¡Socorro! ¿Te has atascado en mitad de tu historia? Soluciones aquí.

Nos ha ocurrido a todos: comenzamos a escribir un relato -o sobre todo, una novela- todo va de maravilla y de repente, el atasco. No sabemos cómo seguir, o peor aún, no tenemos ganas de seguir. Y otra historia abandonada.

¿Por qué demonios pasa esto? ¡Esa historia te encantaba! Cuando empezaste, tenía miles de ideas, no podías parar de escribir, literalmente. Y ahora no sabes qué hacer con ella: las has dejado olvidada en una carpeta de Windows, o en un cuaderno, desde donde te mira de vez en cuando con ojos de cachorro abandonado.

¿La salvamos?

Porque te aseguro que merece la pena. Si en algún momento te emocionó, algo tiene que tener, algo que te llama.

En este artículo te voy a mostrar por qué suele ocurrir esto y sobre todo, cómo ponerle solución. Ya. Hoy mismo. Me ha pasado a mí misma con mis historias y a alumnos en numerables ocasiones -de hecho, es bastante común que suceda cuando estamos en mitad de la escritura de una novela. Y tiene arreglo.

Primero tendremos que dar un repaso a:

  • Las tres verdades irrefutables a las que todos nos tenemos que enfrentar cuando escribimos una historia – por las que nos cansamos de escribir.
  • Responder a tres preguntas para desatascar tu escritura -si lo que ocurre es que no sabes cómo continuar la historia

Y antes de nada, tenemos que tener en cuenta que iniciar una novela- o incluso un relato- es como empezar cualquier otro proyecto: una pareja o una amistad nueva, un nuevo trabajo que te ilusiona o un viaje que esperas con emoción. Todos son procesos, generalmente largos (como escribir una novela) y, lo queramos o no, siempre atravesamos diferentes fases.

3 verdades irrefutables a las que todos nos tenemos que enfrentar:

Para nuestro propósito, voy a comparar el proceso de escribir tu historia -relato o sobre todo novela- con un viaje. Un viaje que inicias con ilusión y muchas ganas: te montas en el avión con tu maleta, tal vez una guía de viaje, y sobre todo un montón de planes de todo lo que piensas hacer o disfrutar cuando llegues.

Lo mismo ocurre cuando comienzas a escribir tu historia, ¿verdad? ¡Qué ganas de sentarnos a escribir y empezar a narrar esas escenas, a conocer a esos personajes o a meterte de cabeza en ese mundo! Y pronto, tanto en el viaje como en la escritura, nos encontraremos con estas tres irrefutables verdades… que tendremos que aceptar para seguir adelante.

En cualquier caso, detrás de estas tres verdades irrefutables suele estar el problema de por qué estás atascado/a ahora mismo a mitad de tu historia.

VERDAD 1/ La realidad no es tan perfecta como esperabas. 

Al iniciar nuestro viaje -y nuestra escritura- en nuestra cabeza imaginábamos un ideal. Algo que, desafortunadamente, dista mucho de lo que vamos a encontrar en la realidad (y lo mismo cuando acabamos de conocer a un nuevo amigo o una nueva pareja, o comenzamos un nuevo trabajo).

En nuestro viaje, el hotel no es tan bonito como esperabas; las playas paradisíacas están llenas de gente porque es temporada alta, o en la maravillosa urbe que ibas a visitar todo es carísimo. Muy bien: cuanto antes aceptemos que la perfección no existe, antes podremos pasar por encima de todo eso y disfrutar nuestras vacaciones.

Y en la escritura pronto nos chocamos con la realidad de que, probablemente, nunca conseguimos escribir o narrar esa historia tan bien como nos gustaría. ¡En nuestra cabeza era perfecta! Las palabras rebosaban olores y texturas, las frases tenían ritmo y fuerza; los diálogos eran incisivos e inteligentes.

Acéptalo: a tod@s nos sucede. A todos.

“Todo el proceso de escribir una novela consiste en tener una idea magnífica… y después arruinarla con las palabras” – Diane Johnson

VERDAD 2/ Aparecen obstáculos de los que no tenías ni idea -con los que tendrás que lidiar.

Cuando viví cuatro meses en Praga mi piso estaba en un barrio en el que nadie hablaba inglés. ¡No te imaginas qué aventura salir a la calle a comprar pinzas para tender la ropa, con el diccionario en la mano y sólo diez palabras de checo en mi cabeza! Al final, me lo tomé como si estuviera jugando un videojuego, y hasta era divertido pasar a la siguiente “fase” cuando solucionaba cualquier problema nuevo.

Lo mismo te va a ocurrir a ti cuando escribas tu relato o novela: van a aparecer obstáculos que ni soñabas… tal vez vas a tener que documentarte sobre un lugar en concreto, o sobre la profesión de un personaje; quizá vas a tener que estudiar sobre cómo escribir diálogos entre varias personas o tienes el reto de escribir en presente y nunca lo has hecho. Pero ¡superarlos también puede ser emocionante! Porque en realidad son también fases en tu camino de crecimiento como escritor/a.

VERDAD 3/ Hay que trabajar más de lo que esperabas.

En esas vacaciones idílicas que habías planeado en tu cabeza te transportabas mágicamente hasta la cumbre de un maravilloso volcán -y subías fotos flipantes a tu Instagram con el paisaje que se ve desde la cima. Y llegabas hasta unas preciosas calas, totalmente desiertas, de aguas cristalinas y cálidas donde bailaban peces de colores.

Claro que, en tu imagen ideal, nadie te había dicho que había que andar toda una mañana por terrenos escarpados, bajo un sol justiciero, para visitar todos esos sitios y disfrutar de ellos. Yo misma cuando estuve en Nueva York hace poco me veía paseando por Central Park y la calle 42, etc. y finalmente tuve hasta una pequeña lesión de cadera porque cada día caminábamos entre 12 y 15 km (!) para poder disfrutar la ciudad.

Y en cuanto a la escritura… Ojalá pudiéramos insertar un chip en nuestro cerebro y descargar la novela, terminada y perfecta, en diez minutos. Quizá algún día, pero hoy por hoy hay que escribir y teclear. Todos los días, o, al menos, todas las semanas. Y eso lleva tiempo. Y horas tecleando.

Simplemente los artículos que suelo colgar en este blog me llevan entre tres y cuatro horas de escritura cada lunes. Imaginad una historia más larga o una novela.

Tomad nota de esto: todo aquello que merece la pena, cuesta trabajo conseguirlo. Es una verdad de la vida que pocas veces nos dicen, pero de las más ciertas que te vas a encontrar. Y si consigues superar que tu viaje idílico no era perfecto, sortear con diversión los obstáculos y hacer lo que tengas que hacer para conseguir llegar a donde quieres, el viaje va a ser maravilloso. Y se te va a quedar grabado de por vida, en la memoria -y en tus redes sociales 😉

Y estas son las razones más poderosas por las que nos quedamos atascados en mitad de un escrito o novela: hemos alcanzado ese punto medio en el que la imagen idealizada se choca con la realidad, aparecen obstáculos y la temida rutina de escritura.

Pero la buena noticia es esta: sólo hay que saltar sobre ello para llegar a la deliciosa meta.  Piensa, sobre todo, que no te está pasando solo a ti: es un paso necesario Y OBLIGADO para llegar al otro lado, lo mismo que la caminata para llegar a la cima del volcán. Y superarlo puede ser también divertido.

Y 3 preguntas para desatascar tu historia- si no sabes cómo seguir

De todas formas, puede que, además de haber perdido las ganas de seguir con tu historia, lo que te ocurra es que NO SABES cómo continuar. ¿Qué va a pasar ahora?

Todos tenemos muy claro el inicio: es lo primero que se nos viene a la cabeza (salvo a algunos privilegiados como Stephen King, que lo primero que vio de su libro “Misery” fue la escena final). Así que al comenzar a escribir pocas veces hay problemas. Pero según avanza la historia, cuando nos acercamos al final (si es un relato) o cuando pasamos de la página 30 ó 40 en el caso de una novela, de repente, todo son dudas. Tal vez se te abren mil caminos o quizá -más probable aún- sólo ves delante de ti una espesa niebla indescifrable.

Si ese es el caso, incluyo en este apartado dos preguntas mágicas que pueden ayudar a romper el atasco y a VER hacia dónde va tu historia -y una tercera que puede ayudarte en general para cualquier tipo de bloqueo.

Y es que, normalmente, si no sabemos cómo terminar una historia, el problema suele estar al inicio.

PREGUNTA 1: ¿Qué quiere, de verdad, tu personaje?

En este otro artículo de mi blog explico ampliamente cuál es la diferencia entre el objetivo del personaje -lo que busca- y su motivación -por qué lo busca. Si no tienes claro lo que en realidad necesita tu personaje, qué es aquello que ambiciona al ir tras su objetivo, no me extraña que te hayas perdido, sin saber a dónde ir con tu historia. Ese es el mapa más fiable que tienes para escoger un buen camino para ella.

Y, si ya lo sabes, algo que siempre funciona muy bien para desatascar la historia es hacer que su objetivo esté cada vez más cerca, pero lo que realmente desea (su motivación) cada vez más lejos.

Un ejemplo: supongamos que tu personaje quiere convertirse en una estrella del break-dance (objetivo) para impresionar a alguien que le gusta (motivación: amor, aceptación). Supongamos que encuentra una nueva pandilla de amigos que le enseñan técnicas y le introducen en el mundo del hip-hop – e incluso empieza a ganar alguna pequeña competición.

PERO resulta que al introducirse en un nuevo ambiente y cambiar físicamente, de actitud, etc. a esa persona a quien quería impresionar (que puede ser un nuevo amor, un padre o madre que regresa después de mucho tiempo, o un profesor, etc) está cada vez más lejos de él y de su nueva vida. Ya tienes servido un gran conflicto que puede vertebrar perfectamente todo el nudo y estallar en el clímax, donde el personaje tendrá que decidir quién es y qué quiere realmente.

Así pues, responde a esas preguntas y a ver hasta dónde puede llegar tu personaje.

PREGUNTA 2: ¿Qué quieres decir TÚ con tu historia?

Esta pregunta es bastante más difícil de responder, y por experiencia sé que poca gente suele hacérsela. Y, sin embargo -si la anterior podía darte el camino- esta es la única y genuina BRÚJULA de tu historia. Si no la tienes clara, es muy difícil que tu historia llegue a terminarse -o que te guste cuando la hayas concluido.

Es una pregunta que puedes responder en cualquier momento de la escritura: al inicio, o cuando estés atascado en la mitad, o incluso cerca del final. Siempre va a ser útil saber la respuesta.

La planteo de otra forma, por si te resulta más sencillo: ¿Qué es lo que quieres que el lector se lleve cuando termine de leer tu historia?

Un ejemplo puede ser que quieres que el lector, cuando lea tu historia, reflexione sobre la igualdad de género o raza y si realmente la hemos alcanzado ya; o puede que quieras decir con tu historia que siempre hay una segunda oportunidad en la vida. O justo lo contrario: sólo tendrás una oportunidad para hacer las cosas bien, y si no la aprovechas, te pasarás el resto de tu existencia arrepintiéndote.

Sea cual sea la idea que quieres que el lector se lleve de tu historia es muy importante tenerla clara y puede ayudar -definitivamente- a encontrar tu camino si estás atascado.

Por último, una pregunta que empleo en mis sesiones de coaching -y también en cursos especializados en bloqueos y autoestima, como “Rompe el bloqueo y empieza a escribir”, que comienza en breve.

Esta pregunta es increíblemente poderosa y reveladora. En cuanto la leas te van a venir respuestas a la cabeza -que seguramente ni tú mismo/a habías pensado antes. No las rechaces, anótalas y tenlas en cuenta, porque pueden ser la razón de que te estés atascando y no termines de escribir tu historia.

PREGUNTA 3: ¿Qué es lo peor que podría suceder si terminas la novela?

Normalmente, aquello que más deseamos está justo al otro lado de algo que nos aterroriza hacer. ¿Qué es eso que te da miedo, lo sabes?

Sea lo que sea, no lo rechaces: es un miedo que tienes y puede que te estés frenando a terminar de escribir tu historia porque temes que se haga realidad.

En estos años que llevo haciendo el curso “Rompe el bloqueo o ejerciendo de coach de escritores me he encontrado muchas contestaciones a esa pregunta. Algunas de las respuestas más comunes suelen ser que tienen miedo a hacer presentaciones públicas, o a que su novela no guste a la gente. Pero la respuesta puede ser cualquiera, incluso puedes tener miedo a que tus padres dejen de quererte o a perder a los amigos que ahora tienes. No hay respuesta incorrecta ni absurda. Respeta tus miedos y no te sientas mal por tenerlos: es muy normal.

Te dejo estas dos técnicas que, usadas de forma complementaria, pueden servirte para -a pesar de tener ese miedo- terminar tu novela. Porque, eso sí, esos miedos no suelen tener que ver con terminar tu escrito sino con algo que puede suceder -o no- DESPUÉS.

-Lo primero: busca pruebas de que eso que te asusta no tiene por qué suceder. Tal vez hay escritores que nunca hacen presentaciones de sus novelas y han podido tener éxito, por ejemplo.

-Y segundo: prométete a ti mismo que cuando termines la novela no tienes que pasar por ese trago. Repítete que quieres terminar tu historia y que, si cuando la termines -por ejemplo- no quieres enseñársela a nadie, no lo harás, simplemente. Ese miedo no tiene por qué hacerse realidad, pero puedes terminar la novela aunque lo tengas.

Pero termínala. Continúa tu historia pese a todo, aunque sea imperfecta, acábala.

La satisfacción que recibes cuando has terminado algo que te ha costado trabajo y te ha llevado tanto tiempo es inigualable. Automáticamente subirá tu autoestima y tu confianza y estarás mucho más animado/a para seguir escribiendo. Y las lecciones que vas a aprender escribiendo y terminando son impagables.

¿Y tú? ¿Estás atascado en mitad de una historia? ¿Cuál crees que es la razón? Cuéntame en los comentarios para poder aconsejarte.

Diana SUPERPEQUE ROJARECUERDA QUE, SI QUIERES DAR UN SALTO CUALITATIVO EN TU ESCRITURA, puedes apuntarte a mis TALLERES LITERARIOS POR INTERNET en Portaldelescritor   y empezar a escribir con mi apoyo y revisiones, en compañía de otros escritores. En breve comienza mi taller online “Comienza tu novela” y “Comienza tu novela de fantasía o ciencia-ficción“, así como mi Curso de Microrrelato.

Y también puedes seguir aprendiendo con mis ebooks:

en busca (2) 200 IDEAS PARA ESCRIBIR 2

Comments

  1. Gabriela Taisho

    Hola, Diana. Soy nueva por aquí y me gusta mucho los temas que subes a tu blog. Por eso quería pedirte que hablaras sobre una duda que vengo cargando desde hace un tiempo y esa es sobre productos, marcas, servicios, cantantes, actores, libros y/o canciones. ¿Se pueden nombrar en nuestra novela o debemos seguir alguna norma? Te agradecería mucho si desglosas esta pregunta.

    1. Hola, Gabriela, bienvenida. Tengo ya un artículo completo dedicado a ese tema, puedes leerlo aquí: http://dianapmorales.com/2016/05/blog/se-pueden-usar-nombres-y-hechos-reales-en-nuestra-novela-duda-de-una-escritora/
      Es una duda bastante común que suelen preguntarme en mis talleres.
      Da un paseo por la página, seguro que encuentras muchos recursos interesantes. Tienes también un buscador en la columna de la derecha para buscar por temas concretos que te interesen y, si te apuntas a mi lista de correo, cada dos semanas te escribiré contándote sobre nuevos temas y de vez en cuando realizando sorteos, regalos o material exclusivo. Un saludo afectuoso y nos vamos viendo por aquí.

  2. Yorl Houses A

    Soy una gran admiradora de su trabajo y este artículo me ha animado no es que tenga un bloqueo pero si he dejado mi novela allí. Pero es por que tengo mucho trabajo. Sabes por ahora es mi otra profesión la que me da la fortuna de poder vivir, comer, pagar servicios y sobrevivir. El trabajo ha venido creciendo mucho y es bueno. Pero este artículo me animo mucho a seguir con mi novela. Antes sacaba una o media mañana a escribir y es lo que más deseo, poder terminarla por que ella es mi razón de ser, ella fue mi sueño de comienzo de año, cada que escribo y me levanto y mis dedos dejan de teclear hay una sensación maravillosa y plena pero sobre todo feliz de que hago lo que Deseo, de que estoy haciendo aquello que realmente me hace feliz.

    1. Estupendo, Yorl. Espero que puedas volver a sacar esa mañana para retomar la escritura de la novela. el trabajo es importantísimo, por supuesto, pero también lo es aquello que nos hace soñar y esperar con ilusión cada día. Y en realidad, como bien dices, tampoco hace falta dedicarle tanto tiempo; simplemente, constancia. Un saludo y mucho ánimo. 🙂

  3. Natalia

    ¡Hola! Me sirvió bastante esto, comencé a escribir una novela enero y ahora 2 de mayo ya llegué a la página 380 capítulo 24, fue tan rápido que no me di cuenta en fin, me metí tanto en mi personaje que llegué a marearme sobreo todo porque mi personaje es indecisa y con poca autoestima a pesar de tener sus metas. Llegué a una parte que sé lo que quiero hacer pero ya no sé cómo. Buen artículo por cierto!

    1. Espero que responder a las preguntas que planteo te sirva para encontrar el norte en la historia. ¡Seguro que sí! Mucho ánimo, Natalia, y ya me vas contando cómo avanza ese atasco, hasta ahora 🙂

  4. Hola! Particularmente me ha gustado mucho este tema, porque tengo la sensación que me falta mucho por decir, ya escribí el epílogo y el final pero me da la impresión que me falta mucho más que nada porque tengo casi 180 páginas escritas 😛
    Siempre leo tus tutoriales y nunca comento, bueno, siempre hay una primera vez 😛
    Saludos desde Argentina! 🙂

    1. Bienvenida, Luciana. Ya me vas comentando, entonces. Espero que el artículo te sea útil para averiguar qué es eso que te falta por decir en tu novela, un saludo afectuoso y nos vamos viendo por aquí 🙂

  5. Salma Arezón

    ¡Buenas! Llevo tiempo leyéndote y he de decir que este es uno de los mejores blogs sobre escritura que he encontrado. Me he decidido a escribir sobre esta entrada porque es la que más me ha ayudado/servido de momento. Me gustaría comentarte uno de los mayores problemas que estoy teniendo a la hora de estructurar mi novela, y es que en mi historia hay varios saltos temporales (en más de 20 años ocurren 4 o 5 acontecimientos importantes cada año y cada capítulo engloba aproximadamente un año, pero no todos los años están escritos, a veces hay saltos temporales de 2 o 3 años) por lo que me gustaría saber cómo he estructurarlo para que el lector no se pierda en esos intervalos. No sé si me he explicado bien… jejeje. ¡Un saludo, enhorabuena por el blog y mucho ánimo para seguir con estos artículos tan inspiradores!

    1. Ola, Salma, gracias por tus palabras sobre mi blog, me alegra que te sea de utilidad. Respecto a la duda que me planteas… uf, habría mil posibilidades de organizar la información: primero todo el pasado y luego todo el presente; un capítulo en pasado y otro en presente; un personaje siempre narra el pasado y otro el presente; todo está en presente y se recuerda el pasado por medio de cartas… mil formas. Depende mucho de la historia, de tus gustos y de tu intención. Habría que estudiar el caso en concreto para dar consejos más precisos… un abrazo y ánimo.

  6. Elena

    Qué buen artículo, Diana. Creo que sobre todo la segunda pregunta me va a venir muy bien para terminar mi novela. Muchas gracias.

    1. Bueno, es más o menos lo que estuvimos viendo en una de las sesiones de vuestro taller Vamos con esa novela, que está ya casi en ña recta final

  7. Samanta de la Rosa

    Vi su artículo en el momento preciso, necesitaba estas palabras para seguir escribiendo mi historia que por cierto sólo me faltaba el final pero por más que escribía ninguna idea me venía a la mente. Sus palabras y consejos me ayudaron a terminar por fin mi historia, gracias.

    1. ¡Qué alegría, Samanta! Qué bien que te haya servido. Espero que coseches muchos éxitos con esa historia. Un saludo afectuoso 🙂

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