Cómo escribir una GRAN historia: los 10 fallos de escritores que empiezan

Estaré estas dos semanas escribiendo dos artículos, muy largos y completos, analizando los elementos que son necesarios para crear una GRAN historia, de esas que emocionan, impactan y dejan huella en el lector, sean del género que sean. En este primer post, voy a delinear algunos fallos muy típicos que veo en escritores que empiezan (e incluso en algunos que ya llevan tiempo), pero de los que no se suele hablar mucho. No se trata de la trama, crear un gran personaje o dominar los diálogos, sino de pequeños elementos que muchas veces se pasan por alto y hacen que nuestros relatos o novelas se queden a mitad de camino de lo que podrían llegar a ser.

Una aclaración: voy a referirme fundamentalmente a relatos o novelas con una estructura clásica: un personaje se encuentra con un problema (o un reto) y debe superarlo a lo largo de la historia. Las estructuras o historias más experimentales puede que no necesiten estos elementos. 

1.Todo lo que aparece en la historia forma parte de la trama principal

Este fallo es muy común, y hay que estar especialmente alerta en el caso de escritura de novelas -pues en el relato apenas hay espacio para mostrar el mundo que hay alrededor del personaje y de su problema. ¿Lo estás cometiendo? Vamos a verlo:

¿EN QUÉ CONSISTE? Todo lo que aparece en nuestra historia (personajes, lugares, sucesos) es únicamente lo esencial para entender la trama principal: para conocer el problema del personaje y cómo lo va solucionando. No aparecen, por tanto, personajes o situaciones que no estén directamente relacionadas con ese problema.

UN EJEMPLO: La protagonista es una joven que quiere ascender en su trabajo y debe competir con su mejor amiga. Todas las escenas de su vida que vemos en la historia están relacionadas con su trabajo y con ese ascenso y todos los personajes que aparecen son ella, su amiga rival, su jefe, dos compañeros de trabajo y su pareja, a la que le cuenta sus problemas con el ascenso.

Por lo tanto, para la historia, la joven no tiene amigos fuera de su trabajo, ni familia, ni otros hobbies ni preocupaciones más allá del trabajo (puesto que no aparecen en ningún momento).

¿POR QUÉ ES UN FALLO? Porque le resta realismo y credibilidad a la historia. La vida real está llena de personas, de detalles y instante que son completamente ajenos a lo que nos preocupa en un momento concreto y la escritura -hasta cierto punto- debe imitar esa sensación para que la historia nos parezca verosímil. A lo mejor, mientras lidiamos con nuestro problema laboral, uno de nuestros amigos nos pide un favor, o conocemos a una nueva persona muy interesante y, además, nuestra madre no para de llamarnos por teléfono.

¿CÓMO SOLUCIONARLO? Detente a pensar un poco en tu historia y en tu personaje. ¿No hay un solo personaje que no esté directamente relacionado con el problema principal? Añade algunos.

No olvides el mundo que cada personaje tiene a su alrededor: familia, amigos, entorno laboral o social, o quizá hobbies, sueños o miedos. Si estás en un relato, bastará añadir unos pocos detalles de pasada (y mejor si, de alguna forma, ayudan a describir al personaje o a entender mejor su problema). Si es una novela, puedes crear incluso subtramas, con otros personajes o problemas, para que la historia quede más completa y realista. O, como mínimo, intenta que el personaje tenga otro tipo de actividades y relaciones más allá de su problema principal.

2. El personaje no tiene obstáculos para lograr su objetivo

Esto lo veo muchísimo en mis talleres de relato y novela y es uno de los errores que más llaman la atención y dejan claro que una persona lleva poco tiempo escribiendo. Toma nota.

¿EN QUÉ CONSISTE? Todo lo que el personaje va necesitando para conseguir su objetivo -o solucionar su problema- lo va consiguiendo a la primera. Muchas personas que empiezan a escribir creen que porque le sucedan cosas al personaje (porque tenga que viajar, o hablar con gente) ya tenemos obstáculos en el nudo. Pero no es así. Vamos a verlo:

UN EJEMPLO: Supongamos que un joven mago debe derrotar al jefe de su cónclave, que hace tiempo que persigue objetivos egoístas. El protagonista averigua nada más empezar la historia que existe un famoso libro de hechizos… y lo encuentra enseguida. Después debe conseguir una famosa vara para llevar a cabo un poderoso hechizo: se entera de dónde está enterrada, y la consigue. Más tarde, debe hablar con una poderosa hechicera para convencerla de que se una a su causa y lo logra en una conversación.

*Nota: también es válido para historias de corte realista. En el ejemplo anterior, de la chica que lucha por un ascenso, este fallo sería que tiene que competir con su amiga consiguiendo un cliente, y lo consigue a la primera. O que tiene que lograr una carta de recomendación y la logra enseguida, etc…

¿POR QUÉ ES UN FALLO? Sin obstáculos, la trama pierde el elemento más importante: la tensión dramática. Ese nerviosismo que nos hace seguir leyendo la historia para ver si el personaje consigue su objetivo. Eso se logra poniendo obstáculos al personaje: pero si todo lo consigue a la primera, no estamos creando obstáculos, sino PASOS que el personaje, simplemente, debe seguir.

¿CÓMO SOLUCIONARLO? Ya estés escribiendo relato o novela, elige dos o tres de esos pasos que tiene que dar tu personaje y haz que no le salgan bien. De paso,si el personaje tuviera que crecer como persona para superar esos baches en el camino, ya lo dejarías redondo.

3. En novela, que la trama no tenga desvíos

En un relato tener una trama que vaya flechada hacia el desenlace puede ser incluso una virtud, pero en novela es, sin duda, una debilidad. Es también un fallo muy común, tal como veo en mis alumnos de novela, pero, a diferencia de lo que comentaba antes, del personaje que no tiene obstáculos, este es menos evidente. Lo explico:

¿EN QUÉ CONSISTE? Una vez tenemos más o menos delineado el camino que va a seguir el/la protagonista para conseguir su objetivo, este fallo sería que todo va sucediendo según lo esperable. No hay ningún desvío que nos lleve a un lugar inesperado o a algún suceso imprevisto. En relato, realmente no suele haber espacio para que suceda algo así; pero una novela en la que todo sucede según lo previsto puede hacerse un pelín… aburrida.

UN EJEMPLO:  Imaginemos que un detective está investigando a un asesino en serie y va encontrando sucesivas pistas en cada lugar del crimen, que van reduciendo el número de sospechosos. Todo va según lo planeado en este tipo de historias y, finalmente, se detiene al criminal (o se sabe quien es, aunque no se detenga).

Es diferente del fallo anterior, porque el detective ha podido encontrarse muchos obstáculos reales en su camino: no obtener permiso judicial para registrar una casa, o no aparece el arma… Y, aun así, sin ningún desvío, la trama puede ser perfectamente rutinaria.

¿POR QUÉ ES UN FALLO? Se pierde el elemento sorpresa y todo es demasiado predecible.

Es como cuando vemos una película de sábado por la tarde en la televisión, una de esas tituladas “El cuñado asesino” o “El croco-pulpo” (sí, esa película existe): sabemos todos los pasos que van a dar los protagonistas antes de que sucedan, e incluso podemos predecir hasta quiénes se van a enamorar en la historia, ¿verdad? (Espoiler: si hay un hombre y una mujer guapos y en edad de procrear, serán ellos).

¿CÓMO SOLUCIONARLO?  Revisa tu argumento, ya sea de novela o incluso de relato, y busca dar un quiebro. Algo que el lector no se espere, ¡y tú tampoco!

Por ejemplo, ¿y si a mitad de la historia el detective empieza a darse cuenta de que todo apunta a que la criminal es una asesina en serie?  (¡qué pocas hay de estas! Acabo de darme cuenta). ¿O si uno de los sospechosos fuese su propio hermano? ¿Y si se enamora de alguien que no esperamos en este tipo de historias, como de su nuevo compañero? ¿Y si le secuestran, o le relevan de su caso? El detective tendría que buscar nuevos caminos, ya que el que él esperaba seguir le ha sido cerrado.

4. El síndrome del “elegido”

Este fallo lo encuentro mucho entre las novelas que trabajamos en mi curso “Comienza tu novela de fantasía o ciencia-ficción”… aunque no es exclusivo de esas novelas. También puede darse en novelas realistas, o de otros géneros. ¿Sucede en tu historia? Vamos a comprobarlo.

¿EN QUÉ CONSISTE? Básicamente, consiste en que los demás personajes piensan que tu protagonista es especial (la leche, vamos) pero el lector no entiende por qué, ya que en ningún momento muestra ninguna capacidad o virtud específica, ni en sus acciones o decisiones. 

UN EJEMPLO: En fantasía (o ciencia-ficción) tenemos directamente a los “elegidos”, de los que me he encontrado muchos entre las novelas mis alumnos. Hay una profecía y el/la protagonista resulta que es el/la elegido/a  para salvar el mundo. A lo largo de la historia, van sucediendo muchas cosas -en las que el protagonista muchas veces apenas opina o participa- y finalmente lo soluciona todo mágicamente gracias a sus poderes o a su habilidad por ser “elegido”.

Pero no solo en género fantástico se da este fallo -y no sólo en novelas donde hay un “elegido”: en género realista tendríamos un ejemplo cuando todo el mundo se enamora de personajes que no demuestran tener nada especial (“50 sombras de Grey”, “Crepúsculo” o “True blood”) o todo el mundo les sigue como a líderes sin que demuestren una capacidad de liderazgo o una valentía especiales.

¿POR QUÉ ES UN FALLO? No resulta creíble -y de hecho, puede parecer bastante inverosímil- un personaje a quien todo el mundo sigue o adora si el lector no tiene PRUEBAS de por qué es así. Por otra parte, le resta fuerza al personaje protagonista: si todo lo soluciona simplemente porque es “el elegido”, o porque todo el mundo le sigue o adora sin razón… no hay verdadera emoción.  Sus poderes, o su virtud, serían como un deus ex maquina, algo que llega de pronto y mágicamente lo soluciona todo. 

¿CÓMO SOLUCIONARLO? Si el personaje es especial, muéstralo con acciones, y también en los diálogos. Que no le venga todo regalado porque sí.

Nada que objetar a la figura de un elegido si, a lo largo de la historia, demuestra con hechos o acciones que hay una razón por la que han sido “elegidos”. Harry Potter demuestra, libro tras libro, su gran bondad y capacidad de sacrificio: aptitudes de héroe clásico. Ripley, en la película Aliens, tiene que ganarse la confianza de los marines, con mucho esfuerzo, antes de que empiecen a hacer caso de sus advertencias.

5. Proteger demasiado a nuestro protagonista

Esto lo veo constantemente en mis talleres: cuando esto sucede, te das cuenta de que el potencial que tiene la historia ha quedado sin explotar.

¿EN QUÉ CONSISTE? Tenemos un/a protagonista con un problema o reto que superar y que se va encontrando con obstáculos que le dificultan conseguir su objetivo. Hasta ahí perfecto: pero no le llegan a ocurrir cosas realmente malas, o realmente peligrosas. O evitamos que se enfrente a lo peor que le podría suceder.

¿POR QUÉ ES UN FALLO? Si no hay sensación de peligro, la historia impacta menos. no se enfrenta a su mayor miedo. Frodo, por ejemplo, durante toda la trama de El Señor de los anillos va decidido a Mordor porque se siente seguro rodeado de amigos. Y, sin embargo, Tolkien va haciendo que, poco a poco, vaya perdiendo esa red de seguridad, hasta que al final está solo y no confía en nadie. Esto es lo que crea un gran momento climático al final del nudo: ver al personaje enfrentándose a algo que creemos que no va a poder vencer.

Y no solo es válido para historias de aventuras: también para novelas de cualquier género, o incluso realistas, de amor, etc. Pon al personaje en dificultades: eso siempre va a crear más emoción.

¿CÓMO SOLUCIONARLO? Siempre es una buena idea pensar qué es lo PEOR que le podría pasar al /a la protagonista en esa historia… Incluso se puede hacer una pequeña lista, y elegir una o dos terribles cosas para que le sucedan.

Pero lo que, sin duda, funciona mejor, es conocer a fondo a nuestro personaje: ¿qué es lo que le da más miedo, qué es lo que más le dolería perder o sufrir? Como dice el guionista Josh Whedon, pon a tus personajes en la peor situación posible y ahí es cuando muestran cómo son de verdad.

6. Que nuestros personajes no crucen las fronteras de lo correcto

Justamente esto lo tengo muy fresco porque lo vi la semana pasada por última vez, en mi taller de Novela avanzada y estuve trabajándolo con la autora. ¿Tenemos miedo de que nuestros personajes no sean correctos o sean maleducados?

¿EN QUÉ CONSISTE? Todos tenemos un abanico de personajes en nuestra historia, y deberían tener -como la vida misma- personalidades diferentes. Pero ya se trate de protagonistas o secundarios, me encuentro muy a menudo que los personajes son demasiado correctos, demasiado educados. Como si hubiese miedo por parte del autor/a a que sus personajes cruzasen ciertas líneas.

UN EJEMPLO: Lo que vi en la novela de mi alumna, por ejemplo, era un personaje que hablaba con otro y el diálogo transcurría algo así:

-¿Dónde ha encontrado a mi hija?-dijo el capitán, muy enfadado- Y aún no sé su nombre.

Un personaje “muy enfadado” no habla con tanta educación: estaría gritando, soltando improperios, o incluso palabras malsonantes. Y si no es persona de gritos, se mostraría en sus gestos, acciones.

Sin embargo, hay una reticencia a mostrar a nuestros personajes, a veces, enfadados, o llorando, o rompiendo cosas o tirándolas al suelo. E incluso aunque sean, de ordinario, personas bastante tranquilas, a veces no podrán evitar dejarse llevar -aunque sea en la intimidad.

Otro ejemplo, este con otra novela de una exalumna, en la que el personaje de una mujer de mediana edad miraba con ojos golosos a un jovencito y le comentaba algo a su amiga. Sin embargo, se trataba de un personaje muy emocional y directo, una persona muy atrevida… pero se limitaba a hacer un comentario en lugar de, por ejemplo, coquetear directamente con el chico.

Y no entramos ya en los ejemplos más claros: la mayoría de los personajes de escritores que empiezan no suelen romper la ley, o transgredir las normas morales, como mentir.

¿POR QUÉ ES UN FALLO? por lo mismo que comentábamos al principio: se rompe la verosimilitud de la historia. Si todos nuestros personajes parecen encorsetados, restringidos a unas normas de comportamiento que todo el mundo (¡incluso nosotros mismos!) rompe alguna vez… la historia quedará fría, sin alma.

¿CÓMO SOLUCIONARLO? ¡Libera a tus personajes! Si los has estudiado bien (o te has inspirado en algún conocido para crearlos -algo bastante normal) deja que se salten en algún momento las líneas de lo “correcto” y ¡vivan! Que sean de carne y hueso.

7. Explicarlo todo

¿EN QUÉ CONSISTE? En un exceso de auto-conciencia por parte del narrador -o de miedo a que no quede claro- a cada poco los personajes van explicando por qué hacen lo que hacen, qué están sintiendo… o incluso por qué ha sucedido todo lo anterior.

¿POR QUÉ ES UN FALLO? A este podríamos llamarlo “el síndrome del malo de la película”: ese que, cuando ha conseguido capturar a Supermán o a James Bond, le explica por qué lo ha hecho todo, cómo lo ha hecho y por qué. Y además, le cuenta cómo le va a matar... lo cual siempre es usado por el héroe o heroína para escapar. Ahí tenemos una pista clara de que explicar demasiado nunca es bueno 😉

Bromas aparte, si todo el rato explicamos al lector lo que está sucediendo, lo que ha sucedido y lo que va a suceder, este no se siente tan partícipe de la historia. Le llega todo demasiado masticado, y nadie disfruta igual un filete que si una papilla, ¿verdad? Además, puede pensar que no confías en su capacidad para entender la historia. Siempre debes dar por supuesto que tu lector/a es, como mínimo, tan inteligente como tú.

UN EJEMPLO:

¿CÓMO SOLUCIONARLO? Decía Billy Wilder:”Dale al espectador 2+2 y deja que sume 4“. No hay más fórmula que dosificar la información y dejar que las acciones, los gestos y los diálogos de los personajes hablen por ellos... y esperar que el lector lo vaya comprendiendo, tal como haríamos nosotros si estuviésemos leyendo el libro.

¿Hasta dónde dar por sabido, sin peligro de que el lector se pierda algún detalle importante? Para eso tendrás que confiar en el buen hacer de tus lectores beta o de tu corrector/a. Y leer mucho, muchísimo, y buenas obras, para ir pillando el tranquillo a la técnica.

8. Escribir intentando impresionar… o de forma descuidada

Entramos ahora en otro tipo de errores de escritor/a principiante, y este es uno de los más comunes: 

¿EN QUÉ CONSISTE? El autor o autora intenta demostrar, todo el rato, que “escribe bien” y para ello abusa de frases largas, construcciones complejas, gerundios y “palabros” rebuscados.

Lo contrario también sería un error -y también es muy habitual, en otro tipo de escritores: escribir sin elegir las palabras, simplemente utilizando las primeras que se nos vienen a la cabeza (y que, en muchas ocasiones, no son las mejores para expresar lo que queremos).

UN EJEMPLO (en este caso concreto, dos):

Supongamos que lo que queremos decir es algo como:

-¿Qué pasa?-, preguntó Roberto, nervioso, al entrar por la puerta. Su mujer le sonrió y se dirigió hacia él para abrazarle. 

-Vamos a coger el coche, tengo una sorpresa para ti. 

¿Cómo sería la escritura que “trata de impresionar”? Algo así:

-¿Qué es lo que ha acontecido?-inquirió Roberto, con un deje tembloroso y anhelante en sus cuerdas vocales, entrando a través de la puerta, aparentando ser todo nervios. Su esposa, diligente, enmarcó sus labios con una dulce sonrisa y se dirigió hacia él para abrazarle.  

¿Cómo sería la “escritura descuidada”? Algo parecido a:

-¿Qué pasa?-, preguntó Roberto, con nervios, al entrar hacia la cocina. Su mujer le hizo una sonrisa y se andó hacia él y se acercó y le abrazó. 

-Vamos hacia el coche, te he hecho una sorpresa.

Ambos ejemplos son un poco exagerados… pero solo un poco.

¿POR QUÉ ES UN FALLO? El primero, porque suena poco natural. Forzado. Y todo lo que suena forzado suena a falso, como cuando alguien nos está contando una mentira y la engalana de detalles y elementos absurdos para que parezca verdad.

Lo segundo, porque una escritura descuidada, sin repasar, sin tomarse la molestia de elegir las mejores palabras, no impacta. No emociona.

¿CÓMO SOLUCIONARLO? Sobre este tema tengo dos artículos muy completos: en este hablo de la escritura descuidada (en su segunda parte) y en este, de cómo escribir de forma clara y natural.

PS: La lectura siempre ayuda. Lee, lee y lee. 

9. El síndrome “Blancanieves y los siete enanitos”

¿EN QUÉ CONSISTE? Sólo hay una  mujer en la trama -y es el interés romántico del protagonista- o, si la protagonista es una mujer, todo el resto de personajes importantes serán hombres.

UN EJEMPLO: Recientemente lo estuvimos trabajando en varias novelas del taller de novela, en esta ocasión de género negro -aunque puede ocurrir, por supuesto, en cualquier tipo de historia. En uno de los casos, la protagonista era una policía… pero tanto el asesino como el resto de policías, y otros implicados en la trama, eran hombres. Y esto sucede tanto en autores, como en autoras. E incluso en series de tv de culto, como “True Detective”, en la que las únicas mujeres eran las esposas de los protagonistas (y una secretaria).

El nombre “Síndrome de Blancanieves y los siete enanitos”, lo acuñaron algunas bloggers en Twitter para referirse a la última película de la saga Star Wars, “Rogue One”, en la que la protagonista era una mujer, pero todos los que la acompañaban, hombres.

Una variante de este “síndrome” es que la mujer sea la protagonista, pero realmente todos los pasos importantes de la trama y las soluciones las van encontrando los hombres.

¿POR QUÉ ES UN FALLO? Si miramos alrededor, veremos personas de ambos géneros en todos los ámbitos de la sociedad. Es, por tanto, lo más realista para nuestra historia, que incluyamos mujeres y hombres, de todo tipo, en nuestras historias. Muchas veces hay que hacer un esfuerzo -incluso las autoras- porque, lo queramos o no, estamos demasiado acostumbrados a ver protagonistas masculinos y a que lo sean también todos los personajes secundarios y “de relleno (no solo hombres, sino hombres blancos heterosexuales, de hecho).

Pero nuestro mundo es mucho más amplio y estar atento a eso, y mostrar una realidad más ajustada a la de nuestro mundo, va a hacer que nuestras historias sean más creíbles y, sobre todo, más ricas.

10. Seguir las modas

¿EN QUÉ CONSISTE? Es de lo más normal sentirse tentado a escribir sobre un tema “de moda”. Me lo encuentro muchísimo: en la época en que se puso de moda “Bridget Jones”, todo lo que llegaba a mi Taller de Novela  eran novelas “chick-lit”; ahora, sin embargo, el curso suele tener varios alumnos escribiendo novela negra (gracias a la moda de la literatura nórdica) y, en el Taller de Fantasía y Ciencia-ficción, más del 50% de las historias que trabajan los alumnos son de fantasía medieval, ahora muy en boga.

¿POR QUÉ ES UN FALLO?  Aunque, aparentemente, escribir un tema de moda es todo ventajas (más facilidad para encontrar lectores, editorial, promoción…), la verdad es que cuando nos forzamos a escribir algo que no nos llena, o que -aunque nos guste- no es lo que nos sale natural, no estamos explotando al máximo nuestras capacidades y nuestro talento.

Por otro lado, hay que recordar que, en realidad, los grandes “booms” litererarios han sido novelas que, justamente, han CREADO moda, algo que no era hype ni trendy en ese momento. Cuando “Harry Potter” triunfó, lo que estaba de moda era la novela juvenil realista. No había prácticamente ninguna distopía juvenil de moda hasta que “Los juegos del hambre” arrasó en ventas y algo parecido sucedió con “50 sombras de Grey”: hacía más de 20 años que el género erótico estaba totalmente “out“.

¿CÓMO SOLUCIONARLO? Intenta, dentro de lo posible, buscar temas y géneros que te toquen y te emocionen a ti, o, al menos, enfocarlos de manera que a ti te interese más. 

Como he dicho ya en algún otro artículo, cuando escribes algo que te llena, que es completamente tuyo y que expresa lo que tú eres, las ventajas son muy grandes: vas a disfrutar mucho más escribiendo (y eso se nota en la obra final), te vas a emocionar con la escritura y eso se traspasa también a la historia (y lo notarán los lectores, que se emocionarán también más); y, por último, cuando escribes algo que es “muy tú”… escribes mejor.

Cuando escribes sobre tus temas… tus lectores también disfrutan más. Porque cuando a nosotros nos está gustando escribir algo, cuando nos emocionamos con lo que escribimos… eso se traspasa. No queda más remedio: la escritura es un medio permeable en el que se transparentan nuestras emociones.

Una última opción es elegir un tema “popular” y darle una vuelta de tuerca, según una nueva visión (TU visión). Por ejemplo, puedes decidir contar la historia de una chica que se enamora de un vampiro pero en plan más realista: el vampiro finalmente muerde a toda su familia, por lo que ella decide terminar con todo clavándole una estaca de madera. (Por cierto, me encantaría leer esa historia).

¿Dudas, preguntas, opiniones? Déjamelas en los COMENTARIOS  a este post y seguimos hablando 🙂 


 Diana SUPERPEQUE ROJARECUERDA QUE, SI QUIERES DAR UN SALTO CUALITATIVO EN TU ESCRITURA, puedes apuntarte a mis TALLERES LITERARIOS POR INTERNET en Portaldelescritor  y empezar a escribir con mi apoyo y revisiones, en compañía de otros escritores.

En breve se inicia mi taller online “Comienza tu novela” y “Comienza tu novela de fantasía o ciencia-ficción“, así como mi Curso Avanzado de relato.

Y si tienes un libro ya terminado, puedo hacerte un informe de lectura y darte mi opinión y mis consejos. Escríbeme.

Comments

  1. Elena

    Voy a tener que ver Crocopulpo para que mi novela sea más verosímil.

  2. Krlitoox cat

    Muchisimas gracias por tus valiosos aportes, qué hermoso trabajo haces… Eres una luz para todos aquellos escritores que se arman de valor y surgen cada día. Muchos no tenemos un referente que indique al menos un preciado truco del oficio, que señale si por lo menos se va por buen camino…
    Que gran articulo, muchas gracias por compartir tan importantes enseñanzas. 🙂

    1. ¡De nada, Krlitoox! Me alegra ser de utilidad y que mis artículos os estén sirviendo de guía. Un abrazo y a seguir escribiendo. Nos vemos por aquí 🙂

  3. David Rubio Sánchez

    Un artículo para enmarcar. Claro y conciso, para tener muy a mano para quienes como yo andamos con nuestra primera novela a puerta cerrada. Muchísimas gracias. Saludos!!

    1. Gracias por tus palabras, David. Me alegra que te parezca útil. He intentado responder a las dudas y problemas que suelo ver más en mis talleres. ¡A por esa primera novela! 😀 Un saludo afectuoso.

  4. Aurora Madariaga

    Muy, pero muy útil. ¡Muchas gracias, Diana!

    Estoy escribiendo el segundo borrador de mi novela y estoy consiente de las cosas que, en un estadio más avanzado, tendrán que desaparecer, pero por ahora reescribo la historia de principio a fin para verla enterita. Pretendo dejarla macerando en ese vomito mental por unos dos meses o algo y en ese tiempo quiero escribir otra idea totalmente distinta que quizás termine en novela corta o algún formato similar.
    Leí tus consejos y supe de inmediato de cuáles soy culpable y cuáles estoy enfocando bien. Eres una de las pocas blogueras que sigo que me hace pensar así sobre mi proyecto actual, ¡y eso se agradece tanto, tanto!

    Saludos desde Alemania 🙂

  5. Aurora Madariaga

    A propósito del Crocopulpo, les dejo un par de títulos de culto, tan malos que dan ganas de agarrar palomitas de maíz y matarse de la risa con estas películas:

    Sharknado (Shark: tiburón, ¿Torpedo?)
    Snow Sharks (Tiburón de nieve)
    Arachnoquake (Terremoto de Arañas)
    Sharktopus vs. Pteracuda (Tiburónpulpo vs Pterodáctilo-Barracuda)

    Se preguntarán de dónde carajo saqué estos títulos. Acá en Alemania hay un programa de televisión en un canal de presupuesto limitado que se llama “Schlefaz” que es una abreviación de “Schlechtesten Filmen aller Zeiten”: Las peores películas de todos los tiempos. Allí vemos cada joyita de ficción tan predecible como Diana describía, o con tantos hoyos en la trama que ya llega un momento en el que la cabeza explota. La idea del programa es ver las películas en vivo junto a los conductores y la audicencia. En Twitter nos tomamos de las manos virtualmente para sufrir juntos y si no fuera por esa comunidad, no me sometería a tales matirios.

    Busquen los trailers si quieren y juzguen ustedes mismos. XD

  6. Ernesto

    Tengo que confesar… que eso de explicar como lo van a matar y cosas así nunca me gustó y no lo uso pero… si el cómo descubrió al malo… y tendré que recordar ésa frase de Wilder más seguido… dale al espectador 2+2 y deja que sumen 4. Excelente!!

    1. Me alegra que te gustase, Billy Wilder es un maestro. Recomiendo ver sus películas, se aprende muchísimo del arte de contar historias. Un saludo afectuoso, Ernesto y seguimos en contacto.

  7. Ernesto

    Ah… me olvidaba que bello te queda el rosa… en tu cabello (rima fácil perdón…)

  8. Mónica Morales

    Gracias, muchas gracias.
    Cariños desde Chile.

  9. Enriquillo Amiama

    Otro excelente artículo!
    Eres muy generosa Diana, pues regalas tus conocimientos de manera gratuita. Aprendí muchísimo en apenas quince minutos de lectura.
    Bien vale la pena tomar tus cursos pagos, pues hay garantía de que aportas toda tu vida literaria, lo que mejor sabes hacer y eso no tiene precio!
    El informe de lectura que me hiciste es como si hubieras escrito un libro personalizado para mí, lleno de información útil y práctica, clara y al punto. Dios delante no será el último, quedé gratamente impresionado y retado a escribir mejor.
    Un fuerte abrazo
    (Ah, me encantó el nuevo color de pelo)

    Enriquillo

    1. Excelente, Enriquillo. Me alegra muchísimo que quedases tan satisfecho de mi informe de lectura, y ya sabes que aún nos queda la resolución de dudas pendiente. Efectivamente, aunque mis posts ayudan, cuando mi experiencia se aplica a vuestros textos en concreto son más útiles y provechosos aún O:-) Abrazos y seguimos en contacto para finiquitar lo de tus capítulos.

  10. Enriquillo Amiama

    Perdón por la redundancia. Si regalas algo es obvio que es gratuito!

  11. Manu

    Yo el único problema que tengo al escribir, es que pienso que no lo hago bien porque me estoy expresando como lo hago todos los días y siempre termino borrando lo escrito y dejando mi historia para otro momento. Gracias a tu artículo podré sentirme más seguro al escribir.

  12. Ricardo García

    Muchas gracias por todos estos consejos!

    Esta ha sido la mañana más útil que he tenido en bastante tiempo, y una que me ha dejado con muchas gracias de escribir! Con estos consejos me siento capaz de mirar mi novela con otros ojos.

    Buena semana!

  13. Milagros L.M

    Ok. Acabo de darme cuenta de que llevo, por lo menos, tres errores de la lista. Que bueno que me enteré. Gracias por el post. Me sirvió mucho.

    1. De nada, Milagros. Me alegra que te esté sirviendo, y espero que esto sea un acicate para mejorar -todos somos aprendices en un oficio muy complejo. Un abrazo 🙂

  14. Lara Anahí

    Bueno, ya tengo una novela escrita, y ahora que descubrí tus consejos voy a hacerle una completa edición. Con varios de estos errores me sentí identificada, pero siendo la primer novela que escribo me lo auto-perdono jajaja.

    1. Por supuesto, bastante mérito es ya haberla escrito y terminado. Tienes que estar muy orgullosa. Que vaya muy bien esa reescritura, mucho ánimo.

  15. Kathy

    El error 6 se está convirtiendo en un mal que se expande 🙁 La gente en estos tiempos está muy susceptible y muchos escritores no quieren ser criticados por crear personajes “problemáticos”.

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