Los oficios de la escritura: cómo ser escritor/a fantasma

Voy a dedicar unos cuantos posts en estos últimos meses del año a repasar las posibles salidas laborales que podemos tener los escritores y escritoras.

Siempre soñamos con publicar una novela, vender decenas de miles de ejemplares y vivir de ello, pero desafortunadamente, las cifras de lectores y ventas de libros en nuestro país  muchas veces nos obligan a complementar nuestros ingresos con otros oficios, tal como explicaba en este otro artículo (10 señales de que vas por buen camino para ser escritor profesional).

Hoy os hablaré de un oficio bastante desconocido (para el gran público), pero que es muy popular en países anglosajones y cada vez más aquí: el oficio de ghostwriter, o “escritor fantasma”

¿Qué es un escritor/a  fantasma?

La realidad es bastante menos intensa que en esta película… y no suelen aparecer PRiece Brosnan ni Ewan McGregor 🙁

Con el nombre de ghoswriter, o “escritor fantasma” se conoce a aquellas personas que escriben un libro contratados por una persona o empresa y que no figurarán como autores del mismo. De hecho, como autor/a aparecerá otra persona diferente, la persona que te ha contratado.

Esto es muy importante, porque también existe la figura de escritor por encargo (por ejemplo, una editorial puede contratarte para escribir una biografía de Rosalía de Castro), pero el ghostwriter es alguien que no recibe reconomiento público por su autoría ni cobrará derechos de autor.

Como ghoswriter cobrarás un precio fijo pactado entre tú y tu cliente que, a partir de la finalización del libro, será considerado el único autor del mismo. Tú desapareces: de ahí el misterioso nombre de “fantasma”.

Aunque a algunos os pueda sonar raro, este oficio es de lo más común, sobre todo en el caso de biografías y libros de ensayo: el 80% de los trabajos suelen ser de no-ficción. Las personas que contratan a un escritor fantasma son, o bien editoriales que necesitan un trabajo puntual, o bien personas que quieren contar su vida, algún episodio que conocen, o incluso alguna historia de ficción.

Quizá os sorprenda, pero -al contrario de lo que parece por las leyendas urbanas y las películas de sustos de Hollywood- la mayor parte de la clientela de un escritor fantasma son personas que nunca han escrito un libro… ni lo escribirán jamás. Y que generalmente solo van a vender el libro a sus amigos y a un pequeño grupo de lectores.

Y es que lo normal es que alguien que quiere dedicarse en serio a la escritura quiera triunfar por sus propios méritos.

También se oyen casos de escritores que ya han publicado pero que, por distintas razones, contratan a un escritor fantasma para un libro concreto, aunque es bastante más raro. Si tenéis reparos morales en ejercer este oficio -aunque ya os digo, es bastante común y, de hecho, algunos escritores ahora conocidos empezaron así- pensad que lo más probable es que os lleguen encargos para contar la vida de la familia de alguien, o su historia de superación en la lucha contra el alcoholismo. Es lo que más abunda y es normal, por tanto, que lo quieran firmar con sus nombres: son muy personales.

Yo misma, en el pasado, he ejercido de ghostwriter en varias ocasiones (cuando tenía más tiempo y ningún proyecto propio era una buena manera de seguir escribiendo y además, te pagan) para algunas biografías, una autobiografía y dos novelas.  Existe también la redacción para blogs y páginas web, que a veces es otra forma de ghostwriting y puede ser otra opción  para aumentar tus ingresos escribiendo.

¿Cómo funciona?

Hay varias cuestiones que tienes que tener en cuenta. Te comento brevemente:

Acuerdo legal y de confidencialidad: Generalmente -y así debes exigirlo- el futuro autor/a y tú firmaréis un acuerdo por escrito, en el que detallaréis con detalle el compromiso de ambos.  Aquí se indicarán los plazos de entrega del libro o de los capítulos, la extensión de cada capítulo o del libro (si procede), el precio que el cliente te pagará por palabra o página, la forma de pago y el momento de cobro, y, por supuesto, incluirá una cláusula de confidencialidad (en la que te comprometes a no revelar jamás tu papel en la escritura de este libro) y la cesión de tus derechos de autor a su nombre.

Si ambas partes están de acuerdo, el ghostwriter puede aparecer en el libro como “corrector/a de estilo”, o, como explica Marian Ruiz en los comentarios a raíz de su experiencia personal, como “revisor/a de contenidos”. Es una forma de dar visibilidad a este trabajo “fantasma”.

¿Cuánto se cobra? Depende. Yo he cobrado entre 5 y 15 euros por página, pero el precio final depende de muchas cuestiones:

  • La extensión del trabajo final: no es lo mismo cobrar por un artículo de 10 folios que por un libro de 200 folios; lo normal es que en ese caso baje el precio por página
  • Tu experiencia: lo usual es cobrar precios más bajos si todavía no eres un ghostwriter muy experimentadoo es tu primer o segundo trabajo.
  • La complicación del trabajo y del estilo (no es lo mismo si puedes escribir “a tu manera” que si tienes que imitar el estilo de otros libros del mismo autor o si tienes que investigar y documentarte que si no es así.

Normalmente, la persona te suele indicar qué es lo que quiere que aparezca en cada sección o capítulo (contenido a grandes rasgos); a veces incluso te puede pasar grabaciones de su voz contándonte una anécdota, o algo que quiere que aparezca; otras veces te lo indicarán por escrito.

Hay autores que te dejan mucho espacio para que tú añadas ideas o detalles de tu cosecha (especialmente si se trata de ficción) y otros -especialmente cuando se trata de una biografía- te darán mucha más información y te dejarán menos manga ancha. Es importante hablar con el futuro autor de cuál va a ser vuestro método para tener claro qué cantidad de trabajo vas a necesitar y poder establecer un precio justo.

El método habitual de trabajo es que el autor te pase material o argumento para un capítulo o varios. Tú los escribirás y él/ella los leerá y te sugerirá ideas, te pedirá cambios, eliminaciones… Ten en cuenta ese segundo trabajo de reescritura a la hora de dar tu presupuesto.

Lo ideal es que todo esto lo habléis antes y lo incluyáis en el contrato, para evitar malentendidos.

¿Cómo llegar a ser escritor/a fantasma?

  1. Mejora tu técnica

Nadie va a contratarte como escritor fantasma sin pedirte, como mínimo, una muestra de tu trabajo. Ahí vas a tener que demostrar que tienes un buen nivel de escritura, tanto a nivel ortográfico y gramatical, como de redacción, y que dominas técnicas imprescindibles como descripciones, diálogos, cambios de escena, flashbacks, estructura, giros, tensión dramática, y un largo etcétera.

Esto puedes hacerlo por medio de cursos de escritura (opción más rápida y que luego puedes añadir a tu currículum) o por tu cuenta, leyendo mucho, estudiando libros y blogs de escritura como este y, por supuesto, escribiendo.

2. Consigue un buen currículum

Estos dos primeros puntos son comunes si quieres dedicarte a cualquier oficio relacionado con la escritura: conseguir un buen currículum es fundamental, ya que da fe de tu trabajo y de tu formalidad. Me refiero a acumular todo lo que puedas de:

-Premios literarios: dan confianza en la calidad de tu trabajo, ya sean de cualquier tipo de género. Actualmente hay centenares de premios literarios en este país en los que puedes participar, casi cada día.

-Libros terminados (o blogs para enseñar tus artículos): dicen mucho de tu constancia y de que te dedicas a esto de manera seria y profesional, no como un hobby pasajero.

-Estudios relacionados con la escritura: Nunca vienen mal, tanto para mejorar en tus técnicas de escritura, como para dar fe de que te has tomado en serio el oficio, de cara a futuros clientes.

-Publicaciones: Aunque, como autor, puede que te convenza más autoeditarte (una opción igual de válida para que tus libros lleguen a los lectores), tener algún trabajo publicado por una editorial es, para el público general, garantía de que tus textos han pasado algún filtro que otros no han hecho. Siempre vienen bien.

Es por eso por lo que a todos los profesores de escritura de Portaldelescritor siempre les exigimos que tengan libros publicados en editorial y experiencia previa, el punto siguiente.

-Experiencia previa (como ghostwriter o en cualquier oficio de escritura) y opiniones de clientes. De nuevo, sirven para que los futuros clientes confíen en ti, más allá de que tus textos sean buenos.

Ponte en el lugar de tu futuro cliente. Imagina que quieres reformar tu casa: ¿Contratarías a un arquitecto licenciado, con varios años de experiencia y edificios terminados, o a alguien cuyo currículum dice únicamente algo como “Desde siempre me han gustado las casas, y ahora me dedico a diseñarlas“?

Ese anuncio (y he encontrado muchas variantes de esto mismo en personas que se dedican a oficios de la escritura) habla del entusiasmo de esa persona, pero deja claro que no tiene estudios, experiencia, ni nada demostrable que pruebe la calidad de su trabajo o su valía como profesional.

La gente sigue muy fácilmente a alguien en un blog o en las redes sociales -es gratis y no supone obligación ninguna, ni siquiera la de abrir el futuro email- pero cuando tienen que pagar, van a mirar muy bien a quién le entregan su dinero, para que este les dé el mejor resultado posible. Construirte un buen currículum lleva tiempo, pero es una de las mejores inversiones que vas a hacer y que nadie podrá quitarte.

3. Especialízate

Aunque no es obligatorio, siempre será más fácil que alguien te contrate si estás especializado en algún género o algún tema. Por ejemplo, si te gusta la ciencia-ficción, los coches de carreras, o el siglo XIX, todo esto puede ir en tu currículum y mostrarse en tus escritos, premios y publicaciones. De esta forma, si alguien busca en concreto a un escritor para un artículo, libro o incluso novela de esos temas, te encontrará enseguida.

4. Date a conocer (blog, RRSS, libros, entrevistas, linkedin…)

Muy bien, Diana, pero, ¿y la gente cómo me encuentra? Desafortunadamente, es parte de lo “fantasma” de este oficio. No hay un directorio en el que registrarte y la gente no suele poner “escritor fantasma” en su currículo, aunque puedes hacerlo. Y también puedes indicar claramente en tu web, blog o redes sociales que eres escritor o redactor freelance o incluso escritora o redactora por encargo.

Y, después, múevete lo más posible para que el mayor número de personas llegue a conocerte. Para ello puedes utilizar las redes sociales -donde debes asegurarte de que la gente sepa que escribes- tus propios libros, entrevistas… ¡tu página de Linkedin, por supuesto! Es ahí donde muchos van a acudir a buscar escritores freelance, en especial para revistas o blogs. Y, claro está, tu propia web o blog.

Ve creándote un currículo y una audiencia al mismo tiempo y, creéme, llegará un momento en el que no tendrás que hacer esfuerzo. Te empezarán a escribir personas para solicitar tus servicios: me pasó a mí y a otros bloggers, como Javi Pastor, que lo cuenta en este post. No es cosa de un día para otro, pero aquí tienes la hoja de ruta para ir abriéndote el camino a trabajar en ese, y otros, oficios de la escritura.


 Diana SUPERPEQUE ROJARECUERDA QUE, SI QUIERES DAR UN SALTO CUALITATIVO EN TU ESCRITURA, puedes apuntarte a mis TALLERES LITERARIOS POR INTERNET en Portaldelescritor  y empezar a escribir con mi apoyo y revisiones, en compañía de otros escritores.

En breve se inicia mi taller online “Comienza tu novela” y “Comienza tu novela de fantasía o ciencia-ficción“, así como mi Curso de Microrrelato.

Y si tienes un libro ya terminado, puedo hacerte un informe de lectura y darte mi opinión y mis consejos. Escríbeme.

Comments

  1. Marian Ruiz

    Un post muy necesario, Diana, gracias por adelantado.

    Y sin desmerecer nada de lo que dices…

    Opino que va siendo hora de reivindicar un lugar un poco más “a la sombra” para salir de ese purgatorio inexistente al que nos condena cierta praxis mal entendida. Colaboré en la escritura de varios capítulos en un primer libro de encargo y exigí aparecer como “revisora de contenidos”. Ahora que escribo otro en su totalidad, he pactado que se me reconozca como “redactora de contenidos”. Creo que esto no devalúa al autor, quien ya tiene su propio reconocimiento como generador de la idea/tema.

    Pasa igual con la figura del corrector, tan imprescindible y ninguneada como la del escritor volatilizado. Si no reclamamos visibilidad, ¿cómo defender que tal o cual trabajo salió de nuestras teclas ante futuros clientes?

    Abrazo literario, y reitero: gracias.

    1. Hola, Marian: gracias por compartir tu experiencia. Fíjate que estuve a punto de poner en el artículo que el autor puede intentar aparecer como “corrector de estilo” o algo así. Al final lo eliminé por cuestión de espacio y de ir un poco más al grano, pero ahora que comentas esto, lo añadiré con tu aportación, si te parece bien. Efectivamente, hay muchas cuestiones que se pueden negociar y algo como revisora de estilo o de contenidos puede encajar perfectamente con el futuro autor/a.
      Un abrazo y gracias por pasarte y contar tu experiencia 🙂

  2. Marian Ruiz

    Todo lo que contribuya a dotar de dignidad a profesiones que ya lo son es bueno, así que ¡adelante! 😀

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