15 libros clásicos que te sorprenderán

Los clásicos son libros de los que siempre se puede aprender. Mucha gente les tiene rechazo, pues identifica un “clásico” con un libro largo, lento, aburrido, lleno de palabras de cuatro sílabas y donde los personajes dicen cosas como “vuesa merced” :-O. Y no.

La verdad es que el requisito para que un libro sea un clásico es bien simple: que siga siendo apreciado aunque hayan pasado más de 50 años (clásico moderno) o más de 100.  Y hay libros clásicos de todo tipo: extensos, cortos, entretenidos, ágiles, tranquilos, trágicos, divertidos…

Ya sabes que yo recomiendo encarecidamente la lectura frecuente de buenos libros como primer paso, ineludible, para llegar a ser buen escritor o escritora.

Y  los clásicos es lo que tienen, que han superado el listón del crítico más exigente de todos: el tiempo.

Hoy os traigo una pequeña selección de clásicos muy muy sorprendentes. Libros que tienen giros que no te esperas, dobles lecturas chocantes, o que tratan temas muy polémicos su época. Además, he elegido, en su mayoría, libros que no tienen una prosa excesivamente recargada (¡ojo! De esos también se puede aprender y disfrutar), para los que estáis acostumbrados a los libros de narración más rápida.

Hay tres en cada una de estas categorías: clásicos infantiles que  se entienden mejor de adultos; clásicos con temas muy adelantados a su época; clásicos de monstruos que, en realidad, no son de terror; clásicos tremendamente actuales y clásicos que redefinieron la ciencia-ficción y la fantasía. Todos sorprenden por una razón u otra: no son, sin duda, lo que seguramente esperabas.

Espero que este botón de muestra te sirva para darles una oportunidad a los que no hayas leído aún.  Hay libros de todo tipo de autores, Mark Twain, Franz Kafka, Mary Shelley, Virginia Woolf, Truman Capote, Anne Brontë… ¡Vamos con esa lista!

Clásicos infantiles que se entienden mejor de adultos:

 

 

 

 

 

 

  • Los viajes de Gulliver, de Jonathan Swift (1726)

Sin duda este clásico, del que todos hemos oído hablar, es uno de los libros más minusvalorados de la historia de la literatura (fuera del Reino Unido, al menos.

¿De qué va? Seguro que lo sabes: Gulliver es un marinero único superviviente de un naufragio que acaba en el país de Liliput (poblado por seres minúsculos con su propia sociedad) y, en el regreso a su hogar, irá visitando otra serie de países a cada cual más sorprendente y estrambótico: Laputa, Brogdingnag, el país de los Houyhnhnms… 

¿Por qué te sorprenderá?  Al aparecer tantas criaturas fantásticas, fue tomado como un libro infantil, cuando, en realidad, se trata de una reflexión y una sátira de la sociedad de su época. Swift, el autor, aprovechó el entorno fantástico para hacer crítica de la Monarquía, del Parlamento, de la burocracia, de los intelectuales… y ya de paso, reflexiona sobre temas como el deseo de la inmortalidad, o aquello que nos hace humanos. Merece un buen repaso. 

Una curiosidad:  De este libro procede el término “Yahoo” (que después tomó el famoso buscador de internet). En el país de los Houyhnhnms, sabios caballos que hablaban y pensaban, los “yahoo” eran unas criaturas salvajes y caprichosas, indomables, que en realidad eran… humanos. Sí, el libro es para pensar.

  • Alicia en el país de las maravillas, de Lewis Carroll (1865)

¿De qué va? También de sobras conocido: una niña, Alicia, persigue a un conejo blanco parlante que tiene mucha prisa y entra tras él en su madriguera. Aparecerá en un mundo donde todo parece absurdo: se celebran los no-cumpleaños, la comida hace crecer o empequeñecer y hay gatos que aparecen y desaparecen…

¿Por qué te sorprenderá?  Es algo mucho más que un mero libro para niños pequeños: Alicia en el País de las Maravillas te hace plantearte las convenciones sociales y la realidad de nuestro mundo tal y como lo conocemos. Hay muchos estudios que la ven incluso como una metáfora del uso de las drogas, o de la entrada a la pubertad… Pero sin duda es, en suma, un canto a mantener la curiosidad y la imaginación infantiles, que la sociedad nos presiona para perder. De eso sabemos muchos nosotros, los escritores, ¿verdad? 😉

Una curiosidad:  Lewis Carroll, el autor, era matemático, y dentro de su libro hay bastantes juegos y referencias matemáticas y a la ciencia de su época.  Y en la secuela, “A través del espejo” hay incluso paradojas, como cuando su objetivo se aleja cuanto más camina Alicia hacia él. 

  • Las aventuras de Huckleberry Finn, de Mark Twain (1884)

¿De qué va? Secuela de “Las aventuras de Tom Sawyer”, libro más conocido (y menos provocador). En este seguimos las andazas de Huck Finn, el amigo de Tom del primer libro, que tiene que huir de su padre y lo hace en una barcaza por el río Mississippi con su amigo Jim, un esclavo fugado.

¿Por qué te sorprenderá?  Enmascarado como libro para niños, el siempre inconformista Mark Twain da lección tras lección en este libro que ya dejó boquiabiertos a los lectores de la época por ser el primero que empleaba palabras coloquiales, mal usadas, y slang en la voz del narrador. El propio Hemingway llegó a decir de él: «Toda la literatura estadounidense moderna parte de un libro de Mark Twain titulado Huckleberry Finn. Antes no había nada».

Como se trasluce de la sinopsis, es un libro que reflexiona sobre temas muy profundos, como el racismo y la amistad, y que incluso trata el maltrato infantil, algo de lo que en la época ni se hablaba.

Una curiosidad:  Algunas de las más famosas frases de Mark Twain sobre la vida y la sociedad provienen de este libro, como estas: “Cada vez que se encuentre usted del lado de la mayoría, es tiempo de hacer una pausa y reflexionar”, El hombre es el único animal que come sin tener hambre, bebe sin tener sed y habla sin tener nada que decir

Clásicos con temas muy adelantados a su época:

  • La inquilina de Wildfell Hall, de Anne Brontë (1848)

¿De qué va? En un pequeño pueblo de la campiña inglesa, Mark es un joven que tiene su vida más o menos resuelta; pero arriba al pueblo una mujer con un niño pequeño y alquila una casa que lleva años vacía. Nadie sabe nada de ella, y no parece muy comunicativa, con lo que Mark se acercará a conocerla y se encontrará con una historia que no esperaba.

¿Por qué te sorprenderá? Porque se trata de una de las primeras novelas -si no la primera- que trata el tema de la violencia de género en el matrimonio. Sí, a mitad del siglo XIX. El libro fue un escándalo cuando se publicó… y eso que la autora (como sus otras dos hermanas) editaba con un seudónimo masculino. Si hubieran sabido que era una mujer, no quiero ni imaginar lo que le hubiese sucedido.

Además, es una de las primeras novelas que narra la historia desde varios puntos de vista, en primera persona (sí, chúpate esa, George R. R. Martin: Charlotte Brontë ya lo hizo hace casi 200 años).

Una curiosidad: Es la más pequeña, y más desconocida, de las famosas hermanas Brontë y la única que no tuvo reconocimiento de crítica o público en su época. Charlotte Brontë triunfó con “Jane Eyre” y Emily, con “Cumbres borrascosas”, una de las novelas de referencia del romanticismo. Sin embargo, buena parte de la crítica moderna ha ensalzado a Anne casi como la mejor escritora de las tres. Un genio a descubrir. 

  • Orlando, de Virginia Woolf (1928)

¿De qué va? Orlando es un aristócrata culto, amante de la literatura, y bien conectado, que nace en la Inglaterra del siglo XVI, en el período isabelino. Tras diversas aventuras y desventuras, el personaje va pasando por diferentes épocas hasta llegar a principio del siglo XX, y  atravesando toda serie de vivencias, tanto del mundo intelectual como amorosas.

¿Por qué te sorprenderá? Porque el personaje cambia, a mitad de la historia, y se despierta convertido en mujer. Entonces comprobará en su propia carnes la falta de privilegios que antes tenía. A lo largo de la novela tiene todo tipo de relaciones, algunas homosexuales… Toda la novela es una reflexión sobre sexo y género, concluyendo que buena parte de lo que rodea a ese tema es poco más que pura convención social.

Una curiosidad: la novela está basada en la vida de la amiga (y tal vez amante) de Virginia Woolf, Vita Sackville-West, también intelectual y escritora, por cierto, aunque menos conocida. 

  • La mano izquierda de la oscuridad, de Ursula K. leGuin (1969)

¿De qué va? Genry Ai es un terrestre enviado al planeta Gueden, llamado Invierno por encontrarse en una edad glaciar, para que se una a la liga de planetas. Allí traba contacto con el primer ministro, Estraven, que le lleva a ver a diversos dirigentes, sin éxito. Finalmente, Genry será tachado de espía y confinado, pero Estraven le rescatará e intentará ayudarle a huir.

¿Por qué te sorprenderá? En el planeta invierno las personas son hermafroditas, es decir, no tienen división entre sexo masculino y femenino. Así, aunque Genry ve a Estraven, inicialmente, como un hombre (masculino), continuamente tiene que recordarse que no lo es. Y para él será muy chocante cuando se sienta atraído por Estraven. La autora reflexiona sobre sexo y género y cómo sería una sociedad sin división de sexos.

Una curiosidad: Esta novela pertenece al llamado “Ciclo de Ekumen”, de novelas de ciencia-ficción de esta autora (quien también escribe fantasía, por la que es más conocida, como su ciclo “Terramar”, o “Los dones”). Las novelas de Ekumen no están relacionadas más que porque ocurren en un mismo universo. En ellas la autora creó el término “ansible“, un aparato capaz de comunicarse a través de planetas y galaxias de forma inmediata; y ese término ha sido aceptado por toda la comunidad de escritores de ciencia-ficción, que lo usan también en sus novelas. 

 

Clásicos de monstruos que, en realidad, NO eran de terror: 

 

 

 

 

 

 

  • Frankenstein, de Mary Shelley (1818)

¿De qué va? Muy conocida esta historia también: el doctor Frankenstein (pues el nombre viene del creador, no del monstruo), en busca del “alma”, logra volver a la vida a un muerto, uniendo diferentes partes de cadáveres distintos. El ser cobra vida: tiene un aspecto monstruoso, y escapa del confinamiento del doctor al mundo exterior.

¿Por qué te sorprenderá? Siempre ha sido considerada una novela de terror, con un monstruo espeluznante que mata a sangre fría. Pero leyendo la historia descubres que, en realidad, el “monstruo” sólo pretendía ser aceptado por la sociedad. Ser uno de nosotros, ser querido. Pero allá donde va es rechazado y vilipendiado por su aspecto y por los prejuicios. Una novela para reflexionar: en ocasiones, el horror somos nosotros. Nosotros somos los monstruos.

Una curiosidad: La anécdota es bastante conocida. Esta historia surgió como una apuesta entre escritores. Lord Byron, que había invitado a su casa de Ginebra al famoso escritor y poeta Percy Bysshe Shelley y a su esposa, Mary, retó a ambos, así como a su criado, Polidori, a escribir una historia de terror durante una noche de tormenta. El único que la terminó fue Polidori, un cuento protagonizado por un conde chupa- sangre -inspirado en el propio Byron- y que sería la primera novela de vampiros. Mary, por su lado, dio con la idea para lo que después sería Frankenstein. Así, los dos escritores más famosos perdieron la apuesta. 

  • Otra vuelta de tuerca, de Henry James (1898)

¿De qué va? Una institutriz acude a cuidar a dos niños en una mansión victoriana, que habían sufrido experiencias traumáticas (y quizá abusos) por parte de su antigua institutriz y uno de los criados, que tenían una relación. Ambos murieron en extrañas circunstancias y empiezan a presentársele a la protagonista como fantasmas.

¿Por qué te sorprenderá? Esta novela tiene varias lecturas. Y no solo por todo el contenido sexual velado que se desprende de la historia. Esta novela funciona como un juego, un juego de narradores: la institutriz cuenta la historia en forma de flashback, es decir, que es algo que ya pasó. Parece, además, todo el tiempo estar justificando por qué obró de esa manera o de otra… y al final lo que queda es una duda: ¿es cierto lo que nos está contando la narradora, o se lo está inventando como forma de evadir su culpa, o su sentimiento de culpa, de lo sucedido?

Una curiosidad: En realidad, Henry James no escribía novelas de género, sino realistas (y excelentes, además). Fue un autor reputadísimo y muy conocido, autor de obras como “Retrato de una dama”, “la copa dorada” o “Washinton Square”. 

  • La metamorfosis, de Franz Kafka (1915)

¿De qué va? “Aquella mañanaGregor Samsa despertó convertido en un monstruoso insecto”. Así se inicia esta novela corta y pronto nos damos cuenta de que Gregor se ha transformado en un escarabajo. Su familia intentará sobrellevar el cambio -y él tratará de sobrevivir- a su manera.

¿Por qué te sorprenderá? Una obra en la que todo lo breve que tiene, lo tiene de profundo. Múltiples temas subyacen en esta historia, como la familia y las relaciones familiares -condenados a soportarse más que a otra cosa, según la interpretación del libro. Cómo, al tener que hacerse cargo de un familiar, aparece el egoísmo. Es una obra muy autobiográfica, en la que se refleja la difícil situación familiar del autor, en especial la relación con su padre. Puede interpretarse también que el escarabajo es el yo “artista” de Kafka, sintiéndose diferente a todos, incomprendido y aislado.

Una curiosidad: Este es el autor del que proviene el término “kafkiano”, que hace referencia al absurdo de la burocracia y de la ordenación de la sociedad que conocemos. Todas sus obras reflejan en mayor o menor medida ese mundo kafkiano, pero probablemente la que más sea “El proceso”, en la que Joseph K es acusado de un delito y llevado a juicio sin saber exactamente de qué se le acusa. 

Clásicos tremendamente actuales: 

 

 

 

 

 

 

  • En el camino, de Jack Kerouak (1957)

¿De qué va? Con la aparición de Dean Moriarty comenzó la parte de mi vida que podría llamarse mi vida en la carretera“, así inicia Sal Paradise la narración de esta historia, que cuenta los viajes en coche que hace con su amigo Dean, su fascinación por el jazz y la cultura de la época Beat y sus aventuras en clubes, viajes o con mujeres.

¿Por qué te sorprenderá? Su estilo es muy coloquial, muy libre: Kerouac quería imitar la libertad del jazz a la hora de narrar, así que toda la novela es un monólogo interior en el que se mezclan, recuerdos, anécdotas, sentimientos, reflexiones. Se relata en ella una pasión por vivir y viajar, por el viaje en sí, y exprimir “el meollo de la vida” con experiencias, mucha música, alcohol, droga y sexo (esto último no explícito). Se insinúa una intimidad física entre los dos protagonistas, basados en el propio autor y su amigo Neal Cassady, que, aunque se definían como heterosexuales, tenían relaciones con hombres.

Una curiosidad: “El rollo”, como él llamaba a su novela, contribuyó a hacer popular la ahora archiconocida Ruta 66 que une San Francisco y Nueva York y cruza Estados Unidos. la novela fue escrita en sólo tres semanas (y después revisada, por supuesto). Kerouac murió con tan solo 47 años, con un bolígrafo y un cuaderno entre las manos. 

  • Diarios, de Anaïs Nin (1931-1974)

¿De qué va? Si “En el camino” de Kerouac está inspirada en sus amigos y en sus experiencias, los “Diarios” de Anaïs Nin son, directamente, sus diarios reales, los que ella empezó a escribir desde que era adolescente y que cuentan toda la vida de esta escritora adelantada a su época, incluidas sus polémicas relaciones con el también escritor Henry Miller y su mujer, June.

¿Por qué te sorprenderá? Aunque están consideradas una obra literaria, en un inicio no nació como tal, por lo que conserva la frescura de esa primera redacción. Su redacción va progresando, de los escritos inocentes de la preadolescencia de los primeros diarios, a una prosa madura y con toques líricos. Sus anécdotas incluyen sexo bastante explícito, relaciones homosexuales y lo que hoy llamamos poliamorosas.

Una curiosidad: En los años 90 se publicó la versión “sin censura” de los diarios, totalmente diferente a la original, ya que los protagonistas de esas historias (que eran personas reales) iban muriendo y, con permiso de la autora, las obras donde se hacía mención expresa de esas personas o se contaban anécdotas poco favorables salieron a la luz.

  • 1984, de George Orwell (1948)

¿De qué va? Una de las primeras distopías escritas, 1984 narra las experiencias de Winston Smith, trabajador del Ministerio de la Verdad, en una sociedad aparentemente perfecta, pero que pronto se revela como una cruel dictadura. “El gran hermano”, líder venerado, lo ve y controla a todos gracias a su “policía del pensamiento”.

¿Por qué te sorprenderá? A diferencia de otras distopías, esta no partió de intentar advertir sobre el futuro de nuestra sociedad, sino que se trató de una crítica, desde la izquierda, a la URRS gobernada por Stalin. Este sería el “Gran Hermano” de la historia, mientras que Goldstein -el enemigo del pueblo- sería el trasunto de Troski (quien criticó la deriva dictatorial del régimen soviético y fue finalmente asesinado por agente a sueldo de la URSS). El “ministerio de la verdad” parodia la falsificación de la historia que hizo Stalin, borrando a Troski y a otros opositores de fotos de la época.

Vista así, la obra toma un cariz muy diferente. Esta es la misma intención de su otro libro más conocido, “Rebelión en la granja”. 

Una curiosidad: El autor eligió la fecha, 1984, dando la vuelta a la fecha en la que escribió el libro, 1948. El propio Orwell participó en la Guerra Civil española, en el bando republicano, en las milicias del POUM. Su experiencia está contada en su libro “Homenaje a Cataluña”.

Clásicos que re-definieron la fantasía y la ciencia-ficción:

  • Crónicas marcianas, de Ray Bradbury (1950)

¿De qué va? Más que una novela, se trata de una serie de relatos independientes que tienen un mismo escenario y tema central: la colonización de Marte, un Marte en el que habría seres vivos (y una sociedad completa) que los terrestres van colonizando viaje a viaje. Dentro del libro hay diferentes relatos de todos tipo de temas. A destacar, “El verano del cohete”, “La tercera expedición”, “El marciano” y “El picnic de un millón de años”

¿Por qué te sorprenderá? Es el libro a recomendar para personas que no han leído ciencia-ficción, o que tienen prejuicios contra el género: lo importante de las historias de Bradbury son los seres humanos (o los seres), sus relaciones, sus consecuencias, sus pequeños milagros y tragedias. Además, está excelentemente escrito, hay momentos que son poesía pura. Cada relato es diferente y puede tratar desde la soledad, la incomprensión entre seres humanos, los celos y el amor…

Una curiosidad: Originalmente, no estaba pensado que todos los relatos formasen un mismo libro. Fue el propio editor, tras el éxito de “Farenheit 451” quien pidió a Ray Bradbury rápidamente más material para un nuevo libro y él le ofreció una serie de relatos que estaban todos ambientados en Marte. Después, escribió algunos más hasta completar lo que hoy conocemos. 

  • Las estrellas, mi destino, de Alfred Bester (1957)

¿De qué va? 

¿Por qué te sorprenderá? Esta novela instauró las bases del género “Space Opera” tal y como lo conocemos: un viajero aventurero que visita diferentes planetas, el protagonista cínico, la venganza como leit motif, las grandes corporaciones que lo dominan todo… Se anticipó al movimiento cyberpunk por décadas con alteraciones tecnológicas en el cuerpo humano; ya hablaba del “tiempo bala” 50 años antes de “Matrix”, e incluso usó los viajes y su encuentro con los diferentes habitantes de planetas como sátira social unos años antes que “Viajes a las estrellas”, otra obra maestra de la ciencia-ficción, esta de Stanislaw Lem.

Una curiosidad: Su título original es “¡Tiger, tiger!”, (“Tigre, tigre”), un verso de un poema de William Blake, poeta del siglo XIX, que es una oda a la libertad, personalizada en la figura del tigre.

  • Las ciudades invisibles, de Italo Calvino (1972)

¿De qué va? Un pequeño libro compuesto de brevísimas historias. Parte de cómo Marco Polo le cuenta a Kubla Khan sus (fantásticos) viajes y las más fantásticas aún ciudades que supuestamente ha encontrado en ellos. Cada narración es la descripción de una de las ciudades, que apenas ocupa dos o tres páginas a lo sumo.

¿Por qué te sorprenderá? La fantasía de Calvino siempre ha sido muy personal: basta leer “El vizconde demediado”, novela en la que un hombre que vive partido por la mitad y cuyas dos mitades cobran entidad y personalidad propia e independiente. “Las ciudades invisibles” no es más que, aparentemente, una bellísima descripción de ciudad tras otra, pero muy particulares. Hay ciudades que están bajo tierra, cuyos habitantes cavan para moverse; otras tienen dos de todo; en otras el viajero se pierde nada más entrar…  Y todas ellas son preciosas excusas para reflexionar sobre nuestra sociedad, sobre los seres humanos, e incluso sobre la arquitectura o la necesidad de vivir en compañía de otros. Una delicatessen única.

Una curiosidad: Contiene uno de los párrafos más famosos de la literatura italiana: “(…)El infierno de los vivos no es algo por venir; hay uno, el que ya existe aquí, el infierno que habitamos todos los días, que formamos estando juntos. Hay dos maneras de no sufrirlo. La primera es fácil para muchos: aceptar el infierno y volverse parte de él hasta el punto de dejar de verlo. La segunda es arriesgada y exige atención y aprendizaje continuos: buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacer que dure, y dejarle espacio.”

¿Has leído alguno de estos libros? ¿Recomendarías otros clásicos sorprendentes? Coméntame.