LOS DIEZ MANDAMIENTOS DEL ESCRITOR

1º: Amarás la lectura sobre todas las cosas.

La lectura es el alimento de la escritura: jamás serás buen escritor si no lees regularmente y con pasión.

Recuerda, además, leer siempre libros de calidad (clásicos o con buenas críticas o premios) que son aquellos de los que más podrás aprender; y también libros diferentes a los que sueles leer, por ejemplo, poesía, ensayo, autores o autoras de países no anglosajones, géneros que no sueles leer, como ciencia-ficción, detectives, género negro o histórica… Amplía tu espectro.


 2º: Escribirás para tu propio placer

Escribirás sobre lo que te interesa o te apasiona, sin pensar en modas o en el qué dirán: de esta forma tus escritos tendrán corazón.

Eso no está reñido con intentar mejorar tu estilo o tu técnica, pero siempre arrancando de temas y de historias que te haga ilusión escribir. Eso te dará el combustible necesario para llegar hasta el final.


 3º: Buscarás consejo, crítica y apoyo.

Intentarás mejorar como escritor/a, estudiando técnicas de escritura y pidiendo consejos; entre otras cosas, el camino será así más fácil y más corto, y llegarás mucho más lejos.

Esto lo puedes conseguir apuntándote a talleres literarios como los que ofrecemos en portaldelescritor, pero si no te puedes permitir un desembolso económico, puedes buscar la crítica de lectores cero o de amigos y amigas, o participando en clubes de escritur.


 4º: Honrarás tus horarios de escritura

y los respetarás pese a todo. La vida intentará distraerte para que no los cumplas: sé consecuente con tu sueño de escribir.

Y recuerda que no hace falta que escribas todos los días, ni siquiera tres días a la semana. Es más importante ser constante que pegarte grandes palizas en el teclado. Vamos despacito porque queremos llegar lejos 😉

 


5º: Escribirás y revisarás, pero siempre en momentos distintos.

Permitirás que tu creatividad florezca sin que tu crítico interior te juzgue.

Como suelo decir en mis artículos: Todo escritor tiene dentro un niño que juega y un adulto que pone orden, pero nunca deben estar juntos en la misma habitación al mismo tiempo. Se frenan.


 6º: No serás descuidado a la hora de redactar.

En el momento de la revisión, buscarás la palabra exacta y la mejor forma de expresar lo que quieres decir.

Escribir no es solo comunicar: el lenguaje literario pretende, además de ser entendido, EMOCIONAR. Para ello tenemos que conocer muy bien nuestra materia prima y jugar con ella para impactar.


7º: No caerás en el tópico ni en los lugares comunes.

Buscarás tus propios temas y tu estilo personal. Potenciarás aquello que te hace único/a.

Al final, escribir no es más que mostrar el mundo a través del filtro de nuestra particular mirada. Eso es lo que te va a dar más originalidad.


8º: No te esconderás de tu público.

Mostrarás al mundo lo que escribes, superando tu vergüenza o inseguridad. Salir ahí fuera te dará perspectiva.


9º: Terminarás tus escritos.

Llegar al final de un proyecto nos enseña muchísimo sobre todo el proceso y nos da la satisfacción suficiente para iniciar la siguiente obra.

Muchas veces, además, cambiamos de un proyecto a otro por miedo, miedo a no ser capaces, miedo a que lo que escribimos no guste… El miedo nunca es buen consejero, así que escribe pese a todo y termina.


 10º: No envidiarás el éxito ajeno.

Cada cual tiene su propio camino en la escritura: su propio ritmo, sus propios temas, su propio estilo. El tuyo también es único, créeme. Nadie más puede escribir lo que tú escribes, de la forma en que tú lo haces. Y solo tú sabes el tiempo que necesitas para ello o el camino que es mejor para ti.

Que los demás te sirvan de inspiración y de motivación.

 


 

¿Cuántos de estos mandamientos estás siguiendo? ¿Cuál te cuesta más cumplir? 😉  Déjame tus respuestas o dudas en los comentarios.

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Comentarios

  1. Mónica Cena

    Hola, Diana:
    El 4° y en consecuencia el 9° son los que me cuesta cumplir.
    Cuando estaba en actividad (me jubilé hace poco de docente) me resultaba más fácil reservarme un tiempo para escribir tranquila. ¡De hecho me jubilé joven para escribir más! Ahora que estoy en casa casi todo el día, todo el mundo me reclama; siempre estoy rodeada de gente (grandes y chicos) lo que me hace imposible escribir durante el día. La mayoría de las veces lo hago por la noche, y, si no pierdo el objetivo de lo que estaba escribiendo, quizás, termino con la historia.
    Gracias por tus consejos.
    Un abrazo desde Buenos Aires.

  2. Ximena Arrau

    Desde este año me propuse levantarme a las 6 de la mañana, los días de semana, a escribir. Ha sido una excelente experiencia, ya que tengo la mente vacía, está todo oscuro, la casa en silencio y aprovecho de ver el amanecer.
    Hasta ahora estoy en la etapa de “asociación libre” y más de búsqueda personal, que de un texto muy estructurado, pero estoy muy feliz de estar instalando el hábito. Anoche trasnoché, en la mañana tuve la duda… Y me levanté igual
    Creo que por ahora lo que más me está costando es leer.

    1. Estupendo tu ejemplo, Ximena! Que sigas así, dando muchos frutos.
      Respecto a la lectura, puede ser también cuestión de buscar el momento: aprovechar el trayecto que hacemos habitualmente en tren, autobus o metro, o una página o dos antes de dormir cada noche. Esto último lo recomiendan mucho, porque, además, desestresa.

  3. Jorge Solis

    Creo que estoy fallando en el numero quinto. Es decir, escribo, lo edito y lo publico, todo dentro del mismo dia…

  4. Pingback: Cómo hilar subtramas en tu novela (y no perder al lector en el intento) ‹ La Web de Diana P. Morales, escritora y profesora de escritura. Consejos e inspiración para vivir una vida creativa y desarrollar tu talento.

  5. Pingback: ¿Cuándo es el momento de rendirse en la escritura? Seguro que sabes la respuesta… ‹ Diana P. Morales, consejos e inspiración para vivir una vida creativa y desarrollar tu talento.

  6. Óscar

    Yo no sigo ninguno porque los horarios se me solapan con el resto de actividades y trabajos que tengo.

    Tengo que escribir sólo en los huecos libres.

  7. Gala Villalba

    No soy constante al escribir, sólo cuando me siento inspirada lo hago y a veces la inspiración me llega cuando estoy dormida y rápido agarro papel y lapiz. Ya llevo dos cuentos publicados y me gustaría que fueran a otros países con otras editoras para que mis historias viajaran, y yo también jiji.

    Saludos desde mi México mágico.

    1. Hola, Gala: pues prueba a ponerte un día fijo y sentarte, simplemente a ver qué sale, sin presión. Te puedes sorprender. A esto también se aprende con la práctica,
      un saludo afectuoso y que siga todo bien

  8. Sandra

    Hola, a mi el que más me cuesta es el número cuatro, me pongo los horarios para escribir, pero me cuesta mucho respetarlos. Escribo cuando estoy inspirada, pero hay veces que me cuesta mucho encontrar la inspiración muchas veces

    1. Con el tiempo, si te acostumbras a un horario, verás que la inspiración llega cuando estás sentada; es más, llega cuando estás inscribiendo “sin inspiración”. Es cuestión de domar a la musa. Se puede, ya verás. Un abrazo y adelante con esos escritos! 🙂

  9. Efren Velázquez

    Muchas gracias Diana mientras iba leyéndolos, mi emoción se incrementaba más, porque los estoy cumpliendo no al pie de la letra, pues no soy experto, pero cada día busco mejorar esta arte, gracias nuevamente

  10. Charo Vela

    Gracias Diana, me gusta este post. Yo llevo mal el 8. Todavía me cuesta mostrar lo que escribo, El temor a que no merezca la pena,
    pero estoy intentando día a día superarlo.

    1. Ánimo, ve pasándole el texto a amigos de confianza y conocidos, verás cómo te animas a ir mostrándolo cada vez más. ¡Abrazos! 😀

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