La razón por la que no consigues terminar de escribir tu novela: necesitas un mapa

Aunque no existe una única forma de lanzarse a escribir una novela, más de una vez os habrán recomendado que planifiquéis la trama completa de vuestra historia antes de escribirla, ¿verdad?

Y sé lo que se siente:  da pereza, o abruma, o crees que eso le va a quitar espontaneidad o frescura a tu historia.

Sin embargo, hay razones de peso para que muchos escritores/as y profesores/as de escritura recomendemos planificar, como mínimo, los sucesos principales de la historia.

En este post nos adentraremos (¡Sí! ¡Por fin!) en La divertida y fascinante aventura de planificar tu novela. Sí, porque planificar es divertido . De verdad, lo prometo. 😄

Voy a contaros aquí todo lo que he aprendido sobre la importancia de la planificación resultado de mi propia experiencia como novelista y como profesora de escritura creativa. Y por qué esta es la respuesta al hecho de que no has conseguido terminar de escribir tu novela.

Hablaré sobre:

  • Escribir novela es como construir un edificio
  • Escritores de brújula y de mapa: ¿hay una única forma de escribir?
  • Ventajas de planificar (y una desventaja)
  • Razones que me han dado para no planificar (sí, la tuya también está)… y mis respuestas.
  • Algunas herramientas para planificar

¿Vamos allá? Ponte cómodo/a, que aquí viene la receta para conseguir terminar tu novela:

Escribir una novela es como construir un edificio

Llevo cerca de 20 años enseñando en talleres de escritura creativa (empecé muy jovencita) y esto es lo que he presenciado, una vez tras otra:

Personas que habían escrito relatos y, de repente, se lanzaban a empezar una novela con la misma técnica con la que escribían un cuento. Tenían una idea de qué iba a tratar, se sentaban un día, y empezaban a escribir sin tener muy claro hacia dónde iba la historia, qué personajes secundarios iban a aparecer o cómo iba a acabar.

Y 10 ó 20 páginas después, se daban cuenta de la cruda realidad: no se puede escribir una novela como se escribe un cuento.  

¡Dios mío! ¡¿Cómo salgo ahora de esta?! ¡¿Adónde voy, de dónde vengo?!
¡Dios mío! ¿Cómo he llegado aquí? Me va a costar salir más de esta novela que del Ikea.

La diferencia de extensión lo es todo: escribir un relato es como montar una tienda de campaña, lo haces en un rato, hay una única trama, pocos personajes… Si te equivocas, borras dos o tres páginas y empiezas de nuevo.

Pero escribir una novela es como construir un edificio: te lleva meses de trabajo. Tiene varias subtramas, muchos más personajes; si te sientes perdido y empiezas de nuevo puedes perder 20 ó 30 páginas, ¡decenas de horas de trabajo!

¿Quién se lanzaría a construir un edificio sin tener un plano?

En mis años de profesora, he visto a decenas (¡decenas!) de alumnos de mi taller de novela llegar al capítulo tres o cuatro y no saber continuar. Y hemos hecho el mismo trabajo -y ha funcionado: planificar. Es parte de lo que hacemos en el primer Taller de novela.

Y es que es esencial tener algo de camino planificado; si no, al llegar a determinado momento no sabes a dónde vas y es muy probable que te bloquees.

Qué demonios, lo he sufrido yo misma.

Cuando escribí mi primera novela, muy jovencita, al llegar a la página 40 me di cuenta de que no tenía ni idea de adónde iba mi historia. Y tuve que borrar y empezar de nuevo (dolor). Y, en la segunda escritura, llegué a la página 23 y tuve que borrar otra vez (más dolor).

Por fin, tras un Máster de Escritura de Guiones que duró año y medio, me di cuenta de que escribir historias largas (como las novelas y las películas) es mucho más sencillo si se planifica antes. Hasta cuatro meses enteros del máster estuvimos estudiando estructura y planificación.

Y dio resultado: así terminé Zaibatsu. Y otra novela que tengo ya completa. Y así estoy trabajando dos novelas más ahora mismo.😄

¿A qué me refiero cuando hablo de “planificar tu novela”?

Me refiero a tener más o menos claro lo que va a ocurrir en cada capítulo de tu novela, hasta el final (o casi).

Hay quienes anotan todo tipo de datos: la cronología de la historia, los personajes que aparecen en cada capítulo, si se avanza o no en una determinada trama… Otros, solo anotan el hecho más importante del capítulo (por ejemplo: “Matan a la principal testigo”, “Se descubre la pistola en la casa de Fulanito” “Llegan al destino y se entrevistan con el mago”).

Ya sólo esto último, apuntar lo más importante que va a ocurrir en ese capítulo, es planificar, y te va a ayudar muchísimo a la hora de ir avanzando tu historia.

Aquí puedes ver un ejemplo de la planificación de J. K. Rowling para uno de los libros de Harry Potter (bastante completo, como véis):

Escritores de brújula y escritores de mapa, ¿hay una única forma de escribir?

Vale. He empezado hablando de lo bueno que es planificar lo que va a pasar en una novela, pero, ¿es esa la única forma de escribir una novela?

Por supuesto que no.

Puedes empezar a escribir una historia, de la longitud que sea, con sólo una vaga idea de lo que va a ocurrir.

A esto lo llaman “escritor brújula“, mientras que al que planifica el argumento hasta el final lo llaman “escritor de mapa”. Otros, como George R. R. Martin, hablan de escritores “jardineros” y esritores “arquitectos“.

“Todos los caminos llevan a Roma…” Pero por algunos se tarda más que por otros.

Los conceptos son similares: idear todos los sucesos desde el inicio (arquitecto, mapa) vs improvisar sobre la marcha, viendo a dónde te lleva la historia (jardinero, brújula).

¿Se puede escribir una novela sólo con una vaga idea de lo que va a suceder? ¿Después de todo lo que nos has contado antes, Diana, se puede? Sí, se puede. Hay escritores que lo hacen. Sólo tienes que tener en cuenta que debes prepararte para…

Ventajas de planificar (y una única desventaja)

Si no quieres planificar, puedes lanzarte a escribir una novela, claro que sí. Pero prepárate para:

  1. Borrar: si no sabes cuál es tu destino, tendrás que probar diferentes caminos para ver cuál te gusta más. Y tendrás que ir borrando a medida que descubras uno mejor.
  2. Volver a empezar casi desde el principio: Es posible que, al decidirte por uno de esos caminos, de repente descubras que tienes que reiniciar la escritura casi desde el inicio. Me temo que a mí me pasó… y a muchos otros autores.
  3. Cortar y añadir: Escribir así implica mucho más trabajo de re-escritura (trabajo que, por mi experiencia sé, la mayoría de la gente no suele hacer. Este sí que no es tan divertido). Por ejemplo, si no tienes la novela planificada, no sabías que ibas a necesitar el personaje de un hermano del protagonista, así que tienes que volver a los capítulos iniciales para añadir a ese personaje en las escenas que ya tienes.  O, al contrario, ves que un personaje no es necesario y tienes que cortar todas sus escenas.
  4. Tardar mucho más tiempo: Todo lo anterior (probar caminos, borrar, empezar de nuevo, reescribir cortando y añadiendo) ocupa muchas horas de escritura y revisión.
  5. …Y puede que desilusionarte: Normalmente el escritor primerizo cuando se encuentra que no sabe seguir, o cuando tiene una cantidad tremenda de trabajo por delante (como reescribir varios capítulos o empezar de nuevo) deja de escribir. Lo he visto mil veces. Y eso es lo peor que puede ocurrir siguiendo el método del escritor brújula.
Este es un poco el camino que se recorre sin mapa. ¡Muchas curvas y camino más largo!
Así vas sin mapa por tu novela. ¡Muchas curvas y camino más largo!

Es decir: puedes escribir sin planificar, claro, pero te lo recomiendo sólo si eres una persona muy paciente, muy perseverante, con mucha confianza en ti mism@, con mucho tiempo libre y si no te importa tardar uno, dos ¡o tres! años en terminar tu novela.

Habrá excepciones, no lo dudo. Y también dependerá de la experiencia del autor/a, de la extensión de la novela, de lo compleja o simple que sea… pero ten claro que el camino que he descrito es el más común. Lo he visto muchas veces.

En cambio, cuando planificas los eventos principales de tu historia, sabes los personajes que te vas a encontrar, sabes lo que va a ocurrir principalmente, sabes (oasi seguro) el final… con lo que escribes con mucha más seguridad, borras menos, reescribes sólo para revisar la redacción y algún detalle. Avanzas mucho más rápido y lo mejor de todo: te animas al ver cómo tu novela va creciendo. 

La única desventaja de planificar es esta:

Hay que currar.

Es así. Me encanta cómo lo explica la escritora Sonia Franco en su post: Fuera pereza: planifica tu novela. “No es que tengas que tener planificado al milímetro cada paso que da tu protagonista. Pero sí tienes que tener bastantes cosas claras antes de lanzarte a una obra de la envergadura de una novela (estructura, puntos de vista, definición de los personajes, cronología…). Si no, lo más probable es que no la acabes”.

Planificar significa poner los codos en la mesa, imaginar posibilidades, hacer esquemitas, planear y pensar en posibles personajes y posibles caminos que toman y posibles finales. Todo lo cual puedeparecer largo y pesado, pero ¡no tiene por qué!

Como dice la escritora y blogger Oana Frumuzache: “Creo que la mayoría de las personas (…) temen sobre todo la palabra “planificación” porque se imaginan interminables esquemas o libretas siguiendo estructuras complicadísimas para tener claro el camino que uno va a seguir con su proyecto. Y eso no es así. Incluso cuando dedicas unos minutos a tener claro en tu mente el camino que piensas seguir con la novela, el de tus próximos capítulos o averiguando el principio y el final de la misma, estás planificando.”

Finalmente, esta es la razón por la que, no sólo yo, sino muchos otros bloggers también, recomiendan planificar (Clara Tiscar, Oana Frumuzache, Néstor Belda o Pluma en acción):

Planificar la trama aumenta drásticamente las posibilidades de que termines tu novela. Punto. Clic para tuitear

Y ahora es donde respondo a las excusas razones que me han dado mis alumnos/as durante más de 15 años para no planificar. Y, sí, donde os cuento por qué es divertido planificar.😉

Sigue el consejo de Vince Vaughn:
Sigue el consejo de Vince Vaughn: “Sin excusas, juega como un campeón”

Razones que me han dado (en más de 15 años) para no planificar… y mis respuestas

Estas son algunas razones que muchas personas que estaban empezando a escribir una novela me han dado para no planificar. Aquí les respondo (y si tú tienes otra, déjamela en los comentarios y hablamos).

1.“Si te obligas a seguir tu propia historia, te estás quitando (en parte) el placer de escribir”

¿Quién ha dicho que el placer de escribir es sólo delinear los sucesos principales? ¡En absoluto!

Incluso aunque tengas claro el argumento principal de tu novela, quedan muchísimas cosas por inventar, nada menos que el 90% de tu libro: los diálogos, las palabras concretas, las descripciones, los lugares, algunos personajes secundarios, subtramas de amor o de amistad que pueden surgir, escenas concretas…

Sigues teniendo ese mismo placer de escribir porque hay miles de pequeños detalles –y tramas pequeñas- en los que no tendrás nada planificado y que se pueden cambiar sin que se altere la trama principal.

2.”¿Dónde queda la improvisación? Me gusta ser espontáneo/a”

Hacer estructura ES improvisar, es jugar. ¿Quién ha dicho que la improvisación solo es patrimonio de la redacción? Cuando te sientas e ideas lo que puede pasar estás improvisando, estás siendo espontáneo/a. Simplemente, cambias el lugar en el que eres espontáneo.

Un ejemplo: si yo hoy me digo “Hey, Diana, ¿por qué no te apuntas este año a Karate, que nunca has ido, aunque tenías pensado hacer otro deporte?” -> Estoy siendo espontánea.

Y luego voy y hago el karate. Cada semana.

¿Qué pasa, que ya no soy espontánea, soy una persona “aburrida” o “cerrada” porque he seguido mi último plan y he hecho karate?

No. Ni hablar. De hecho, si no sigo ese plan, jamás voy a aprender karate. O jamás voy a terminar mi novela. Eso es así.

Hay un momento para improvisar y otro para actuar. En la escritura ocurre igual. 

Planificar lo que pasa en tu novela ¡también es divertido!
Planificar lo que pasa en tu novela ¡también es divertido!

Además, estructurar es puro placer. Cualquiera que ha asistido a mis talleres y ha montado su novela conmigo –o una historia en común con el grupo entero- os lo puede decir. ¡Nos lo pasamos bomba!

Planificar es una explosión de imaginación (y de espontaneidad). Para empezar, yo suelo poner un ejercicio que se llama la “lista de sucesos” y en el que hay que escribir, en media hora y sin pensar ni censurar ninguna respuesta, 30 cosas que pueden suceder en tu novela. ¡Y salen algunas absurdas e hilarantes, que luego, a veces, se pueden incluir en la novela y le dan giros que no esperabas!

Puedes probar a planificar conjuntamente con amigos que también escriban, o quedar con alguna persona de confianza e irle contando los sucesos que tienes pensados para ver si le intrigan. Hay muchas opciones para tomarse ese paso con entusiasmo y divertirte mientras lo haces.

3. “Pero… ¿y si luego se me ocurre otra cosa? A veces, al escribir los personajes cobran vida propia”

¡Pues lo cambias y ya está! No queda escrito en mármol: se puede cambiar. Si luego se te ocurre una idea MEJOR, la alteras y punto. ¡Es lo bueno de la escritura, que es gratis y si queremos, la cambiamos!

No por nada la mayoría de las personas planifican en Excel, en Scrivener o con Post-its… para poder cortar y pegar, añadir o cambiar. Pero, ¡atención! lo bueno es que si has planificado ya tienes un camino que funciona antes de empezar y eso te va a aligerar muchísimo la travesía.

4.“Quiero descubrir la historia poco a poco, saberlo antes es como si me cuentan la película”

Ah, querido/a: pero aquí tú eres el autor/a, no el espectador.

Eres tú quien debe proporcionar ese placer a otros.

Ojo, eso no significa que no te vas a divertir en el camino (lee las respuestas anteriores). Porque queda mucho por inventar aunque tengas delineados los sucesos principales (lee las respuestas anteriores).

5. “Ya tengo varias cosas claras de lo que va a suceder… el resto lo inventaré”

¿Cuánto tienes? ¿30 páginas, 40? El principio es lo fácil. El planteamiento es la idea original de la cual ha surgido todo.

Ahora bien: cómo llegar desde ese planteamiento del conflicto a rellenar 125 o 150 folios… eso es mucho más complicado. Y cómo hacer que todo tenga sentido, coherencia, tensión… más complicado aún.

Estructurar es un arte y la gente suele menospreciarlo pensando que es algo que ya “surgirá” y dejándolo a la “inspiración” y “al momento”.

Sí, se te pueden ocurrir ideas de trama mientras escribes, por supuesto: de hecho, es lo NORMAL,como decíamos en el punto 3. Pero ¿cómo vas a saber si son las mejores ideas si no te sientas a pensar en todas las posibilidades, si no las comparas con otras?

Si te quedas con lo primero que te surge, puede salir algo bueno por intuición (o puede que no). Pero si te detienes a trabajar SÓLO la estructura, si le dedicas tiempo sólo a estructurar, SEGURO que va a salir algo MUY bueno. No hay más remedio. Le has dedicado horas.

6.“Stephen King lo hace así, improvisa sobre la marcha mientras escribe”

Sí, pero, ¿sabes cuántas horas al día le dedica al día Stephen King? Ocho horas al día. Y además cuenta con asistentes que le buscan documentación, perfilan personajes, reescriben…  Con esa cantidad de tiempo y sabiendo que es tu profesión y que vas a cobrar al final del trabajo, por supuesto, se puede permitir escribir sin mapa, volver atrás y adelante y borrar varias veces.

Lamentablemente, ese no es el caso de la mayoría de nosotros.

La gente no le dedica ocho horas al día a la escritura, ni siquiera ocho horas A LA SEMANA. Ni tenemos la experiencia de 30 libros a nuestras espaldas.

Mejor comparémonos con escritores que estén a nuestro nivel y en nuestras mismas circunstancias. Vamos a ver qué les funciona a ellos.

7.”George R. R. Martin no planifica nada, y me encantan sus novelas”

Es cierto, George R. R. Martin se declara “escritor jardinero” y escribe improvisando y sin planificar.

Me han dicho que la próxima novela sale en 2020, ¿no? 😉

“Se os está olvidando el personaje más importante que puede morir antes de que termine Juego de Tronos: yo”

Bromas aparte, la respuesta es la misma que os comentaba más arriba: si no tienes prisa por terminar tu novela y dispones de todo el tiempo del mundo y te animas… puedes probar a escribir sin planificar. Pero si no es tu caso, bienvenido al mundo de los escritores planificadores.

Herramientas para planificar

Muy rápidamente, os dejo algunas de las herramientas que utilizamos los escritores para planificar una novela.

  • Excel . Lo bueno de excel es que puedes tener casillas de diferentes colores y así puedes incluso seguir tramas diferentes de un único vistazo. Lo malo, que si se escribe un texto más largo cambia el tamaño de la celda.
  • Post its: Prácticos, baratos e intuitivos. Basta un corcho, una pizarrita o una pared y a escribir. Además, los colores facilitan para diferentes tramas.

    Sentarse y empezar a planificar, con esquimitas, colores... ¡es divertido! Y siempre se puede cambiar después.
    Práctico y sencillo para planificar, con esquemitas, colores…  Y siempre se puede cambiar el orden o añadir.
  • Cacoo: una web en la que puedes diseñar esquemas de forma sencilla e intuitiva.
  • Scrivener o Writer’s cafe: en Scrivener puedes usar el tablón, aunque no da mucha opción a planificar distintas subtramas. Con Writers café, un poco mejor (aunque sólo hay versión en inglés). Lo bueno es que en ambos lo tienes integrado en un programa que también te sirve para escribir.
Planificando con Scrivener
Planificando con Scrivener

cambiar después.

  • Y siempre queda el word si no hay nada mejor a mano.
¿Y tú? ¿Planificas tus novelas? ¿Lo has intentado o no te animas? Espero tus comentarios. 

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Comments

  1. Hola Diana,

    ¡Ha sido un placer verme mencionada como ejemplo “a seguir” en esto del camino de llevar a cabo una novela —cosa que no es nada fácil! Me ha gustado mucho tu post y me ha sorprendido descubrir que mencionas una herramienta que aún no conocía (¡mira que es raro!): Cacoo. Así que hoy me dedicaré a probarlo y a ver qué tal. Estoy encantada de descubrir cada vez más websites en español con información de calidad sobre la escritura y el oficio del escritor —websites como el tuyo, por ejemplo.

    Creo que la mayoría de las personas que piensan en escribir una novela —y, por lo visto, son cada vez más— temen sobre todo la palabra “planificación” porque se imaginan interminables esquemas o libretas siguiendo estructuras complicadísimas para tener claro el camino que uno va a seguir con su proyecto. Y eso no es así. Incluso cuando dedicas unos minutos a tener claro en tu mente el camino que piensas seguir con la novela, el de tus próximos capítulos o averiguando el principio y el final de la misma, estás planificando. Aunque sin usar papel y quizá sin ser cociente de ello.

    Yo recomiendo el papel. Hacer tu propia planificación, lo más corta o larga que desees. Pero hacerlo. ¿Por qué si ya lo tengo en mi cabeza? Muy sencillo. Porque el proceso de escribir una novela suele ser bastante largo —sobre todo si no dedicas ocho horas al día a ello como tú bien mencionabas en el ejemplo de Stephen King. Tener un mapa conceptual de tu propia historia te ayuda a “ponerte en forma” cuando llegas a esas partes complicadas de la novela en el tercer acto, el climax y la resolución.

    Y sí, me encantan los post its. De hecho, forman parte de la primera parte de la estructura (lo que yo llamo estructura previa) que utilicé para trazar el camino que planeaba seguir con mi primera novela —que actualmente está buscando editorial y me ha dado la sorpresa de acabar siendo algo más que sólo una novela; hablaré de ello en mi próxima entrada. ¿Y sabéis lo bueno de los post its? Que cuando algo cambia, es tremendamente fácil sustituir uno por otro, añadir de por medio uno extra —si decides que ahí debería haber un capítulo o una escena extra— o simplemente para desechar algo pre-planeado que ya no encaja en el curso de la historia.

    Un placer conocer tu website y su blog.
    Volveré más a menudo y desde luego, ¡lo recomendaré a mis lectores!
    Un abrazo,
    Oana

    1. Hola, Oana, encantada. Pues sí, como dices, hasta una pequeña planificación en papel puede ayudar a hacer avanzar una novela. Si me permites, citaré un estracto de tu comentario en el artículo para completarlo (aún) un poco más. 🙂 Me parece interesante y que complementa muy bien todo lo que hablamos.
      Un placer saludarte y nos seguimos! 😀

    2. Ana Silvia Guevara

      Te molesto si me muestras un ejemplo? Es que, por más que leo sobre la olanificación de los post-its no entiendo cómo lo hacen.

      Te agradecería un ejemplo porque de verdsd no lo entiendo u.u

      Saludos desde México! 😀

      1. Recarga la página, Silvia, he añadido un epígrafe en la primera mitad del artículo donde explico a qué me refiero cuando hablo de “planificar” y pongo un ejemplo de J. K. Rowling.

  2. Ana Silvia Guevara

    Hola, Diana! Te tengo en Facebool pero me temo que me mintieron al decirme que me pagarían el taller jaja, tendré que ahorrar yo. Muchas gracias por este post, la verdad yo era mucha espontaneidad hasta que, después de dos años (creo, no lo recuerdo) terminé mu novela y hasta la registré en mi país. La leí como lector y dije: “qué es esto”. Pero la estoy editando ya 🙂

    Algo que tengo días queriendote preguntar es sobre el epílogo. ¿Cuál es su máxima extensión? Esa novela que te cuento tiene como 7 u 8 folios de epílogo, me parece que es algo largo. Cuando le conté a una amiga el epílogo, creyó que le estaba contando otra historia ._.u …

    Gracias por tus posts y espero no hostigar demasiado jaja (suelo hacerlo mucho sin darme cuenta).

    Saludos desde México!

    1. Hola, Ana Silvia: lo máximo para un epílogo sería la extensión de un capítulo de tu novela. Si tus capítulos tienen 7 u 8 folios de extensión (o más) esa misma extensión para el epílogo está bien. Un saludo afectuoso

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  5. Mirka de Pinzón

    Hola, soy nueva escribiéndole pero la sigo desde hace algún tiempo. ¡ Me encanta! gracias por sus consejos, son magníficos. Yo empecé ha escribir desde hace algunos años y terminé mi primera novela la cual en este momento está concursando. Definitivamente hay que planificar, así lo hice, sin saber, pero poco a poco me ayudó, sobre todo con los personajes. Cuando me bloqueaba, paraba, esperaba unas semanas y al volver…woww ¡no podía parar! Los personajes me hablaban tanto que hasta llegué a pensar que me estaba volviendo loca jejeje (por supuesto que no terminé así). Algo que también me ayudó, fue “observar” todo a mi alrededor, a las personas, los caminos, las situaciones eso me iba dando ideas para escribir. Es un gran trabajo lo que usted hace, muchas gracias. Saludos

    1. Me alegra mucho que te sirva mi blog, Mirka. Espero que esos escritos avancen sin pausa y con ese mismo ánimo contagioso 🙂 Abrazos

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