Cómo hacer que dos personajes se enamoren

Hace varias semanas pregunté a los participantes del grupo de facebook que coordino, “La aventura de escribir” cuáles eran sus principales dudas a la hora de escribir una historia. Resultó que muchos de ellos me comentaron que algo que les resultaba difícil era enamorar a dos personajes en una novela o relato. ¿Cómo hacer para que una historia de amor quede realista o coherente y, a la vez, emocionante?

Y lo cierto es que es un tema que no se trabaja mucho, ni en libros de escritura, ni en artículos de blogs. Así que, vamos a meter las manos en la masa y a verlo hoy. ¿Cómo podemos hacer que dos de nuestros personajes se enamoren? Por supuesto, existen recursos, técnicas y trucos para conseguirlo.

Os dejo en este artículo:

-Las cinco claves que tienes que tener en cuenta para que cualquier historia de amor funcione

-20 tramas maestras de amor que puedes usar como inspiración para enamorar a tus personajes.

Vamos allá. Love, love, love… ^_^

Las 5 claves que tienes que tener en cuenta para que cualquier historia de amor funcione

Hago una primera aclaración: este artículo no es una reflexión sobre el amor (campo en el que no pretendo dar lecciones) sino sobre cómo tejer una historia de amor en clave de ficción. A lo largo de este artículo expongo algunas teorías psicológicas, que pueden creerse o no, pero que -lo más importante- nos pueden servir para crear una historia de amor creíble y emotiva.

Ya se trate de una historia de amor de final feliz o de una tragedia, de una trama principal de amor o simplemente una subtrama que ocurre de fondo, si trabajáis estos cinco aspectos vuestras historias de amor van a ser mucho más realistas, coherentes y emocionantes.

  • 1/ PROFUNDIZA EN TUS PERSONAJES.

Es fundamental tener claro qué rasgos de personalidad tiene cada uno de ellos y saber qué le puede atraer al uno del otro (y qué le puede repeler también). Qué cosas tienen en común y qué les diferencia. Cuánto más trabajadas tengas sus personalidades, más fácil será el resto de la tarea.

Un apunte: mi amiga la psicóloga Mª del Mar Tercero suele decir que lo que nos enamora  tiene que ver con la relación que teníamos con nuestros padres. Básicamente lo que buscaríamos en una persona que nos atrae serían dos cosas: algo que nuestros padres nos daban (y ahora echamos de menos) y algo que nuestros padres nunca nos dieron. Si conoces a tus personajes lo suficiente como para conseguir esto, vas a tener una historia de amor muy creíble y profunda.

    • 2/ HAZ QUE PASEN TIEMPO JUNTOS

Uno de los principales fallos de las historias de amor que no funcionan es este: dos personajes que apenas se conocen y que apenas pasan tiempo juntos, de repente, al final de la historia, están enamorados. ¿Qué ha pasado ahí? ¿Cómo se han enamorado? No suena creíble que se enamoren “de la nada” y el lector se siente engañado: en todo caso, se han enamorado “a sus espaldas”, sin que se viera. Y el lector quiere disfrutar también de ese proceso.

Recuerda esta regla: los futuros enamorados tienen que pasar tiempo juntos, les tienen que pasar cosas juntos.  No sé si conoces la famosa “Teoría de las 36 preguntas que consiguen enamorar a dos personas”, del dr Arthur Aron. Básicamente se trata de que dos personas se hagan estas 36 preguntas la una a la otra. Son algunas muy íntimas, y la base de la teoría es justamente esa: con sus respuestas las dos personas desnudan su alma, se conocen muy bien, y esa es una base imprescindible para enamorarse.

(Ojo, para enamorarse, no para tener una atracción pasajera, que eso te puede pasar hasta con alguien a quien ves en el autobús. Pero no buscamos eso para nuestra novela, verdad?)

    • 3/ PONLES OBSTÁCULOS:

Si quieres una historia de amor emocionante, pon obstáculos a ese amor. Dos personas que se atraen, tienen una cita, se enrollan y comienzan felizmente una relación es una historia fantástica para nuestra vida… pero un aburrimiento para nuestro relato o novela. Los lectores quieren disfrutar viendo cómo crece la tensión, ya sea una historia de amor como trama principal o muy secundaria.

Recuerda que los obstáculos para los futuros amantes pueden ser externos (por ejemplo, diferencias sociales, o familias enemigas, como Romeo y Julieta) o pueden ser obstáculos internos, más interesantes aún: es lo que ocurre cuando ves a dos personajes perfectos el uno para el otro, pero… no se enamoran de principio. ¿Por qué?

Por obstáculos internos, que suelen tomar la forma de prejuicios sobre lo que es el amor. Dicen teorías psicológicas que todos/as tenemos una idea preconcebida de lo que es el amor, bien porque nos la inculca la sociedad o bien porque es lo que hemos visto en la historia de amor de nuestros padres.

Es decir, si la sociedad nos machaca con que tienes que enamorarte, por ejemplo, de alguien guapísimo, es posible que nuestro personaje no vea como posible pareja a alguien que no corresponde a ese estereotipo de belleza. O si el amor que ha visto en sus padres eran discusiones sin fin, tu personaje tenderá a sentirse atraído por personas con las que discuta… y le pasará desapercibido alguien que quizá es perfecto para él/ella, pero con quien se lleva muy bien.

    • 4/ NO LO DIGAS, MUÉSTRALO.

El surgir del amor tiene que verse, el lector tiene que sentirlo, tiene que palparlo. Esta es una regla de oro de la escritura de la que prometo hablar algún día largo y tendido, pero básicamente se trata de mostrar que nuestros personajes se sienten atraído hacia otra persona por medio de lo que dice y lo que hace.

Por ponerlo negro sobre blanco: no basta con que el personaje se pase párrafos enteros PENSANDO en esa persona, o en lo mucho que le gusta, o que llore cuando vea que no es correspondido. Lo que de verdad va a hacer que el lector sienta que está enamorado es ver que hace cosas con esa persona o por esa persona, ver sus reacciones, ver sus actos. Y que diga cosas que muestren esos sentimientos.

Y si queremos mostrar atracción entre dos personas es fundamental que eso se note en sus diálogos y en su lenguaje gestual.  ¿Sabes lo que es el banter? Es una palabra inglesa (que no tiene traducción exacta al español) que define las bromas, insinuaciones y respuestas irónicas que se lanzan dos personas que se gustan. Sería la traducción al lenguaje del “tonteo” o el “flirteo” y es típico en dos personajes que se sienten atraídos. No todos los personajes que se sienten atraídos tienen “banter”, pero sí muchos.

    • 5/ JUEGA CON LAS EXPECTATIVAS DEL LECTOR.

El lector siempre se va a crear expectativas sobre posibles historias de amor, ya sea entre personajes principales o secundarios. Si lo sabes, puedes jugar con ello. Por ejemplo, el lector tiende a pensar, cuando una mujer y un hombre se conocen, que entre ellos va a surgir el amor, aunque se trate de una novela de terror en la que un alienígena en forma de patata frita devora a la humanidad.

Puedes jugar con esa expectativa y sorprenderle, más adelante, con un giro, y que el personaje femenino se enamore de otro hombre diferente, o de una mujer, ¡o de ninguno! No siempre hay que romper las expectativas del lector, claro; pero hacerlo de vez en cuando puede ser refrescante y divertido.

20 tramas maestras de amor que puedes usar -razones para enamorarse

Os dejo aquí 20 tramas maestras, usadas en muchas novelas y películas, que os pueden servir de base para conseguir que dos personajes vuestros se enamoren. Eso sí: recuerda que puedes personalizarlas, cambiarlas, adaptarlas, mezclar unas con otras, romped alguno de sus tópicos o expectativas… Siempre es bueno buscar que se conviertan en algo personal y único, como consiguieron las novelas y películas que pongo de ejemplo. Pero, en cualquier caso, son un buen punto de partida.

¡Allá van!

1- Orgullo y Prejuicio: Diferentes, pero compatibles

En esta trama, los dos personajes chocan en un principio, pues sus personalidades son diferentes. Sin embargo, cuando se van conociendo más, vemos que se complementan estupendamente, e incluso las diferencias sirven para que ambos personajes crezcan.

En “Orgullo y prejuicio” el humor de Lizzy Bennet molesta, pero provoca admiración, en el Sr Darcy, mientras que ella ve cómo él rompe todos sus prejuicios. Otro ejemplo: la película “Cuando Harry encontró a Sally”. Él pesimista redomado, cínico, poco intelectual; ella, optimista, habladora y exigente…. ambos se complementan muy bien.

2- El mejor amigo/a: Similares y compatibles

Otro clásico: en este caso, los personajes que se van a enamorar son ya amigos, y ese es el problema, porque uno de los dos no ve al otro como posible pareja (el otro suele estar ya enamorado).

Sucede así en muchas películas adolescentes, por ejemplo, en “Some Kind of Wonderful”, de John Hugues, en la que el protagonista está fascinado con una chica preciosa y rica, y ni siquiera se para a considerar como pareja a su amiga, que, como él, tiene inquietudes artísticas y es de su mismo barrio. Pero también en grandes clásicos, como “Grandes Esperanzas” de Charles Dickens.

3- Romeo y Julieta: el amor prohibido.

Rompiendo corazones desde el siglo XVI, ese es Shakespeare. Una de sus más conocidas obras ha hecho llorar a generaciones de lectores y espectadores: Romeo y Julieta. Se conocen, se atraen, pero pertenecen a familias que se odian a muerte. Su amor es imposible. ¿Hay algo más atractivo para dos personas que se gustan? Basta que te digan que algo está prohibido, que no puedas tenerlo, para que lo desees aún más, ¿verdad? Una buena trama que funciona siempre.

Las historias de amor (ambas) de “El dios de las pequeñas cosas”,  o “Bodas de sangre”, de Lorca, son de este tipo también.

4- El peligro alimenta el amor.

Decía antes que para que dos personajes se enamoren es importante que les sucedan cosas… y si una de ellas es que se encuentran en peligro, ¡mejor aún! La posibilidad de perder a esa persona -o incluso de perder la vida- da una sensación de urgencia que no puede sino aumentar la atracción entre dos personas que ya se gustan.

Es lo que sucede en muchas novelas y películas de acción, como “El mito de Bourne”: la constante sensación de peligro, el hecho de que se van ayudando el uno al otro, avivan la pasión entre los personajes.

Por supuesto, esta trama maestra (como todas) se puede mezclar con otra y así tener una trama de amor más poderosa.

5- Admiradora secreta: Uno ayuda al otro

Una variante de la trama de “mejor amigo/a” es la del amigo que, además, está ayudando a la otra personaa conseguir lo que quiere, lo que típicamente hace que esa persona se aleje. (Y, por supuesto, si queremos un final feliz, al final la otra persona se da cuenta de lo bueno que es su amigo/a y se enamora de él/ella).

Por ejemplo, ocurre en novelas y películas en las que una persona ayuda a la otra a ligar (como “Admiradora secreta”), o a reponerse de un amor desgraciado, como en la maravillosa película clásica “El apartamento”, de Billy Wilder. Un film que todo amante del cine y de las historias de ficción no puede perderse.

6- La Bella y la Bestia – Superando algún prejuicio

Hablábamos antes de los prejuicios que todos (y también nuestros personajes) tienen respecto al amor. En este caso, la historia de amor sería cómo uno de los dos supera ese prejuicio. Es el clásico de la Bella y la Bestia: ¿Quién podría amar a la Bestia, si es feísimo, un monstruo? Pero cuando Bella supera ese prejuicio, descubre a una persona maravillosa.

Ese clásica trama sucede en muchas novelas y películas. En ocasiones se trata de un prejuicio físico, y, en otras, racial, sexual, social, etc…

7. La isla desierta

Volvemos a aquello de que los personajes tienen que pasar mucho tiempo juntos. En esta trama típica, dos personajes que aparentemente no tienen mucho que ver, quedan encerrados y aislados en algún sitio durante mucho tiempo (una isla, una nave, un coche en mitad del desierto…).

Obligados a pasar mucho tiempo juntos y a superar dificultades para sobrevivir, nace el amor. Es lo que ocurre en la comedia “6 días y 7 noches”, por ejemplo.

8. Pimalión: el que enseña se enamora de su alumno/a

Esta trama es tan clásica que se remonta a la mitología griega. En ella, alguien modela a su persona ideal (Pigmalion lo hizo en forma de estatua, pero hoy en día típicamente suele ser enseñándole cosas) y, cómo no, se enamora de él/ella. Es lo que ocurre en la película “My fair lady”, en la que el profesor Higgins, por una apuesta, recoge a una vagabunda y le enseña modales y cultura para hacerla pasar por una dama.

9- Compañeros/as a la fuerza

Una variante de la trama de “la isla desierta”, en la que dos personajes, de nuevo, se ven forzados a pasar mucho tiempo juntos contra su voluntad. En este caso, no se trataría de que están encerrados en un sitio del que no pueden escapar, sino más bien en una situación que les obliga a tener relación durante un tiempo. Puede ser que tengan que trabajar juntos, o tienen que compartir piso, o deben hacerle un favor a alguien conjuntamente.

El hecho de pasar tiempo juntos, como comentábamos ya al inicio, va limando sus diferencias y haciendo que cada uno aprecie lo bueno que tiene el otro.

10- Matrimonio de conveniencia

Y otra variante más de l “isla desierta”, sólo que aquí los dos personajes deben fingir una relación y -como pasan mucho tiempo juntos y les suceden muchas cosas- acaban enamorándose. De nuevo, esta trama se puede combinar , por ejemplo, con la de “diferentes y compatibles” o la de “mejores amigos”, etc… y tendremos un nuevo juego.

Una película con esa trama es, precisamente, “Matrimonio de conveniencia”.

11- Enemigos que se admiran

Esta trama es una variante del “amor prohibido”: aquí tenemos a dos personajes que, por circunstancias de la vida, son enemigos o competidores. Sin embargo, se admiran mutuamente (aunque quizá al principio incluso se odien). El continuo enfrentamiento y esa creciente admiración hace que se enamoren.

Ejemplo: la subtrama de amor de  John Snow e Yggritte en “Juego de Tronos” (Saga “Canción de fuego y hielo”)

12. El choque total: atracción sexual, diferentes e incompatibles.

Esta historia de amor no suele tener final feliz (ni en la vida ni en la ficción). Se trataría de una historia de amor basada en la atracción, principalmente física o sexual, de dos personajes que tienen poco que ver entre sí. Ni son suficientemente similares como para entrar en la trama “mejor amigo/a”, ni se complementan como los de la trama “diferentes pero compatibles”. Es sólo atracción y, tan rápido como empieza, suele terminar.

No obstante, hay que tenerla en cuenta ya que nos puede servir para historias de amor que no terminen bien, o que distraigan al personaje protagonista de otra persona más compatible. Un ejemplo: “Instinto básico” o “Atracción fatal” (ambas acaban como el rosario de la aurora, que decía aquel).

13- El gran obstáculo que hay que vencer

En el caso de esta trama, no se trataría de un amor prohibido o imposible como el de Romeo y Julieta, pero sí de incluir en la historia de amor algún obstáculo que haga muy difícil que esas dos personas estén juntas. Por ejemplo, la distancia, o sus amigos no se soportan, o la sociedad no ve con buenos ojos que estén juntos. Por ejemplo, sería la historia de amor de “Jane Eyre”, en la que una institutriz y el noble propietario del castillo en el que trabaja se enamoran. Una historia muy mal vista en su época (y, de hecho, cuando se publicó, provocó muchas críticas).

14- El triángulo amoroso

Por supuesto, las tramas de triángulo amoroso normalmente están mezcladas con alguna de las tramas maestras que ya hemos descrito. ¿La clave para un buen triángulo amoroso? Que ambos contendientes sean atractivos. No hay nada más aburrido que intentar hacer un triángulo amoroso con un personaje atractivo y otro que no lo es… está claro a quién va a elegir el/la protagonista, ¿verdad?

A no ser que se juegue con las expectativas del lector, lo ideal es que las dos personas que se disputan el amor de una tercera tengan ambas virtudes y defectos y sean compatibles con la otra persona, por diferentes razones. Un triángulo amoroso muy original y bien trabajado en ese sentido es el de la novela juvenil “Memorias de Idhún”, de Laura Gallego.

15. Segunda oportunidad.

En estas historias, lo que ocurre es que dos personajes que ya tuvieron una historia de amor en el pasado (pero terminó) vuelven a tener una oportunidad de avivar el amor, ya sea reviviéndolo, ya sea descubriendo nuevas facetas cada uno en el otro.

Es una opción menos típica para construir una buena historia de amor (o uno de los ángulos de un triángulo). Un ejemplo es la comedia (muy buena y poco conocida) “Soapdish”, titulada en español

16. Falsa identidad

Uno de los personajes finge ser quien no es (por diferentes razones). Conocerá a una persona que le gusta y tratará de enamorarla, pero claro, con su personalidad fingida… lo que luego terminará estallándole en la cara. Ocurre así en la película clásica “El bazar de las sorpresas” y en la más moderna adaptación de la misma historia, “Tienes un email”. También en “Con faldas y a lo loco”, la película de Billy Wilder.

Si se trata de una comedia, la persona “engañada” aceptará al usurpador/a de identidad; si es un drama, puede que no le acepte y que el haber fingido ser quien no es cierre cualquier posibilidad a esa historia de amor.

17. El misterio de lo desconocido/a.

Alguien nuevo llega a la ciudad/planeta/instituto/donde sea… todas las miradas se vuelven a esa persona. Además, no es una persona muy sociable ni extravertida, no le gusta contar detalles de su vida, por lo que comienzan rumores acerca de él/ella: quién es, de dónde viene, qué le gusta, qué busca en la vida…

La fascinación por alguien desconocido, ajeno a nuestro “mundo habitual”, es una buena técnica, muy empleada en la literatura (y el cine) desde tiempos inmemoriales. Un ejemplo: la preciosa novela de Anne Bronte “La inquilina de Wildfell Hall” o en “Seda”, de Alessandro Baricco.

Eso sí, luego para que se enamoren tendrán que ser  buenos amigos, o diferentes pero compatibles, etc…

18. Terminator. Protector/a y protegido.

Parecido a la del peligro, pero con un matiz distinto: en esta subtrama, una persona debe proteger a otra del peligro. La primera, en realidad, no se encontraría en peligro de no ser porque debe proteger a la segunda. Por el camino, entre diversas aventuras y desventuras (y situaciones peligrosísimas) surge el amor. Típicamente también, a veces la trama termina dándose la vuelta y la persona “protegida” salva la vida a su “protectora”.

Es lo que ocurre entre Sarah Connor y Kyle en la película “Terminator”, donde él le dice la mítica frase “Ven conmigo si quieres vivir”, pero ella terminará luchando por salvarle la vida a él. Otra variante es, si en vez de proteger su vida, debe cuidarle. En “Adiós a las armas”, de Hemingway, el protagonista se enamora de su enfermera.

19. La celestina

Otro clásico -muy muy clásico- pero que aún hoy en día sigue dando frutos: una persona intercede para que otras dos se enamoren. Puede ser porque sea su trabajo, o porque tiene la intuición de que dos personas podrían estar muy bien juntas. El giro habitual es que esa persona se equivoca o que, justo cuando consigue que esa pareja se atraiga, la “celestina” descubre que está enamorada de uno de los dos.

Libros como “Emma”, de Jane Austen, llevan esta trama hasta sus últimas consecuencias, y también  películas como “Novia por contrato” (en la que además se junta con la trama de Falsa Identidad)

20. Trauma superado

En esta trama de amor, la persona le plantea el mayor trauma o dificultad posible al personaje principal.

Es decir, ¿cuál es el mayor miedo del personaje? Por ejemplo, tener hijos, o la inseguridad vital o laboral. Pues aparece una persona que, precisamente, le plantea justo ese reto. Por eso le atrae (porque es algo que debe superar) y la historia de amor sólo ocurrirá si consigue saltar la barrera de su propio miedo.

Por ejemplo, Will Turner, en “Piratas del Caribe”, sólo quiere llevar una existencia tranquila y odia a los piratas. Tendrá que convertirse en uno para salvar (y enamorar) a Elizabeth Swann.

¿Conoces más ejemplos de estas tramas? ¿Habías pensado en todo esto antes de plantearte la historia de amor de tus personajes? Cuéntanoslo en los comentarios 😉

Comments

    1. Me alegra que te haya servido, fuiste justo tú la que lo comentaste y es verdad que no hay mucho escrito al respecto. Abrazos!

  1. alberto

    QUERIDA DIANA, TUS POST, SON SIEMPRE GRANDIOSOS. TIENEN FRESCURA, EJEMPLOS CLAROS; AYUDAN MUCHO EN LA CONCRECIÓN DE UN ESCRITO; LO IMPORTANTE ES TENERLOS PRESENTES Y PONERLOS EN PRACTICA. MUCHAS GRACIAS.

  2. Juan Carlos

    Parece que voy por buen camino. Mis protagonistas son dos jóvenes. El busca unos ideales. Ella los tiene pero sufre una depresión por abandonar a su anterior pareja al anteponer sus principios al amor, el la admira por tener los ideales que el busca y la apoya. Ella encuentra a un hombre con quien compartir su visión de la vida, y gracia a el sale del hoyo donde esta y le ayuda a conseguir sus objetivos. Primero hay admiración y compañerismo después se hacen amantes y por ultimo llega el amor.

    1. Estudia bien sus personalidades y hobbbies para ver en qué son compatibles. Estaría bien también que tuvieras claro por qué no se enamoran desde el principio, ¿qué prejuicio tiene uno de ellos -o los dos- para no enamorarse?

      1. Juan Carlos

        El amor no llega de un día para otro, aparte que ella tiene que cerrar la puerta de su antiguo amor. Y el no la presiona, el la admira y quiere ayudarla a recuperar su autoestima

  3. Paula

    Genial Diana! Justo hoy estaba dándole vueltas a qué no sabía muy bien cómo establecer la relación entre mis dos protagonistas… Y esto me ha venido de perlas!

  4. Rebeca P.

    Excelente post, muy útil además de que me ha aclarado muchas dudas y ofreció información que desconocía.

    Por cierto, cómo le hago para entrar al grupo “La aventura de escribir”?

    Muchas gracias 🙂 🙂

  5. ¡Me encanta esta entrada! Es un alivio que todavía se piense en ‘otros’ aspectos de la novela romántica que no sea ‘se ven, se tocan y surgió el amor’.
    Buen análisis e impecables ejemplos que lo ilustran.
    Gracias, Diana.

  6. Anaela

    Muy buen artículo! Me ha ayudado a resolver algunas dudas que tenía presente y me ha hecho reflexionar sobres mis parejas ficticias que ya existen, viendo en qué puedo mejorarlas. Tengo varios ejemplos de parejas famosas; en el caso de “Enemigos que se admiran” tenemos a Sarah Alopay y Jago Tlaloc de la saga de Endgame, que se trata de un juego sobre el fin del mundo donde un grupo de Jugadores debe luchar para que su linaje sea el que sobreviva al apocalipsis, y justamente ambos chicos que he mencionado son contricantes, pero llegan a enamorarse (incluye Amor Prohibido y un poco de Triangulo Amoroso). Después, tenemos en “Protegido/Protector” a Crepúsculo, donde el vampiro Edward debe proteger a su amada Bella de otros vampiros peligrosos. Por último, “El que enseña se enamora de su alumno” es aplicable para la Divergente, donde el Instructor de una de las facciones entrena a una chica que aparentemente es frágil, pero que él logra descubrir una gran llama de valentía en ella.
    Saludos!

  7. A.I.G.Olivares

    Gracias diana, justo me aclaraste las dudas que tenía. 🙂

  8. Lucía

    ¡Hola, Diana!
    Justo encontré tu blog y me encantó; este post en especial me ha servido bastante.
    Estoy empezando en esto de escribir y tus consejos han sido más que útiles. ¡Muchísimas gracias!

    Sin más que decir, te agradezco por última vez y espero que sigas con tu blog.
    ¡Saludos!

    1. De nada, Lucía, me alegra que te haya gustado. Un saludo afectuoso y nos vamos viendo por aquí, adelante con esos escritos 🙂

  9. Lucia

    Hola, muy buen blog… Quería hacerte una consulta: ¿si escribo una historia de superación personal y hago que los protagonistas se enamoren, no me terminaría desviando del objetivo principal al concentrarme en la pareja?

    1. Hola, Lucía: la palabra clave aquí es “concentrarte” (o “centrarte”). Justamente, si quieres que el centro de la historia sea la superación personal, no puedes “centrarte” en la historia de amor, sino que debería cobrar mucha menos importancia. Uno de los trucos puede ser, simplemente, que OCUPE MUCHAS MENOS PÁGINAS que la historia principal.
      Un saludo y que vaya muy bien esa novela 😀 😀 😀

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