3 resoluciones muy pequeñas para conseguir cambios muy grandes en tu escritura

Escribo este post el 1 de Enero de 2018 (¡Feliz año, por cierto!), pensando en todas esas resoluciones de año nuevo que muchas veces se quedan en el papel… Por eso quería compartir, en este primer día del calendario, tres ideas de resoluciones para tu escritura que no suponen un gran esfuerzo, pero pueden conseguir un gran cambio, una mejora inmediata de tus escritos.

Tres resoluciones de año nuevo para quien nunca las cumple, podría decirse. 😉 Ya verás como son fáciles y sencillas de lograr.

1. LEE… PERO LIBROS DIFERENTES A LOS QUE SUELES LEER

Prácticamente en cada uno de mis posts recomiendo leer, y es inevitable que así sea. La lectura es el alimento de la escritura.

Y del mismo modo que los alimentos que comemos moldean nuestro cuerpo y determinan nuestra energía, las lecturas de las que nos nutrimos también influyen en nuestra escritura, en nuestros temas, nuestros enfoques y nuestro estilo.

Haz un repaso de los libros que leíste el año pasado -o de los que sueles leer- a ver si entras en una de estas peligrosas categorías:

-Sólo lees libros de los mismos dos o tres autores/as: es normal que tengas autores o autoras favoritas, pero si restringes tus lecturas solo a sus libros hay mucho ahí fuera que te estás perdiendo. Y su influencia puede pasar a ser demasiado para tu estilo.

-Sólo lees libros de un género literario (detectives, fantasía, ciencia-ficción…): lo queramos o no, cada género suele tener sus propios estándares, sus tópicos, sus temas y giros determinados, sus personajes típicos e incluso su propio vocabulario. (Parece que en fantasía épica nadie “lleva” algo en la mano: siempre lo “porta“). Todo eso se va filtrando en nuestra mente escritora, por lo que es bueno salir de esos estrechos límites para encontrar nuestro propio estilo, personajes, giros e incluso temas.

-Sólo lees best-sellers: de las peores costumbres de esta lista, porque los best-sellers -anunciados a bombo y platillo por revistas, periódicos, programas de tv, etc- suelen ser libros “fáciles”, con un estilo bastante simple. No pasa nada por leer alguno de vez en cuando, si te gustan, pero recomiendo que no sean la mayoría de tus lecturas -a no ser que quieras ser autor de best-sellers; e incluso aun así. De lo que se come se cría, como dice el refrán.

-Nunca lees clásicos (libros escritos hace más de 50 años con una buena reputación): hay una razón por la que los clásicos lo son. Han pasado la criba del crítico más duro: el tiempo. Una novela que sigue siendo considerada una obra maestra 100 años después de haber sido publicada -o 200, o 300- es por algo, y como mínimo estará bien escrita y ya solo de eso podemos aprender muchísimo.

-(Casi) exclusivamente lees autores masculinos: Es muy normal que si no nos fijamos en la autoría de los libros que leemos acabemos eligiendo libros escritos por autores masculinos, ya que estos suelen copar las listas de ventas, las de recomendaciones literarias, las estanterías de las librerías, etc. Es bueno tomar conciencia e incorporar también autoras a tus lecturas, que no solo tienen tanta calidad como los autores, sino que pueden a veces dar enfoques distintos o tratar temas diferentes, o personajes diferentes. E incluso aunque no sea así, hay muchísimas grandes obras que te puedes estar perdiendo.

-Solo lees libros de tu país … o anglosajones: Algo similar a lo anterior. Puede ocurrir (y lo veo mucho en mis talleres) que únicamente leas libros que proceden de tu propio país… o de países anglosajones (básicamente EEUU), porque son los más promocionados y traducidos. De nuevo, hay toda una gama de libros y temas que te estás perdiendo si te limitas a libros que solo se editan dentro de esas fronteras.

-Casi todos los libros que lees son de amigos/as o de personas a las que conoces personalmente o por las redes: últimamente me encuentro mucho de esto en mis talleres. De nuevo, no hay nada de malo en leer libros de amigos o conocidos, muy al contrario. No solo pueden ser buenos, sino que incluyen buenas recompensas extra-literarias (como reforzar amistades o generar conversación en las redes); no solo de letras vivimos los escritores y, con lo solitario de nuestro oficio, es estupendo hacer tribu. Pero restringirse casi únicamente a estos libros significa no tener tiempo para novelas clásicas, reconocidas, premiadas o muy diferentes, de las que podríamos aprender incluso más aún.

-Sólo lees novelas: Ray Bradbury, en su estupendo libro “Zen en el arte de escribir” recomienda justamente leer de todo. De vez en cuando, algún ensayo, o filosofía, una biografía… o sobre todo, poemas. Porque la poesía es literatura condensada, elevada a la máxima potencia, y nos sirve para aprender imágenes, ritmo, elegancia.

¿Entras en alguna de esas categorías? E incluso si no es así, todavía seguro que puedes añadir libros diferentes a tu lista de lecturas para este año.

No te animo a cambiar radicalmente tu plan de lecturas (aunque puede ser una gran idea); pero sí, al menos, a incluir tres o cuatro libros en tus lecturas anuales que se aparten de lo que sueles leer.

Por ejemplo, te propondría el siguiente

RETO DE LECTURAS PARA 2018

-Leer este año un libro de un autor/a de un país y cultura muy alejada de la tuya (de África, Asia, Islandia, Europa del Este, Centroamérica…). Van a ampliar tu perspectiva de maneras muy rompedoras.

-Leer este año uno o dos libros de poesía: para aumentar tu vocabulario y mejorar la forma de expresarte.

-Leer un clásico literario: aquí tienes una lista de clásicos que no son lo que te esperas y te pueden encantar.

-Leer algún libro que haya ganado algún premio prestigioso, como el Pulitzer. La lista de libros premiados por el Pulitzer completa en Wikipedia, aquí.

-Leer dos libros de géneros literarios que no hayas probado- o no suelas leer: ¿Qué tal un libro de terror, de ciencia-ficción, de género negro o una biografía novelada? ¿O un libro juvenil, o histórico? De todos estos géneros hay grandes obras maestras que puedes disfrutar muchísimo y pueden romperte esquemas y abrir tu mente a muchas nuevas posibilidades.

-Leer al menos un 50% de autoras: dale el lugar que merece al 50% de la población creativa. Te van a sorprender. Aquí una lista de 50 autoras clásicas ordenadas por género y aquí una lista de autoras de terror, ciencia-ficción y fantasía, cortesía de La nave invisible.

2. ESCRIBE MÁS QUE EL AÑO PASADO… PERO SOLO UN 20%

Aumentar la productividad en cualquier oficio siempre va a redundar en un aumento de la calidad. Imagina que te dedicas a, no sé, hacer abanicos o diseñar carteles: cuando hayas fabricado 50 abanicos o hayas diseñado 50 carteles habrás aprendido muchas cosas, tendrás mucho oficio. Pero cuando llegues a 100… impepinablemente sabrás mucho más. Le habrás cogido el truco a otros detalles, los harás más rápido, evitarás fallos.

Lo mismo ocurre con la escritura: cuanto más se escribe -si, además, se leen buenos libros- más probable es que vayamos mejorando. Y aquí llega el gran secreto: no hay que escribir muchísimo más para notar los efectos.

Mucha gente suele ponerse objetivos anuales (o resoluciones de año nuevo) muy altos, con mucha diferencia entre lo que hacían antes. Por ejemplo, alguien que ha escrito solo tres cuentos en 2017 y que se pusiera ahora como objetivo escribir un cuento al mes (12 al año) tiene todas las papeletas para descalabrarse… y deprimirse.

Y no es necesario.

En realidad, basta con aumentar nuestros objetivos un 20% para notar ya una mejoría considerable. Piensa que, al variar aunque sea un poco tu rutina, el camino se aleja cada vez más del anterior. Es la filosofía del Kaizen, que explicaba en otro artículo mío.

Te animo, entonces, a elegir un pequeño cambio que signifique un 20% más de lo que hacías antes.

Unos ejemplos:

-Si el año pasado escribías 10 páginas al mes… este año escribe 12.

-Si el año pasado escribías cuatro horas a la semana… este año escribe cinco.

-Si el año pasado terminaste seis relatos… este año termina ocho.

Etcétera.

Piensa que siempre se trata de objetivos MÍNIMOS. Si los superas, ¡enhorabuena!. Incluso a mitad de año podrías hacer balance y decidir aumentarlos -otro 20% más. Pero esta es la manera en la que vas a ir avanzando, a paso firme, y sin peligro de

3. PRUEBA ALGO QUE NUNCA HAYAS HECHO ANTES

Este consejo tiene dos vertientes muy distintas. Puede tratarse de probar algo que nunca hayas hecho antes para mejorar tu escritura o de probar a romper tus límites de escritura. Ambas opciones pueden resultar en un gran paso para mejorar tu escritura.

Puedes elegir una de cada para todo el año… o incluso, si vas muy bien, una para cada trimestre 😉 El reto de invierno, el de verano, etc.

Te dejo ejemplos de ambas cosas.

PRUEBA ALGO QUE NUNCA HAYAS HECHO ANTES PARA MEJORAR TU ESCRITURA

Únete a un club de lectura online o en tu ciudad. Analizar las lecturas con otros escritores o lectores experimentados puede ampliar tus horizontes y hacerte disfrutar los libros de otra manera.

-Apúntate a un taller literario o pide un informe profesional de lectura de tu obra. Sin duda, va a dar un salto cualitativo en tu escritura.

Encuentra un lector/a beta... o un lector/a beta muy alejado de tus gustos literarios, y así puedes tener una opinión mucho más objetiva de lo que escribes.

Lee dos o tres libros sobre técnica de escritura. Si no lo has hecho nunca, puede ser una primera manera de empezar a practicar técnicas diferentes.

Únete a algún grupo de escritores/as, para compartir dudas y animaros, como La maldición del escritor, o para probarte con retos creativos, como La aventura de escribir, que yo coordino.

PRUEBA A ROMPER LOS LÍMITES DE TU ESCRITURA

Empieza una novela, si nunca has escrito ninguna y tienes ganas.

Escribe un relato de más de 3000 palabras, si nunca has superado ese límite. Prueba a llegar a 5000.

Escribe un poema, si nunca lo has probado.

Escribe en presente si siempre lo sueles hacer en pasado, o viceversa.

Escribe en primera persona, si siempre lo haces en tercera, o viceversa.

Prueba alguna técnica que no hayas utilizado nunca, como empezar in medias res o usar un narrador cámara o narrador múltiple.

Tú eres la persona que conoce mejor tus propios límites y sabes por dónde puedes romperlos. Recuerda que es normal tener miedo, pero no se trata de que quede perfecto: sólo de probar a lanzarte sin red, a ver qué ocurre. Sólo intentarlo ya puede ser una magnífica experiencia para tu escritura, anímate.

Te recuerdo que hasta el día 8 de Enero está abierto el plazo del Certamen literario de Portaldelescritor.com. Aquí las bases completas y aquí los enlaces para descargar la app y para participar:

 

¿Dudas, preguntas? Déjame un comentario, estaré encantada de ayudar.


 RECUERDA QUE, SI QUIERES MEJORAR  TU ESCRITURA CONMIGO…

puedes apuntarte a mis TALLERES LITERARIOS POR INTERNET en Portaldelescritor  y empezar a escribir con mi apoyo y revisiones, en compañía de otros escritores.

En breve se inicia mi taller online “Comienza tu novela” y “Comienza tu novela de fantasía o ciencia-ficción“, así como mi Curso Avanzado de relato.

Y si tienes un libro ya terminado, puedo hacerte un informe de lectura y darte mi opinión y mis consejos. Escríbeme.

 

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Comentarios

  1. Ana M. Vargas

    Muy buenos consejos de lectura y escritura. Voy a poner en práctica algunos para ampliar el número de escritores a los que leo y para aumentar mi productividad como escritora.
    Gracias y feliz 2018.

  2. Elena

    ¡Muy buenos consejos! Yo acostumbro a leer novela, probaré otros géneros este año…

  3. Pingback: Por qué deberías leer poesía (aunque escribas relatos o novelas) -Libros recomendados para aprender a escribir (4) – Diana P. Morales, consejos e inspiración para vivir una vida creativa y desarrollar tu talento.

  4. Ana Bolox

    Qué gran artículo, Diana. Yo entono el mea culpa en el primer apartado: llevo años leyendo mal y malo. Precisamente recuperar la costumbre de una lectura buena es un propósito que me he fijado este año 🙂

    Feliz 2018 y muchos éxitos 🙂

    1. Fíjate que a mí me pasó también lo que a ti hace unos años y con horror me di cuenta de que mi escritura lo estaba notando (!!) Fue empezar a leer calidad y todo cambió casi de un día para otro. Abrazos, Ana y muy feliz año nuevo! 😀

  5. Severiana de Urth

    Siempre eres tan optimista y das tan buenos consejos. Pero he leído el blog de un escritor muy bueno que además es lector profesional y comenta con contundencia que hay gente que nunca será buen escritor por mucho que lo intente y se esfuerce y, dada su experiencia profesional, me he quedado desolada. Enseguida he pensado que soy de esas, llevo ya un par de años intentando mejorar y siento que no avanzo. Hasta infravaloro los comentarios positivos de compañeros de un taller online, creo que vienen porque les resulto maja, no por mi posible talento. Crees que es cierto, con sinceridad: que el esfuerzo no siempre sirve? Me deprime un poco pensarlo pero también me deprime pensar que estoy perdiendo tontamente mi tiempo.

    1. No sé quién será ese blogger, pero yo he dado clases de escritura a más de dos mil personas en 20 años (¡dos mil!) y TODO el mundo mejora, con paciencia, constancia, lectura de buenos libros y estando abierto a críticas constructivas. Muchas veces me parece que ciertos autores quieren desanimar a los que llegan, tal vez por miedo a la competencia. Desde luego, mi experiencia es totalmente la opuesta, y cualquiera que haya dado clases conmigo te lo puede confirmar. Abrazos y ánimo, Severiana.

        1. Severiana de Urth

          Pongo el enlace porque no creo que se trate de un caso similar a los que comentas, todo lo que dice es muy sensato y como lector profesional, me da la impresión de que también tiene experiencia sobre el tema. No sé, quizá sea que tenéis perspectivas diferentes, pero me ha afectado mucho su último consejo porque suena lógico. 🙁

          1. Pues ya te digo, estoy muy en desacuerdo, y te pueden dar fe más de dos mil personas que han aprendido conmigo. Yo tengo una experiencia que ese tipo de bloggers (o lectores editoriales) no tiene: la del aprendizaje de la escritura. Y es por eso por lo que, con pruebas en la mano, puedo afirmar que siempre se puede mejorar. En lo que sea, y en la escritura también. A lo mejor nunca llegas a ser Gabriel García Márquez o Virginia Woolf, pero puedes ser J.K. Rowling, Rosa Montero, Javier Marías, Raymond Carver. Buenos escritores que se ganan la vida con sus libros, eso te lo puedo asegurar. Un abrazo!

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