Guía para participar en un premio literario… con más probabilidades de ganarlo

Los premios literarios son hoy en día una de las alternativas más realistas para que las obras de un escritor aficionado vean la luz y reciban una compensación económica. Muchos de los certámenes ofrecen como premio la publicación de la obra, otros, alguna pequeña cantidad; ambos resultan un aliciente muy deseable para el escritor que empieza.

Además, la obtención de un premio es un bonito detalle para nuestro currículum, sobre todo si estamos orientando nuestra carrera profesional o artística hacia la escritura o el mundo editorial.

He sido jurado en decenas de premios literarios a lo largo de mi carrera y, además, he ganado y sido finalista de más de una docena de ellos (como puedes ver en mi currículum). Echa un vistazo a mis consejos para tener más posibilidades de ganar un premio literario con estas cinco claves esenciales.

1: Elige bien el certamen

En los últimos años, los certámenes han proliferado por toda la geografía española: innumerables Ayuntamientos de pueblos y ciudades tienen su propio premio, amén de bibliotecas, universidades y asociaciones. Los hay para poder elegir, así que, ¿por qué no hacerlo? Probar puede ser una buena manera de testar tu escritura y, como la mayoría de ellos ya admiten el envío por email, no resulta complicado ni costoso.

El primer paso para tener alguna probabilidad de ganar un premio literario es… elegirlo bien.

Algunas consideraciones a tener en cuenta a la hora de elegir un premio literario:

  • Menos participantes = más oportunidades de llevarte el premio: todos aquellos certámenes que restringen la participación de alguna otra forma siempre van a tener menos obras para elegir. Por ejemplo, si encuentras un premio que permita solamente la participación a menores de 35 años residentes en Castilla La Mancha y tú cumples esos requisitos, no lo dudes, ese debe ser uno de los premios a los que envíes tu obra.
  • Escoge el que se adapte mejor a tu obra. Si has escrito un relato de género fantástico, prueba a presentarlo a premios que solamente admitan relatos de ese género. Si es una novela de misterio, lo mismo. Si tienes un poemario de más de 300 versos, prueba a enviarlo solo a aquellos certámenes que exijan un mínimo de 250 versos en vez de a aquellos que no restrinjan la extensión.
  • Evita certámenes importantes o con un premio de gran cuantía: por un lado, van a tener muchos más participantes; la diferencia puede ser de unos 150 en un pequeño premio de cuentos premio convocado por el Ayuntamiento de una pequeña localidad a 850 participantes en el premio Relatos del Tren convocado por Renfe. Por otro lado, recordemos que algunos de estos (unos pocos, pero ahí están) son una forma de promoción de próximas publicaciones editoriales.
  • Premios con envío por email, sí, pero…: por un lado, la participación en estos premios no te va a costar dinero, pero recuerda que siempre van a tener cuatro o cinco veces más participantes.
  • Investiga un poco sobre el premio: hoy, gracias a internet, puedes encontrar en cinco o diez minutos información bastante relevante sobre el premio que te interesa. Por ejemplo, si tienes un relato que quieres enviar a un premio puedes buscar información sobre sus anteriores ganadores y descubrir, quizá, que suelen premiar relatos muy clásicos mientras que los tuyos son muy actuales o experimentales. También puedes informarte sobre el jurado, algunas veces te puede dar pistas del estilo de obra que muy probablemente premiarán.

Con estos criterios, es fácil que puedas seleccionar de tres a cinco certámenes por mes, muy propicios para tu obra, sin ningún problema.

2: Cumple las bases del certamen

Las bases están ahí para cumplirlas y los certámenes son muy estrictos con ellas. Si el premio es mínimamente serio, las obras que no cumplen las bases son eliminadas de la participación nada más llegar y jamás llegan a ojos del jurado. Por eso es muy importante leerlas bien y asegurarte de que tu obra las cumple.

En todos los certámenes de los que he sido jurado hemos tenido que descalificar trabajos porque no cumplían las bases. ¡En todos! Es una pena que tanto trabajo e ilusión se vayan por la borda simplemente por no leer bien o revisar bien tu texto para asegurarte de que cumpla lo estipulado.

La extensión suele ser una de las normas de las bases que más participantes pasa por alto y de las primeras que va a hacer que tu obra quede descalificada, ya que se detecta enseguida.

Recuerda que, generalmente, el formato en el que te van a pedir tus obras es este:

Letra Times New Roman o similar, tamaño 12, interlineado doble (unas 30 líneas por página).

No varíes los márgenes de Word para que tu trabajo ocupe más extensión (o menos) y entre en los requisitos pedidos por el certamen. Es bastante probable que se den cuenta –piensa que alguien va a leer tu trabajo a la vez que otros cien que tendrán otros márgenes, se notará enseguida- y tu obra quedará descartada de todas formas.

En otros certámenes -sobre todo últimamente- se indica la extensión mínima o máxima en número de palabras, en lugar de en hojas. En ese caso, debes usar el programa Word o similar para asegurarte de que tu texto entra.

Sigue también correctamente el proceso de plica que la mayoría de los certámenes piden.

Te lo explicamos aquí en qué consiste la plica (un archivo aparte en el que aparecen tus datos personales reales): junto al título de tu obra elige el pseudónimo (o lema) con el que vas a firmar, por ejemplo:
“La casa vacía”, por La señorita Bovary

ENVÍO POR CORREO: Coge un sobre pequeño e introduce una hoja con tus datos personales, los que te pidan en el certamen (normalmente tu nombre real, tu dirección, tu teléfono y email de contacto y a veces una pequeña biografía) y escribe tanto el título de tu obra como tu pseudónimo por fuera. Cierra el sobre y envíalo, dentro del sobre grande, conjuntamente con las copias de tu obra.
ENVÍO POR EMAIL: Adjunta un segundo documento, con el nombre del título o tu pseudónimo (es posible que las normas del certamen te lo indiquen) en el que incluyas, en formato word o pdf, esos mismos datos: nombre completo, teléfono, dirección y, si te lo piden, una pequeña biografía.

Si incumples alguna otra norma –por ejemplo, piden relatos que traten el tema de la violencia de género y el tuyo no lo trata- tu relato, bien antes de la lectura del jurado o bien después, será descalificado. No lo envíes pensando que lo van a premiar “porque es muy bueno” aunque no se ajuste del todo a lo que piden: eso no va a suceder, habrás perdido dinero y tiempo, y habrás hecho perder tiempo al jurado también.

3: Cuida la presentación… pero no decores tu obra

La presentación es importante: recuerda enviar tu obra en papel blanco, impreso únicamente por una cara (si se trata de un envío físico), con las páginas numeradas, la letra y el interlineado que te piden en las bases.

Puedes dejar la primera página, si lo deseas, para colocar únicamente el título de tu obra y tu pseudónimo, aunque no es necesario. Pueden ir en la primera página del cuento, novela o poemario, arriba del todo.
No escribas todo el texto en negrita o en cursiva: dará la impresión de que no sabes cuándo deben  usarse.

Por último, muchos participantes “decoran” su obra al enviarla a un certamen: por ejemplo, incluyendo dibujos en la portada o en el interior, enviándola encuadernada en gusanillo (si no te lo piden, no es necesario), o remarcando los títulos de los capítulos con letra grande y barroca.
Es importante que sepáis que todo eso no influye absolutamente nada en el jurado. Lo que se va a valorar va a ser única y exclusivamente el texto escrito.
En vez de gastar tiempo en decoraciones fútiles, te recomiendo que lo emplees revisando tu obra, que es lo que verdaderamente va a examinar el jurado.

4 : Recuerda que tu obra va dirigida a un jurado, no a un lector

Cuando le pasas tu relato a un amigo para que lo lea, lo más probable es que esta persona elija un momento del día en el que no tenga nada que hacer, en el que pueda disfrutar tranquilamente de tu texto, leerlo con calma.

En cambio, cuando presentas tu relato (o novela, o poemario, etc) a un certamen literario la situación es muy diferente: el lector de tu texto será un señor/a desconocido/a, para quien leerlo es un trabajo y, sobre todo, es alguien que tiene una pila de 400 textos como el tuyo para leer encima de su mesa. O 250 poemarios. O 75 novelas.

Es muy importante tener esto en cuenta porque se puede dar el caso de que un relato que funciona muy bien con los lectores, sin embargo, no consiga jamás un premio literario.

Cada maestrillo tiene su librillo, pero mi método como jurado –y conozco otros jurados que también lo hacen- es realizar una primera criba dividiendo en dos columnas tras la primera lectura: en una voy dejando los que definitivamente están descartados y en otra los que siguen en liza. Los primeros descartes son sencillos: si tiene muchas faltas de ortografía, fuera. Si está mal redactado, fuera. Si tienen deslices fundamentales a cualquier nivel de escritura (tiempos verbales que no concuerdan, narradores o puntos de vista que cambian sin ton ni son, párrafos interminables, incongruencias en la trama, expresiones muy tópicas en poesía) fuera.
Todas esas debilidades dejan claro que el autor/a no está familiarizado con las bases de la escritura de su género (sea narrativa o poesía) y, por lo tanto, sus textos no son tan placenteros de leer y su nivel estilístico está por debajo de las del otro montón.

No penséis que el jurado va a decir “se nota que el autor tiene fallas, pero la historia es muy bonita, vamos a premiarlo”. Lo más probable es que eso no va a pasar: ¡Recuerda que hay muchísimas obras y, como jurado, solo tienes que seleccionar UNA! En mi experiencia, siempre hay al menos una obra que está escrita de forma profesional y, además, tiene una historia interesante detrás.

Teniendo en cuenta que el jurado tiene tanto donde elegir (incluso en los premios pequeños, aunque ahí vais a tener menos competencia), cuidad la redacción, el título, el inicio y el final.

Revisa, revisa y revisa de nuevo la redacción: presentar un texto con faltas de ortografía no solo da una pésima impresión al jurado, sino que hace que tu texto no se disfrute, o incluso puede llegar a resultar confuso. La función de la ortografía es, precisamente, que el texto se pueda leer de forma clara e inmediata. Revisa -cuántas más veces, mejor- tu texto e incluso pasáselo a algún colega o corrector, si lo ves necesario.
El título es la puerta de entrada a tu texto. Es lo primero que va a leer el jurado. Y, al ver esa puerta, puede ser que sienta ganas de abrirla y descubrir qué hay detrás o puede ser que entre con desgana.
Ayuda a tu texto buscando un buen título. Evita los títulos muy generales, que pueden servir para cientos de obras (“La carta”, “El deseo”, “María”, “Pensamientos oscuros”). Busca títulos concretos, sugerentes, que hablen de vuestro propio texto y no de otro. Probablemente dentro de vuestra propia obra podéis encontrar alguna frase o expresión que os sirva perfectamente. Si el jurado entra en vuestro texto con alegría y emoción leerá vuestra obra con más atención y eso siempre es bueno.
Después, una vez dentro del texto, el jurado lo primero que va a leer es el inicio: un texto que comienza de forma sorprendente, intrigante, o, simplemente, muy bien escrita, llama la atención y se desmarca rápidamente del texto. Ese jurado, que tiene que leer tantísimos textos, va a mirar la obra con otros ojos si consigues atraparle en los primeros párrafos con la fuerza de tu estilo o de tu historia.

No olvidéis que el final –si se trata de narrativa sobre todo- es también esencial: el desenlace (o el último poema) va a marcar la sensación última, el “sabor de boca” que le queda al jurado sobre tu obra. Si no está bien calculado, si no está al nivel del resto del trabajo, puede hacer que tu texto caiga en la segunda criba. Si solo tenéis tiempo para revisar parte de vuestra obra, os aconsejo prestar especial atención a cómo comienza y cómo termina.

Por último, no uséis trucos fáciles, como iniciar el cuento con una cita de otro autor: en algunos certámenes delos que fui jurado encontré hasta cuatro cuentos que comenzaban con “En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme…”.

5: Dudas frecuentes sobre los premios literarios

Contesto aquí a algunas de las dudas que más me suelen preguntar sobre los premios literarios. Si tienes otra duda, déjame un comentario abajo para que pueda resolverla.

¿Son honestos los premios literarios? ¿Puedo fiarme de que no hay tongo?

En mi experiencia, la respuesta es sí.
En la inmensa mayoría de los casos al menos, los premios son honestos, no están amañados de ninguna manera, el jurado no tiene ninguna información sobre los participantes y no recibe presión de ningún tipo para que se premie a una u otra persona.

Esto sobre todo es así para la mayoría de los premios pequeños, convocados por asociaciones, o entidades públicas, y con premios pequeños (no más de 300€ o 500€).

¿Debo registrar mi obra antes de enviarla a un premio literario?

Es recomendable, sí. Seguramente no va a suceder nada. Los jurados son honrados y muchas de las personas que participan en ellos ni siquiera son escritores ni tienen intención de publicar nada. No obstante, no está de más ser precavido y registrar tu obra.

Para ello, dirígete al Registro de la Propiedad Intelectual de tu ciudad. Debes llevar una copia digital de tu obra (en cd o pen drive). El registro cuesta alrededor de 18€. No es necesario que registres tus relatos uno por uno, puedes registrarlos de una vez bajo el título “Relatos de … (tu nombre)”. Con que quede una copia de tu relato, poema o novela en el interior del texto será suficiente para demostrar, llegado el caso, que tu obra fue escrita antes por ti.
Respecto a internet: puedes registrar tu obra en Safe Creative o incluso podría servir el enviarte a ti mismo tu obra en un email. Caso de plagio, siempre podrías demostrar, con el email, que la obra era tuya con anterioridad. No obstante, para quedarte más tranquilo/a, puedes acudir al Registro de Propiedad Intelectual.

La publicación de tu obra en un libro con ISBN y depósito legal funciona igual que un registro intelectual oficial: si tu obra ha sido publicada, ya cuenta como si estuviera registrada a tu nombre. No necesitas hacer en ese caso nada más.

Si me presento a muchos premios y no gano, ¿soy mal escritor/a?

No, no tiene por qué, ¡no te preocupes!
Como explico en otros posts, puede ser que sencillamente necesites pulir un poco tu obra, tu estilo o que no te estás presentando a los premios que tu obra necesita.

Presentarse a un premio es una competición y el hecho de que solo un trabajo o dos resulten premiados no quiere decir que todos los demás no tengan calidad. En el reciente Premio Ripley, del que fui convocante y jurado, había muchísimo nivel y me consta que obras de calidad se quedaron fuera de los premios y finalistas.

Sé perseverante y aprovecha cualquier oportunidad para mejorar como escritor/a mientras te vas presentando a premios.

Mi experiencia de 20 años como profesora de escritura creativa me ha enseñado que todos/as somos creativos/as, todos/as llevamos dentro un escritor/a y con ilusión y constancia va salir a la luz.

¿Tienes más dudas sobre premios literarios? Déjamelas en un comentario y las contestaré -e incluso las añadiré al artículo para que sirvan a más personas. 


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Comments

  1. Arturo Garcia Delgado

    Buenas tardes, Diana. Recientemente he auto publicado mi primera obra. Se trata de una novela policíaca, de género negro, y la verdad es que, pese a las dificultades de que este tipo de publicación llegue a toda la gente que quisiera, he conseguido que “Cinco años” haya tenido una magnífica aceptación y esté en muchos más hogares de los que hubiera imaginado. Mi pregunta es, ¿a qué premios literarios tengo acceso con una novela auto editada? Muchas gracias y un saludo

    1. Hola, Arturo: normalmente, cuando un premio dice que solo se pueden publicar novelas inéditas, se refieren a aquellas que no han sido “puestas a la venta”, con su isbn, etc. Si sólamente has imprimido y editado unas 50 libros, por ejemplo, para vendérselos a tus amigos, eso no contaría, por ejemplo, y podrías presentarlas.
      Diferente es si han sido vendidas en librerías, o a través de Amazon; en ese caso, lo mejor es que -si hay algún premio muy goloso al que quieras presentarla- escribas directamente a los organizadores y les preguntes, aunque lo más probable es que no la acepten (pero no está de más preguntar por si acaso).

  2. Guillermo Rubio.

    Eres muy amable y enamorada de tu trabajo. ¿Podrías ser mi agente literario?? Un abrazo solidario de México.

  3. Rocío RB

    Buenas tardes. Este post era algo que necesitaba, muchísimas gracias, has aclarado muchas de mis dudas. No obstante, me queda una fundamental. En muchos, la mayoría, de concursos, una de las bases trata acerca de los derechos de publicación, o de autor, etc, durante un periodo de tiempo. No sé muy bien de qué trata, suelo entender que, si ganas, pueden hacer “lo que quieran” con tu obra durante el tiempo estipulado, y eso me provoca miedo y rechazo. ¿Podrías profundizar más en este tema? Si necesitas algún ejemplo podría enviártelo. Gracias de antemano por tu tiempo. Saludos

    1. Hola, Rocío: efectivamente, muchos de estos certámenes, especialmente los que tienen como premio la publicación de un libro, suelen incluir esta claúsula, según la cual, si ganas, o eres finalista (o a veces incluso por participar) tienen derecho a publicar tu texto durante un período de tiempo. Muchos de ellos especifican si cobrarás o no derechos de autor por ello, aunque la mayoría no suelen pagarlos, claro.
      No obstante, teniendo en cuenta que publicar es una de las alegrías que puede tener un escritor, para mucha gente el hecho de que quedar finalista o ganar implique una publicación suele ser una alegría.
      Otros premios dejan claro en las bases que tendrán derecho a publicar cualquier relato presentado al premio, sin remuneración económica; eso, personalmente, no me parece tan honesto. Pero que los ganadores y finalistas sean publicados -o puedan serlo- es muy habitual y, lo dicho, incluso algo bueno.
      un saludo, Rocío.

  4. Antonio

    Es un artículo estupendo que dice muchas verdades y que confirma mi propia experiencia como participante en concursos literarios. Es una pena que, aun siendo profesional, utilices el lenguaje “inclusiv@”: una aberración en literatura, entre la que podemos incluir este miniensayo.

    1. Hola, Antonio: todo el lenguaje que he usado en mi artículo es perfectamente correcto y ACEPTADO POR LA RAE. La barra (/) tiene como principal uso el de definir varias opciones, tal como explica la RAE aquí: http://lema.rae.es/dpd/srv/search?id=bYvzHZDvGD6fr29gvU
      Verás que la misma academia, en el punto dos, pone como ejemplo del uso de la barra: Querido/a amigo/a.
      Otro día, si quieres, hablamos de por qué “es una pena” que con la forma en la que he elegido escribir mi artículo las mujeres sientan que también me dirijo a ellas. No se me ocurre ninguna razón para ello.
      Un saludo y me alegra que los consejos te hayan gustado.

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