¿Cómo recibe el lector lo que escribimos?

Hoy me quiero centrar en un tema que es de vital importancia, que va más allá de la técnica o la práctica. Es una de esas cosas que toda persona que escribe tiene que tener claro desde el principio. Me refiero a esto: nunca debemos olvidar que…

Escribimos para un lector.

¿Obvio? No tanto.

Si escribimos para que alguien nos lea, eso significa que todo el tiempo tenemos que tenerlo presente Clic para tuitear.

Eso significa que todo el tiempo hay que pensar siempre en él/ella. Cada frase, cada párrafo, cada descripción y cada giro del argumento.

¿Le quedará claro al lector lo que he querido decir? ¿Se habrá perdido en las vueltas de la trama? ¿Se habrá dado cuenta de que los protagonistas no se quieren? ¿Habrá entendido que en este diálogo hay tres personajes hablando?

Y, profundizando un poco más, no olvides que
Cuando el lector empieza a leer, ve toda la historia en su cabeza como una película. Clic para tuitear
Es así. Y también os pasa a vosotros, ¿verdad? Comenzamos el libro y, de repente, estamos en una casa de madera en Minesotta, hace frío, y somos un señor mayor que cuida de una niña y alimenta la chimenea. Por la ventana se ve la montaña nevada y escuchamos una contraventana que golpea contra el marco del cristal empujada por el viento helado.

Lo habéis visto, ¿verdad? Cada pequeño detalle visual que vamos dando al lector es parte de esa película. Cada sonido, cada olor, cada nueva imagen nos mantiene allí, en vilo, en ese estado mágico en el que no somos nosotros, sino el protagonista de la novela.

filigrana-gris

Cómo mantener la película en marcha

Tomad nota de estas tres claves:

  • 1/ Las imágenes que proporcionáis al lector es lo único que el lector ve. Lo que no describís, no existe. Por ejemplo: si decís que el personaje cruza plaza de un pueblo y llega a la esquina…. pero no contáis que hay un mercado lleno de gente, el lector no lo ve. No se puede imaginar lo que no le decís. O sea, que si más adelante le habláis del “mercado de la plaza” o de “la gente que se encontró en la plaza”, el lector se quedará de una pieza. “Pero, ¿había gente en la plaza? No vi nada

Una buena técnica para evitar esta -muy común- confusión del lector es imaginaros vosotros primero la “película” en vuestra cabeza. Paraos a analizar con detalle la escena que estáis viendo: imágenes, sonidos, colores, sensaciones… y describídsela luego al lector.

  • 2/ Si no dais detalles sobre los personajes (sobre todo del protagonista) el lector los imaginará… y luego puede estar equivocado. Uno de los fallos más comunes que encuentro en los relatos en mis talleres es que comienza la historia y no sabemos si el personaje es hombre o mujer (ni la edad, o ningún dato). Cuidado, porque entonces el lector le atribuirá al personaje, generalmente, su propio género y edad, y luego puede estar totalmente equivocado.

Si comienzas la historia imaginando (por falta de datos) que la protagonista es mujer, de ciudad, y de mediana edad y, de repente, descubres (cuando por fin el autor da algún detalle concreto) que es un hombre joven… te quedas descolocado. Cuando eso ocurre, el lector tiene que comenzar de nuevo a leer la historia, desde el principio. ¿Por qué? Muy sencillo: no era la historia correcta. Se ve forzado a”rebobinar” toda la película y comenzarla de nuevo para verla tal y como es.

¿Qué ocurre entonces? Que el lector se “sale” de la ensoñación. Y este es el peor pecado para un escritor: hacer que el lector deje de tenga que dejar de seguir leyendo.

  • 3/ Las faltas de ortografía, gramática o errores tipográficos… también rompen la “magia” de la película. Es como si estás en el cine, en las escenas finales cuando estás a punto de descubrir quién es el asesino, y de repente… a alguien en la sala le suena el móvil. Qué chasco, ¿no? Esa pequeña acción te devuelve de golpe a la cruda realidad: no, no eres un detective atractivo e inteligente que va a destapar una conspiración internacional. Sólo estás sentado en un cine comiendo palomitas.

Pecado mortal, amigos. El lector (y el espectador) quiere VIVIR LA HISTORIA. Quiere empatizar con el personaje, sentir lo que él/ella siente. Cualquier cosa que le saque de ese mundo -aunque sea una tilde o una coma mal puesta- y que le recuerde que eso no es real, sino un texto escrito por alguien, es la peor canallada que podemos hacerle a un lector.

Recuerda esto:

Existe un pacto tácito entre escritor y lector: “Yo te voy a contar una historia como si fuera verdad, y tú vas a leerla y vivirla como si lo fuera“.

Cualquier cosa que rompa ese pacto atenta contra la misma esencia de la literatura.

Así que ya sabéis: pase lo que pase, que no se os olvide pensar en el lector, mostrarle todos los detalles necesarios para que la disfrute y se la crea y mantener viva la historia para él/ella hasta el punto final.

Comments

  1. Carmen Jiménez Díaz

    No sabes ni lo bien que me está beniendo toda la información que subes, siempre te estaré agradecida.
    Estoy escribiendo mi primera novela y a cada paso que avanzo aprendo algo nuevo gracia a ti.
    un fuerte abrazo guapa.

    1. Hola, Carmen, ¡me alegra mucho que te mis reflexiones te estén ayudando!
      Un fuerte abrazo y ánimo con esa novela 🙂

  2. Hola, Carmen, ¡me alegra mucho que te mis reflexiones te estén ayudando! 😀
    Un fuerte abrazo y ánimo con esa novela

  3. Pingback: 5 consejos básicos para escribir textos de no ficción ‹ La Web de Diana P. Morales

  4. Pingback: Diálogos: por qué son tan importantes los gestos de los personajes ‹ La Web de Diana P. Morales

  5. Pingback: 3 rasgos del autor de “Juego de tronos” que deberías evitar en tu escritura (y 5 que deberías imitar) ‹ Diana P. Morales, consejos e inspiración para vivir una vida creativa y desarrollar tu talento.

  6. La Vara de Serbal

    Me pasó con la primera vez que leí “La canción de Cazarrabo” No sé cuantas paginas tardé en darme cuenta de que el prota es un gato y lo dejé abandonado, aunque lo leí años más tarde.

    1. Efectivamente, ese error puede hacernos perder lectores, que se pueden sentir confundidos, o incluso engañados. Hay que tener cuidado.
      Un saludo afectuoso

  7. Pingback: Ambientar tu relato o novela: ¿Qué sucede alrededor de tu personaje? ‹ Diana P. Morales, consejos e inspiración para vivir una vida creativa y desarrollar tu talento.

  8. Pingback: Personajes y diálogos: guía básica del lenguaje no verbal ‹ Diana P. Morales, consejos e inspiración para vivir una vida creativa y desarrollar tu talento.

  9. Pingback: (Lo que estás olvidando al) DAR NOMBRE A TUS PERSONAJES ‹ Diana P. Morales, consejos e inspiración para vivir una vida creativa y desarrollar tu talento.

  10. Pingback: 10 errores de escritura que pueden descalificar tu relato ‹ Diana P. Morales, consejos e inspiración para vivir una vida creativa y desarrollar tu talento.

Add A Comment