¿Planificar o no planificar? Sobre la escritura de novelas

Esta semana he presentado la re-edición de mi novela Zaibatsu, editada por Triskel Ediciones (y que se puede conseguir en versión papel o Epub aquí). Fue un evento divertido  y emocionante, en el que además toqué varias canciones acompañada de amigos músicos. ¡Lo pasamos muy bien!

Durante la ronda de preguntas hubo una que me gustó especialmente y quería compartir con vosotros. Mi amiga, la escritora y traductora Berta Díaz quiso saber si escribí la novela conociendo el argumento de antemano o si iba improvisando sobre la marcha. Una pregunta que me dio pie a contar cuál fue mi proceso de escritura.

Mi respuesta fue que comencé a escribir sin una trama clara en la cabeza. Sólo tenía el punto de partida. ¿Y el resultado? Tuve que reescribirla hasta ¡cuatro veces! En una de las versiones llegué a tirar a la papelera (de Windows) más de 50 páginas. Fue precisamente gracias a mi experiencia por lo que ahora recomiendo siempre en mis cursos planificar el argumento.

Escribir una novela no es como escribir un cuento. Escribir una novela es como levantar un edificio de cinco plantas. A nadie se le ocurriría hacerlo sin tener un buen plano, ¿verdad? Hay que saber dónde colocar las columnas para que los pisos no se caigan, dónde poner las puertas y las ventanas, para que no haya habitaciones a las que no se pueda entrar, o ventanas que den a un muro. Por supuesto, habrá detalles que se podrán cambiar, pero lo fundamental es mucho mejor tenerlo planeado de antemano. Os lo digo por experiencia, como escritura y como profesora.

En cambio, escribir un cuento es como montar una tienda de campaña. No necesitas tanta planificación, y además tardas poco en escribirlo: si tienes que cambiar elementos, o desechar páginas, no será tan traumático ni desperdiciarás tanto tiempo como con una novela.

Algunos alumnos me dicen que, si planificamos todo el argumento, ¿dónde queda la espontaneidad? Bueno, tú siempre puedes ejercer tu espontaneidad. Cuando estás creando la trama y pensando lo que va a suceder en la novela estás siendo espontáneo, ¿no es cierto? Se trata, simplemente, de que la espontaneidad sucede en otro momento -previo a la escritura en sí. La otra opción es que, seguramente, escribiendo sin planificar, tendréis que volver atrás muchas veces y reescribir gran parte de la historia, incluso más de una vez. Será un proceso más largo y corréis el peligro de desmotivaros y abandonar la escritura antes de terminar la novela. Y eso es lo último que queremos.

¿Y vosotros? ¿Habéis terminado ya una novela? ¿Cómo ha sido vuestro proceso? Compártelo con nosotros en los comentarios.

Comments

  1. Enhorabuena, Diana, ya sabes cuánto me hubiera gustado asistir. Tu libro, un placer leerlo, no lo puedes abandonar, y la nueva portada me gusta mucho.

    Sigo leyendo contradictorias opiniones, incluso, de escritores, sobre la planificación, y hay para todos los gustos.

    Por propia experiencia, y a pesar de que yo soy más de improvisar, reconozco que una novela es tan complicada que se hace necesaria la planificación porque favorece, incluso, que a la vista de ésta puedas variar tus planes sin que se convierta en un caos organizativo.

    Disfruta de estos momentos.

    Un fuerte abrazo.

  2. Clara

    Hola Diana.

    La cuestión que planteas (Planificar o no planificar) supuso en el pasado un punto de inflexión importante en mi trabajo. Sin embargo, he de decirte que descubrí que, al menos en mi caso, no era algo realmente importante; es decir, que no necesitaba planificar lo que escribía siempre y de manera obligatoria para obtener el resultado que esperaba obtener.

    Me percaté de que mi método de trabajo es diferente del de otros escritores que conozco pero también igual de válido. De este modo, en ocasiones me ha requerido cierta previsión saber por adelantado lo que estaba escribiendo pero casi siempre en fases ya avanzadas de un determinado proyecto, sobre todo para no olvidar lo que quería contar en un momento dado de la historia yrecordar obviar otros detalles por diferentes motivos.

    Asimismo, también me recomendaron muchas veces que no escribiera varias obras a la vez, lo que tampoco me ha servido. Para mí, escribir diferentes obras (de diferentes géneros, eso sí) me ayuda de manera considerable siempre que tenga claro el compromiso exacto que tengo con cada una de ellas y el tiempo que les dedico (cuándo hacer qué, cuándo dejar una obra “en barbecho” y en qué punto está cada una).

    He llegado, por tanto, a la conclusión de que el método de trabajo de cada escritor es diferente y válido siempre que le sirva. Me he decidido a contestar a tu post por si alguna persona estça en una situación parecida y sigue intentando seguir la línea de trabajo de los demás cuando para él/ella no funciona.

    Gracias por el debate 🙂

    Un abrazo.

    1. Hola, Clara: ¿qué tal? Encantada.

      Interesante debate. Evidentemente, cada escritor es un mundo y cada uno tiene que encontrar sus propios ritmos y métodos de trabajo. Lo de escribir varias historias a la vez para mí también funciona muy bien (te quita la presión de estar escribiendo “LA GRAN obra”).

      Sin embargo, en cuanto a planificar, siempre lo recomiendo (en obras largas, de más de 50 páginas, como novelas o guiones). Es cierto que se puede ir avanzando poco a poco, pero corres el riesgo de que, al llevar ya una buena cantidad de novela escrita, de repente te des cuenta de que había una historia -un camino- mejor para desarrollarla. Y entonces tendrás que echar a la basura buena parte de la tarea y casi empezar de nuevo. Duele mucho eliminar 80 páginas o 120 que te han llevado semanas o meses de trabajo.

      Todo eso se puede evitar ideando por adelantado la trama, al menos hasta cerca del desenlace.

      De la otra forma, sin planificar, solo estás contemplando UN POSIBLE CAMINO: si el hermano del protagonista muere en el capítulo 5, y no has planificado lo que va a ocurrir (ni quieres borrar), ya has eliminado todas las posibilidades de otros caminos distintos (que no muera, que quede parapléjico, que se suicide, que mate a alguien) para los siguientes capítulos. Te cierras a muchísimas posibilidades. Planificando la novela por adelantado, tienes TODAS las posiblidades frente a ti para jugar con ellas y asegurar que la historia que estás escribiendo sea la mejor.

      Un saludo afectuoso y espero verte más por aquí. 🙂

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