mezclan reflexiones y anécdotas del presente con recuerdos. También hay novelas un poco más experimentales que fluctúan entre diferentes tiempos, tanto de acción, como narrativos. Es el caso de “La insoportable levedad del ser”, de Milan Kundera, una obra magna en muchos sentidos, lo mismo que “El cuarteto de Alejandría” de Lawrence Durrell.

Este sería el tiempo narrativo más complejo de todos, recomendable sólo para aquellos escritores experimentados que decidan arriesgar y animarse al reto.

Hay algunas narraciones en tiempo futuro o condicional, pero son muy pocas (y experimentales).

¿Cómo elegir un tiempo verbal para mi relato o novela?

Si dudas entre escribir tu historia en presente o pasado, hazte estas tres preguntas:

¿Voy a intercalar en mi historia acciones que ocurran en diferentes tiempos?

Si la respuesta es “sí”, quizá la mejor opción es narrar en tiempo presente e incluir los recuerdos o flashbacks en pasado. El pasado anterior y pluscuamperfecto queda siempre excesivamente literario y esta elección de tiempos le va a dar naturalidad.

¿Es imprescindible para mi historia que todo ocurra en presente? (O en pasado)

Puedes ser que haya alguna razón por la que sea necesario que la historia esté narrada en pasado -por ejemplo, porque el narrador la cuenta cuando es anciano a su nieto. O puede que sea necesario, por alguna razón, contarla en presente. Si es así, es obvio el tiempo narrativo que debes elegir.

Pero si la respuesta a esta pregunta es “no”, y no es especialmente importante la decisión de narrar en presente o pasado, entonces pregúntate:

¿En qué tiempo verbal me siento más cómodo/a escribiendo?

Y, simplemente, escribe en ese tiempo narrativo. Puedes, incluso hacer pruebas, a ver qué es lo que te pide la historia o tu forma de escribir.

No intentes escribir en presente porque “está de moda” o en pasado porque así “es como hay que escribir”: no te fuerces, porque te resultará más complicado, no te quedará igual de bien y puedes acabar frustrándote.

¿Y tú? ¿En qué tiempo narrativo sueles escribir? ¿Has probado otros? Ya me cuentas en los comentarios.

Comments

  1. Mayte

    Todavía no he leído el artículo pero sé que esta es una duda que te planteé en los comentarios de otro post hace unas semanas. ¡Me he emocionado cuando lo he visto! ¡¡Muchísimas gracias!! Seguro que me va a ser muy útil.
    Un abrazo enorme y feliz Año!!

    1. Hola, Mayte: sí, tomé nota de las dudas que me comentasteis y el resto también las iré respondiendo. Abrazos y espero que te sea útil el artículo.

  2. Genial, Diana. Muy bien explicado, No sabes lo que te agradezco esta entrada, porque he visto, de manera clara, que mi decisión en la novela que estoy escribiendo es la acertada. Cuidaré todos los detalles que comentas.

    1. Qué bien, pues ¡estupendo! La verdad es que es una duda bastante frecuente, me alegra que la explicación sirva. Un saludo, Charo, y que vaya genial el avance de esa novela. 😀

  3. Javiera Torres

    ¡Muchas gracias! Me ha quedado clarísimo, lo pondré en práctica. ¡Saludos! (sabía que usted me ayudaría) ❤

  4. Wilmer Hernández

    Es la primera vez que escribo un comentario y es para darle las gracias. Hace ya varios años que escribo y estos artículos han sido de tanta ayuda para pequeñas dudas que han surgido y que resultan ser grandes claves del relato.

    Espero poder formar parte de los cursos de escritores. Mientras tanto, seguiré aprendiendo de lo que comparten por este medio.

    Gracias de nuevo.

  5. Alfredo Fernández López Pintor

    Yo tengo una, la principal, narrada en presente con un flashback en mitad para recordar la propia historia. En primera persona. Aunque creo que necesito una valoración de una experta.

    1. Hola, Alfredo: ya sabes que para consultas personalizadas puedes escribirme al email diana@dianapmorales.com Esos servicios son con una tarifa, claro, pero coméntame y vamos hablando. Por lo que comentas, respecto al tiempo narrativo, sería muy bueno que el flashback estuviera narrado en pasado.
      Un saludo afectuoso

      1. Hola, Luis: pues no sabría decirte ahora, tendría que comprobarlo. En cualquier caso, lo mejor sería que el flashback no fuera muy largo (y si lo es, quizá cambiar al presente para el tiempo narrativo de la acción y pasado para el flashback). Pero ya te digo, tendría que mirar a ver quién lo hace y si queda, efectivamente, natural.. ^_^
        Un saludo!

  6. Me ha encantado este artículo. Las singularidades de los diferentes tiempos verbales deberían estar claras antes de empezar a escribir una novela, como indicas.
    En mi caso, prefiero el pasado, aunque algún día experimentaré con el presente.

    Por puntualizar, cuando una narración en pasado hace un flashback o recuerdo, el tiempo utilizado debe ser el pretérito anterior/pluscuamperfecto, como bien dices, pero si el flashback es muy largo, se podrá volver al pasado simple a mitad de loa escena. Es algo que he observado en muchas novelas, y aplico en las mías propias. ¿Qué opinas, Diana?

    Un saludo y enhorabuena.

  7. Yo también te plantée una duda similar, Diana. Mil gracias.
    En mi caso suelo decantarme por el presente, porque es lo que primero me sale aunque también he escrito en pasado por supuesto. Pero el presente tira mucho más.
    Un abrazo, gracias y hasta pronto
    Vir

  8. GElena

    Diana!! Muchas gracias por el post 🙂 Creo que también fui una en plantearte mis dudas sobre esto jeje. Pero sin saber si llegué a preguntarte exactamente esto…quiero saber, según tu opinión lo siguiente:
    Tengo en mente dos proyectos, en uno tengo que escribirlo en tercera persona porque me lo exige la historia (y la verdad es que me costó mucho adaptarme al cambio) ya que hasta ahora siempre escribía en primera y del pasado.
    Fui empezando ese proyecto, pero todavía tengo que acabar otro (que ya me queda poco) y está narrado desde la voz que me es normal.
    Postergué la primera historia porque sino, al momento de escribir me hacía un caos, pero no sé si es bueno estar acabando un proyecto narrado de una manera y después saltar a otro directamente si tengo ese lío en mi cabeza, de cambiar toda la forma en que lo cuento. ¿Crees que es cuestión de que me acostumbre? Un Beso!

    1. Eso depende de cada uno. Hay personas (entre las que me incluyo) que preferimos trabajar al mismo tiempo en varios proyectos, muy diferentes entre sí. Sin embargo, hay otras personas que no podrían. Si te resulta complicado, por supuesto, céntrate solo en uno.
      Abrazos y adelante con esos proyectos. 🙂

  9. Es curioso lo del tiempo verbal de la narración. No le prestamos la atención necesaria al emprender el proyecto.
    En mi caso había pensado escribir la novela en pasado (debo confesar que no le di muchas vueltas, me resultaba lo más sencillo y lógico a priori) pero cuando se acabó el tiempo de la planificación y me puse manos a la obra… me resultó completamente imposible.
    Estuve haciendo pruebas en pasado y no conseguía que lo que escribía me sonara natural y fresco. Lo que me sorprendió más del asunto es que, a pesar de no haber valorado otras opciones y no ser un tema que me hubiera preocupado, desde la primera frase entendí que el tiempo verbal no me estaba funcionando. Todo me sonaba rígido y adocenado.
    Me olvidé de lo hecho hasta ese momento, me sumergí en la historia y el tiempo presente se me apareció como la única manera válida para mi para escribir lo que tenía en mente.
    Novatadas que tenemos que pagar para darse cuenta que aprendemos (y qué alegría da hacerlo, ¿verdad?)

    1. Pues tuviste una buena intuición, sin duda. No tanta gente se da cuenta de que le falla el tiempo verbal (o la persona verbal). Excelente solución. Un saludo!

  10. Excelente artículo Diana, en mi caso, no sabía lo complicado que podía ser jugar con los tiempos hasta que lo hice un día, me resultó muy divertido jugar con ellos, pero fue una tarea ardua. Saludos!!!!

  11. Montse Calderón

    Hola, Diana. Muchas gracias por escribir sobre el tema.
    Hace tiempo escribí un libro de narativa infanti en primera persona, en pasado, contiene flashback, y, encima, reflexiones. Todo un berengenal, tratándose de un texto infantl. Lo dejé en reposo. Al cogerlo de nuev lo volví a reescribir, y esta vez, la narración es en presente, simultánea, intercalando las demás cosas. Adelgacé el texto, y desarrollé los puntos dode vveía potencial. Creo que me gusta más la segunda opción, es más ágil. Pero mi pregunta es que si no te parece una apuesta muy arriesgada este tiempo para un texto infantil. Ha sido muy complicado de escribir. Un abrazo.

    1. Hola, Montse: aunque la literatura infantil clásica suele estar escrita en pasado, tampoco es una regla inamovible. Si está escrita con un vocabulario adaptado a su edad, no tiene por qué ser un problema que esté escrito en presente… y seguro que será más ágil, eso sin duda O:-)
      Abrazos!

  12. María José

    Buenas tardes, Diana.
    Estoy empezando una novelilla.El primer capítulo va en tiempo presente porque el protagonista habla de un encuentro con la persona de la que está enamorado en secreto. El siguiente capítulo empieza diciendo que hace tales semanas desde la última vez que la vio y ya retomo el tiempo pasado. He pensado mezclarlos, todo en pasado menos cuando se narran ciertas escenas¿Será demasiado arriesgado o inapropiado?

  13. María José

    ¡Muchas gracias! Bueno, lo de “novelilla” es porque me siento pequeñita al lado de gente que ha llegado muy lejos, como es tu caso.
    Estoy empezando y cada tropezón desencadena en mí una crisis de autoestima que me lleva a replantearme si serviré o no para esto. Eres un encanto de persona. Leeré tu artículo.
    Gracias de nuevo. Un abrazo.

  14. María José

    Acabo de leer tu comentario. Increíble, me he visto totalmente reflejada en las situaciones que describes. Yo siempre voy más inclinada del lado de la humildad (creo), pero tus palabras me hacen reflexionar. Intentaré hallar el equilibrio. ¡Gracias!

  15. Pepe de la charca

    Esta es la opinión de quien nunca ha tenido el valor de escribir narración simultanea: la dificultad es infinitamente mayor, Ponerla a la misma altura es mentir, campeón.

    1. Hola, Pepe: Lo primero, querrás decir “campeona”, ¿no? Ya que la autora del artículo soy yo y soy una mujer. 😉
      Y lo segundo: llevo más de 20 años enseñando escritura creativa y he dado clases a más de mil personas… y con toda esa experiencia es con la que puedo afirmar que no es más difícil un tiempo que otro. A TI te resulta más difícil escribir en presente, pero a muchos otros escritores con los que he trabajado les resulta más fácil. Les sale más natural escribir ese tiempo.
      De la misma forma, a algunos les sale más natural escribir en primera persona (y les cuesta la tercera) y a otros, al contrario.
      Hoy mismo he estado revisando dos relatos de mi taller online de dos autoras distintas, y a una de ellas le costaba muchísimo resumir (cosa que le recomendé), se extendía en descripciones y diálogos; y a la otra, justo al contrario: todo su cuento era un resumen y apenas había diálogos y ni una sola descripción.
      A veces hay que salirse de la propia experiencia personal, pues no todos somos iguales; y menos en lo que respecta a creatividad y arte. Un saludo, “campeón” 😉

  16. Caleb B.

    Hola. Acabo de encontrarme con tu blog y creo que pasaré algún tiempo leyendo por aquí. Desde que era un crío me ha apasionado leer y escribir, y ahora es que lo tomo un poco más en serio (algo irónico, ya que justo empecé a estudiar ingeniería en computación; ambas cosas me apasionan bastante). Justo he decido participar en un concurso de cuento (he de admitir que me cuesta un poco, creo que lo mío son las novelas), y mis dudas de siempre han sido a la hora de elegir tiempo y persona. He leído en todos los tiempos y personas (inclusive en segunda persona y en futuro), aunque desde hace unos dos años que me sale más fluido escribir en primera persona en presente. Mi gran inseguridad es que siento que es un poco menos profesional, por así decirlo; que tiene menos gracia. Sin embargo, siento también que es mucho más cercano al lector, especialmente en relatos que buscan conectar con el lado más oscuro de la naturaleza humana. Pero bueno, ya son dudas mías.
    En fin, quiero darte las gracias, aún no estaba decidido por el tiempo y persona pero creo que ya lo estoy; me sale más natural de la forma en que dije antes, así que probaré así. En el peor de los casos, al ser cuento, podría probar a re-escribirlo con distintas combinaciones.
    Seguiré leyéndote, felicidades por un blog tan… genial.
    P.D.: ¿Tienes algún consejo o comentario sobre… bueno, escribir en frases cortas? Suena algo tonto, pero me sale mucho a narrar en frases cortas y numerosas; a veces termino intentando formular oraciones más largas, conectando unas con otras, porque siento que es algo tosco.

    1. Las frases cortas aportan un ritmo más rápido y son geniales para las escenas de acción, por ejemplo, pero no resultarán prácticas si lo que estás describiendo es una escena en la que algo ocurre lentamente (una escena de amor, por ejemplo, o una descripción). Lo mejor es aprender a combinarlas. A ver si me animo y escribo un post sobre este tema, un saludo afectuoso y nos vamos viendo por aquí 🙂

      1. Caleb B.

        Gracias por responder, lo tomaré en cuenta. Ahora que lo pienso, creo que me sale mucho escribir en frases cortas porque como que tengo un flujo de pensamiento rápido, a veces me encuentro leyendo apresuradamente cuando el ritmo de un texto no es tan rápido, jeje. Peco de eso, también hablo demasiado rápido. Creo que debo hacer algo por bajar el ritmo, y formular mejor la forma en que redacto.
        Estaré pendiente por si escribes el post. Hasta luego.

  17. Martina

    No me siento tan comoda escribiendo en presente pero en la historia voy a tener varios flashbacks asi que voy a tener que intentarlo creo! Gracias esto me sirvio mucho

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