Trucos de escritura: la regla de tres

He aquí uno de los trucos de escritura más profesionales que no se suelen estudiar y que -está comprobado- funciona estupendamente a la hora de escribir.

La regla de tres aprovecha la cualidad natural de ese número para mostrar un desarrollo sin resultar repetitivo. Es el número mágico en literatura: no por nada la estructura clásica tiene tres partes.

Y si tienes que elegir un número a la hora de escribir o narrar una historia, elige siempre el tres.

Explico por qué con un ejemplo de la película “El protegido”, de M. Night Shyamalan. No sé si la habréis visto, pero me parece un ejercicio magnífico de construcción de una historia.

Al inicio de la película, mientras Bruce Willis ordena su altillo, se ve que el protagonista guarda allí una pistola (solo un segundo).Luego, más adelante, volvemos a verla, solo un instante.

En el momento del clímax de la película, la pistola acaba en manos de su hijo, que amenaza con ella al protagonista.

La primera vez, Shyamalan le dice al espectador: fíjate, hay una pistola. La segunda vez que aparece es como si Shyamalan nos señalara: ojo, esto es importante, este elemento aparece otra vez. Aquí va a pasar algo con esta pistola.

 Y la tercera, ¡zas! Efectivamente, ocurre algo con la pistola.

Si solo hubiera aparecido una vez, cabía la posibilidad de que el espectador no recordara haberla visto antes; sin embargo, al aparecer dos veces, ya se acuerda y crea una expectativa (“va a pasar algo con esta pistola”) que se cumple la tercera vez.

Si el elemento aparece cuatro veces… ya se hace pesado (o parecerá que le masticas la historia al lector). Sencillamente, porque no hace falta. Con tres veces captas la atención del lector, sin resultar repetitivo.

Si está bien hecho, de manera sutil, no te das cuenta de que todo ha ido apareciendo tres veces: el número tres es tan natural para nosotros que el lector lo va aceptando, vais creando esa impresión en él sin que se percate.

Así que ya sabéis: en narrativa, si necesitas elegir un número, apuesta siempre al tres ;-).

Comments

  1. Anabel

    Me encanta tu blog. Pensaba hacer una entrada sobre las libretas y he visto la tuya, ¿Te importa si la enlazo, un abrazo (prosa rimada)

  2. Mª Gracia Jimenez Loreto

    A mi también me encanta su blog¡¡¡¡¡….pero lo que más me Gusta es USTED¡¡¡¡.
    ¡GRACIAS¡¡ por enseñarnos, por compartir su Tiempo con todos los que la seguimos y admiramos y sobre todo por darnos en todos sus consejos y en lo que escribe un pedacito de su forma SER , que la define como una GRAN PERSONA Y PROFESIONAL¡¡¡¡.

  3. Diana:
    De manera súbita, tras leer su artículo, me he encontrado con la regla de tres aplicada sobre la película “Perfume, historia de un asesino”, basada en la novela homónima de Patrick Süskind. Dos veces pude notar este truco:

    1) HECHO: Derrumbe de la casa de Giuseppe Baldini (maestro perfumista de Jean Baptiste Grenouille). El primer indicio se nos da cuando Baldini “cata” la nueva creación de su competidor (un perfume llamado “Amor y Psique”) y de pronto cae un poco de polvo y yeso del techo. Más tarde, cuando Grenouille conoce a Baldini, presenciamos un segundo temblor cuya intensidad es mayor al de la primera vez; sin embargo, Baldini comenta que es algo común ya que su casa se encuentra construida sobre el Pont au Change (un puente). Por último, justo cuando el anciano perfumista se acuesta a dormir con fórmulas que lo harían inmensamente rico, el puente cede, su casa se derrumba y se hunde para siempre en las aguas del Sena.

    2) HECHO: Descubrimiento de los asesinatos perpetrados por Jean Baptiste Grenouille. La primera vez que notamos algo raro es cuando la cámara enfoca a un perro cuya dueña recientemente ha sido la primer víctima de Grenouille. Luego, cuando éste tiene éxito en extraer el aceite esencial de la muchacha y decide probar si es el correcto, coloca un poco en su mano, la extiende y espera; entonces el perro hace su segunda aparición, olisquea y de inmediato nos hace saber con sus gemidos que reconoce la esencia de su ama en la mano del asesino. Por último, es el perro el que toma protagonismo exclusivo cuando, seguido por un ciudadano, rastrea con su olfato el camposanto personal de Grenouille y devela así los doce vestidos de las jóvenes que habían sido asesinadas.

    Ha sido una información sumamente útil la que usted me ha brindado y se lo agradezco mucho. ¡Saludos!

    D. A. Vasquez Rivero.

    1. Efectivamente, David, en el cine esta regla se usa muchísimo. Cuando solo se tienen dos horas para contar una historia hay que maximizar recursos y este es muy útil 🙂

  4. Monica Druetta

    Gracias por compartir tu tiempo y tus conocimientos! !! (Tres puntos suspensivos je je )

  5. Pingback: Trabajar una trama de forma profesional: el (secreto) arte de sembrar y recoger – Diana P. Morales, consejos e inspiración para vivir una vida creativa y desarrollar tu talento.

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