Describir a los personajes en el siglo XXI

Hace unos meses estuve ya hablando de la importancia que tiene describir físicamente a los personajes. Sin embargo, aunque dar una imagen del personaje es esencial, es cierto que en el siglo XXI la forma en la que hacemos llegar esa información al lector es muy diferente de cómo lo hacían los escritores de siglos pasados.

En la prosa clásica, lo habitual era que el narrador (omnisciente, seguramente) se detuviera al aparecer un nuevo personaje para describirlo con pelos y señales durante varios párrafos. La narrativa del siglo XXI, contagiada de la velocidad de nuestros días, es mucho más ágil: una parada en seco como esa puede hacer perder el ritmo y puede sonar, con toda la razón del mundo, “anticuada”.

¿Cómo, entonces, introducir esa descripción del personaje de forma natural?

Partamos de que hoy en día, fundamentalmente, se dan unas cuantas pinceladas del personaje, más que una descripción completa con pelos y señales. E incluso en esas pinceladas la prosa no suele detenerse: hay varios trucos para hacer esto sin romper el ritmo de la narración. Tomad nota:

    • Introduciendo un detalle descriptivo en medio de una acción del personaje. Por ejemplo: “Andrea alzó en peso su gran maleta: no pareció costarle gran esfuerzo, era una mujer fornida y contundente. Imaginé la maleta repleta de jerseys anchos y vaqueros como los que llevaba puestos en ese momento”. La acción nos puede dar la excusa perfecta para mostrar algo del aspecto del personaje que sea destacable.
    • Introduciendo un detalle descriptivo a la vez que los gestos del personaje durante un diálogo. De forma similar, si el personaje aparece y comienza a hablar, podemos aprovechar las acotaciones al diálogo y los gestos para dejar caer, de forma muy natural, algún pequeño detalle de su físico. Por ejemplo:

-Acabo de llegar-dijo Lucía, y sus ojos claros sonreían a la par que extendía hacia mí una mano pequeña y tímida, como toda ella.

  • Por último, otra opción, si el texto está escrito en primera persona, puede ser introducir algún detalle del personaje a la par que una emoción del narrador. Pongo un ejemplo para que veáis lo que quiero decir:

-Soy Anselmo, encantado-se acercó a mí con intención de darme la mano y me aparté impulsivamente: sentía una repugnancia infinita por los hombres con el pelo y el bigote engominado como él.

¿Qué os parecen? ¿Conocíais estas formas de dar a conocer datos físicos del personaje? Espero que os sean útiles. ¡Feliz creación!

 

Comments

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  3. Genial. Me parece una forma sutil de describir y menos aburrida. Me corregiré en este aspecto porque lo estaba realizando al estilo antiguo. Muchas gracias por compartirlo.

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