El secreto infalible para crear personajes secundarios inolvidables

Quería dedicar mi post de hoy a esos personajes que tan necesarios son para nuestra historia y a los que los escritores solemos prestar mucha menos atención que a los protagonistas: los secundarios.

Los secundarios son esos personajes que aparecen menos que los protagonistas en la trama: aún así, suelen ser personajes clave ya que, en algún momento, influyen decididamente en el transcurso de los acontecimientos de nuestra historia. Son imprescindibles, también, para dar realismo a nuestra obra o, ¿quién se creería que nuestro protagonista no tiene un hermano, un mejor amigo, un padre, una compañera de trabajo o un jefe/a?

Aunque su personalidad no está tan definida como la del protagonista, tenemos una cierta idea de cómo es el personaje y lo que le motiva. Pero no solemos estudiarlo tanto como a los protagonistas o antagonistas: no solemos conocer su pasado, sus sueños o ambiciones, los recovecos de su personalidad.

Aún así, existe un pequeño truco para que, sin necesidad de trabajar más el personaje, nuestro secundario/a resalte y brille por sí solo, creando un personaje quizá hasta inolvidable. Toma nota, porque se puede hacer en 5 minutos. 

Escribe los datos y características principales del personaje

(puede ser uno que ya tengas en una de tus historias o uno que te inventes):

Nombre:

Edad:

Profesión / A qué se dedica:

Objetivo en nuestra historia:

Tres rasgos de personalidad:

(Por ejemplo: leal, inteligente y desconfiado)

¿Los tienes? Muy bien. Ahora fíjate en los tres rasgos de personalidad que has elegido. Escoge uno de ellos y…multiplícalo por tres.

Por ejemplo, en nuestro personaje anterior, podríamos hacer que fuera increíblemente desconfiado, (hasta extremos quizá absurdos). Y ahora, cada vez que aparezca, tenemos que demostrar ese rasgo del personaje claramente. Fácil, ¿verdad?

¿Qué conseguimos con esto? Que el personaje sea INCONFUNDIBLE.

Si se tratara de un personaje principal, que el lector tiene todo el tiempo delante de sus ojos, este personaje mega-desconfiado nos parecería un paranoico. Sin embargo, al tratarse de un personaje que aparece mucho menos en nuestra obra (puede ser alguien que solo aparezca un par de veces incluso), eso no ocurre. Y, por el contrario, lo que vamos a hacer es crear un personaje que inmediatamente llama la atención y queda grabado en la mente del lector.

Por ejemplo, en “Orgullo y prejuicio”, de Jane Austen:

La Señora Bennet (madre de la protagonista) es increíblemente manipuladora (e insoportablemente victimista).

Lidia Bennet (hermana pequeña de la protagonista) es increíblemente irresponsable y frívola.

El señor Collins (primo de la protagonista) es insoportable, pelota y adulador.

El señor Bennet (padre de la protagonista) es tranquilo y pacífico: tan tranquilo, que las tragedias suceden en su casa sin que él mueva un dedo.

¿Recordáis a algún personaje secundario inolvidable? ¿Cuál era ese rasgo exagerado tan característico que tenía?

Comments

  1. ¡Brillante! Me he parado a pensarlo y localizo esta técnica en algunas novelas que he leído… sino todas. Nunca lo había tenido en cuenta, ¡tan fácil y tan efectivo!

    Muchas gracias por compartirlo, y aprovecho para decir que me encantan tus artículos en general, sobre todo el punto de vista único que tiene cada uno de ellos. Gracias.

    1. Sí, es un pequeño truco que sirve de mucho y que, efectivamente, está presente en muchas obras literarias, de cine, de tv etc… Saludos y nos vamos viendo por aquí.

  2. Las fichas de personajes me sirven mucho a la hora de empezar una novela. Además de las características a veces hago un dibujo del personaje para que me quede mejor grabado en la memoria.
    La saga de libros de Harry Potter tiene personajes secundarios inolvidables, como Draco Malfoy con su mal temperamento o Neville Longbottom con su extrema desconfianza en sí mismo. Todavía no puedo creer como JK Rowling logró crear personajes tan buenos.
    Saludos y gracias por los consejos!

    1. Pues ella, por intuición o por haber estudiado, sabía también unos cuantos trucos como éste. Seguro que a ti te saldrán también grandes personajes con el tiempo. Un abrazo y a seguir escribiendo 🙂

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    1. Muy buenos consejos Diana. Aún estoy terminando mi novela y creo que puedo incorporarlos de alguna manera. Gracias

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